
Muerte, Miseria y Decepción en la Guerra de Irak
«Fue tan repentino que en un primer momento fue una serie de preguntas, ninguna de las cuales tenían sentido. ¿Qué ha sido ese fogonazo? ¿Por qué todo está en blanco y no veo nada? ¿Qué es ese temblor que me recorre todo el cuerpo? ¿Qué es ese ruido? ¿Por qué hay un eco dentro de mí? ¿Por qué todo está gris y no veo nada? ¿Por qué está todo marrón y no veo nada?, y entonces la respuesta:
-Joder, dijo Kauzlarich
-Joder, dijo el artillero
-Joder, dijo el conductor
-Joder dijo Showman
El humo se despejó. La tierra temrinó de caer. Los pensamientos se ralentizaron. La respiración regresó. Los temblores comenzaron. Las miradas se concentraron en los brazos: estaban ahí. Las manos: estaban ahí. Las piernas: estaban ahí. Los pies: estaban ahí». Sigue leyendo











