
Puede que este haya sido el libro perfecto, el libro de cabecera que yo pondría sobre las memorias de un As de la aviación en combate. Si las memorias de Richtofen son aventureras, las de Galland quizás más pragmáticas o las de Rudel surcan los aíres de la emoción y lo vibrante; éstas son más intimistas y reflexivas. Estamos ante un libro que refleja de una manera especial, más especial si cabe, la nobleza y humildad por un lado y la deshumanizada y fría caza en el aire por otro, el sacrificio y la cálida humanidad en tierra en contraste con la tensión en la carlinga y los rabiosos disparos para derribar al enemigo. Sigue leyendo







