Esta noche la libertad, D. LaPierre & L. Collins

“Cada noche, en su tienda, en medio de la selva, el funcionario inglés se ponía su smoking para cenar en vajilla de plata, a más de mil kilómetros de cualquier persona de su raza”.

Hace años me entretuve en un rato de zapping con un documental sobre los proyectos de la ONU para mejorar la calidad de vida en el tercer mundo. En este caso, en una ciudad de la antigua India Británica, se trataba de proporcionar a los nativos un sistema de alcantarillado y de distribución de agua potable. ¿Carecía esa ciudad de alcantarillas?. No, disponía de un sistema excelente y todavía operativo. Simplemente ese sistema no recibía ningún mantenimiento, y la ciudad había crecido tanto en extensión y población que lo había superado. Pero seguía funcionando. Y seguía funcionando a plena satisfacción a pesar de que hacía más de 60 años desde que sus constructores lo habían dejado atrás: Los ingleses.

Este libro es un libro extraordinariamente duro. Terriblemente duro. Y se puede resumir en la escena en la que los soldados británicos embarcan hacía Inglaterra, mientras el nuevo ejército indio mantiene a raya a una multitud de nativos que grita desesperada: “¡ Ingleses no os vayaís ¡ ¡ No nos dejeís solos!”.

El libro comienza con una visión de la India que va a morir. De la India de los funcionarios ingleses y de los príncipes. Una India de desigualdades brutales, donde los ingleses viven en su paraíso privado de clubs deportivos y cenas de gala,  y toleran el derroche sin precedentes de los maharajás y sultanes en nombre del orden Imperial. Pero también una India tan grande , tan inmensa, que millones de personas tuvieron la primera noticia sobre el dominio británico el día que este terminó.

Y tras describir esta India, comienza la descripción de la tragedia. Los propios líderes indios lo reconocieron: Sabían mucho de huelgas, manifestaciones y panfletos, pero no sabían nada de cómo distribuir alimentos. Por suerte para ellos, habían logrado convencer a Lord Louis Mountbatten ( Del cual se traza una verdadera hagiografía) de que permaneciese con ellos. Su experiencia organizativa salvó a millones de personas de la simple inanición. Y posiblemente salvó también, lo pretendiese o no, a la recién nacida India de la voracidad de Pakistán.

Se describe la tragedia inmensa de la partición, tanto desde el punto de vista de los líderes como de muchos ciudadanos particulares. Una violencia desatada casi imposible de comprender, que los ingleses habían logrado mantener a raya durante generaciones. Muertes, saqueos, violaciones…Un horror infinito que espantó a millones de indios que solo habían conocido durante toda su vida el orden y la seguridad del dominio británico.

Lengua: CASTELLANO
ISBN: 978-84-08-09327-5
Nº Edición: Primera
Año de edición: 2010
Editorial: Planeta
Plaza edición: Barcelona
Páginas: 600
Formato: Tapa dura con sobrecubierta, 15 x 23 cm

11 pensamientos en “Esta noche la libertad, D. LaPierre & L. Collins

  1. Paradojas de la vida, creo que algo parecido se estudia en psicología, una especie de síndrome del dominado, que luego no puede vivir sin su dominador.

  2. Leí este libro hace mucho tiempo y siempre se me quedó grabada la imagen de los éxodos hacia Pakistán de los musulmanes y hacia India de los hindúes con gravísimas masacres por ambos lados. Alí Jinnah, Gandhi, Louis Mountbatten, el Pandit Nehru y otros líderes de la época tuvieron que pasar de la esperanza al horror en muy poco tiempo. Al mismo Gandhi lo asesinaron por intentar mediar en las masacres uno de su propio credo; algo parecido a lo que pasó en nuestra Guerra Civil a la que se llegó cuando habían dos bandos irreconciliables y heterogéneos que no dejaron vivir a una tercera España tolerante y convivencial.

  3. Genial reseña Uro. Curiosidades de la infancia siempre que se habla de colonias britanicas me viene a la mente la peli Zulu,con un Michael Caine acorralado con sus hombres en la batalla final.

  4. Don Uro me abrio el apetito por este autor, siempre he visto los libros de estos autores como muy lights pero despues de leer esta reseña me baje el primer capitulo de O Jerusalem, como siempre he juzgado muy mal a los autores.

  5. No. En realidad que la partición fuése un desastre también fué responsabilidad de los británicos, que tenían decidido soltar lastre más o menos desde 1918-1921, la epoca de Montagu, y no habían preparado NADA. De hecho estaban dispuestos a largarse pegando tiros y dejar a los indios que se matasen alegremente. El libro es bastante hagiográfico con Mountbatten, pero hay que reconocerle que evitó que el desastre fuése muchísimo mayor.

    En cuanto a su propio dominio, los autores tampoco tienen ningún problema en describir la monstruosa opresión medieval que subsistía en la India gracias a su protección a los maharajás. ( En el caso de uno, el ascenso en su ejército se obtenía pasándo por el lecho del monarca).

    Pero en todo caso si que hay que reconocer lo evidente: Que se podía haber esperado muchísimo más del autogobierno, tanto en el caso de la India como otros muchos.

  6. Creó recordar que Gandhi se había opuesto a la partición porque sabía lo que se avecinaba.

    Los británicos aún en 1942 pensaban que era posible poder mantener la India con el status de Dominio dentro de la Commomwealth.

  7. Título ya casi clásico el que nos traes, Uro, gracias. Estoy con, ROGER, se produce cierta sensación de apologismo británico.
    Je, je, los maharajás… La aristocracia de los pueblos dominados siempre se sube al carro vencedor.
    Tengo oído muy buenas críticas del “Oh, Jerusalem” que menciona Guayo aunque no puedo juzgar por mi mismo.

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