
Hoy vemos como lo más normal del mundo el pasear escuchando la radio con un dispositivo Mp3 conectado, o conducir sin problemas siguiendo las indicaciones de un buen GPS. Vemos el tráfico aéreo, aviones que entran y salen de los aeropuertos incansáblemente y lo tenemos asumido en nuestro habitat como elementos de lo más comunes, como si hubieran estado siempre ahí, permanentemente en la vida urbana del hombre. Sin emabargo, apenas hace un siglo, unos 100 años escasos el hombre no tenían esta tecnología a mano; para guiarse se tenía la brújula y el sextante, para comunicarse tenían un primitivo sistema de radio de corto alcance y para desplazarse contaban a principios del siglo XX con aviones cuyos primeros prototipos daban más fallos que aciertos. Sigue leyendo







