
Es una obra que resulta interesante porque el trema sobre el que trata lo es, y por lo bien documentado que está. Lo malo, el formato elegido para la narración de los sucesos.
El libro está diseñado en formato de diario de guerra, narrando día a día todo lo que va sucediendo. Esta fórmula es muy de agradecer los primeros días e incluso semanas de la batalla, donde hay muchas novedades que contar, grandes ataques y retiradas, y buen número de anécdotas. Pero a partir de que la batalla se estanca, se estanca también el libro, y esta forma de contar la guerra acaba cansando, principalmente porque hay jornadas en los que no ocurre nada y da la impresión de que el autor se ve obligado a rellenar con lo que buenamente pueda.







