El Departamento de Cartagena, Jorge Daniel Villar

El Departamento de Cartagena es la segunda obra de Jorge Villar, continuación de la serie sobre el teniente de navío Javier Serrano. La novela, de más consistencia y extensión que la anterior entrega, continúa exactamente en el mismo punto donde la abandonó el autor en La campaña de Cabrera.

Sin embargo, la narración tiene dos partes diametralmente distintas: hasta el capítulo doce, es una narración “de tierra”; con el jabeque San Juan en reparación tras los incontables destrozos ocasionados por la batalla librada en las Baleares, el teniente de navío ha de presentarse en Madrid a responder sobre los hechos ocurridos en Cabrera. Sigue leyendo

Cuatro gotas de sangre. Diario de un catalán en Marruecos, Josep María Prous i Vila

¿Se imaginan a un miembro de Esquerda Republicana de Cataluña luchando en la Guerra de Africa contra un nacionalista rifeño anti-español? Pues esta es la virtud y el vicio de este libro de memorias escrito por un republicano nacionalista que sufrió la inmediata campaña post-Annual entre los años 21 y 23 del siglo pasado.

Josep María Prous i Vila nació en Reus en 1899 y por quintas tuvo que ir a luchar a Melilla en septiembre de 1921 hasta que se licenció en el verano de 1923 completando su tiempo de servicio con los momentos mas difíciles de la defensa de Melilla, la toma del Gurugú, la recuperación de Nador y Zeluán con sus espeluznantes retratos de la violencia rifeña contra los prisioneros españoles así como la exhibición impúdica de cabezas rifeñas por los no menos salvajes legionarios. Hay un pasaje especialmente espeluznante que cuenta el autor cuando tiene que pasar la noche en la explanada de entrada de la ciudadela de Monte Arruit donde fueron masacrados varios miles de soldados españoles y que cuando llegó el autor todavía estaban medio enterrados en fosas comunes. En su recorrido por el escenarios de la catástrofe por donde va pasando el autor se ven los restos, materiales y humanos, de la hecatombe. Sigue leyendo

El Club de Lectura de los Oficiales Novatos, Patrick Hennessey

Antes de comenzar con la parte amarga de la reseña, quisiera hacer una pequeña recomendación feliz: comprad y leed El Gatopardo, de Tommaso de Lampedusa. Olvidaos de la película de Visconti, que todo y siendo absolutamente magnífica no colma la grandeza de ese libro, breve e inteligentísimo. Frente a tanta novelucha histórica de cartón piedra, El Gatopardo, el íntimo mundo de los Salina y de su desgraciada isla se alza como un ejemplo de sabiduría y de literatura de verdad. Estos son los libros que deberían seguir leyéndose dentro de cien años.

Lo que sería mejor que olvidáramos la semana que viene, si no mañana mismo, son los libros del estilo del que vengo a reseñar a continuación. El Club de Lectura de los Oficiales Novatos (de ahora en adelante CLON) tiene el subtítulo de O como matar el tiempo mientras se hace la guerra. Sigue leyendo

La Campaña de Cabrera, Jorge Daniel Villar

El libro, ópera prima del autor, es una corta novela de aventuras marineras, ambientada en la España del siglo XVIII, en la que se nos narra las hazañas de un imaginario teniente de navío, Javier Serrano, que en el cumplimiento de una misión por el Mediterráneo se ve envuelto en una serie de percances, de los que sale triunfante, aunque bastante demediado, en cuanto a tripulación y barco, el  jabeque (con aparejo de corbeta) San Juan.

Jorge D. Villar (Málaga, 1953) es marino y escritor; en sus comienzos fue capitán en la Mercante y en la actualidad, capitán de corbeta en la Armada, habiendo prestado diferentes servicios, en la división de operaciones y Arsenal de Cartagena, donde actualmente reside. Sigue leyendo

HAMMERSTEIN O EL TESÓN, Hans Magnus Enzensberger

Conversación póstuma con Helga von Hammerstein

Helga: Entonces, ¿por qué me espía?

Enzensberger: ¡Oiga!,la historia de su familia me interesa porque dice mucho sobre cómo alguien pudo soportar el gobierno de Hitler sin capitular.

Quizás por esta razón es por la que hoy día Hammerstein es más  recordado. Nos encontramos ante un personaje que a la llegada de Hitler está en lo más alto del escalafón del Reichswehr, Jefe del Estado Mayor del Ejército, y que nunca ve con buenos ojos la llegada al poder de Adolf Hitler, y  nunca actúa en connivencia con los propósitos del Führer, hasta que es despachado del cargo, en 1934. Gran amigo desde su juventud de  Kurt von Schleicher, ambos forman un frente común contra Hitler que dura poco, hasta la Noche de los cuchillos largos, en que Schleicher es asesinado a tiros con su mujer. Sigue leyendo

Resiste Tucson, Alber Vázquez

Las batallas hispano-apaches en el salvaje norte de América

El deleite que puede producir un relato de ficción supera en muchas ocasiones al que pueda generar un ensayo, aunque este tenga tintes literarios. Y con esto no pretendo insinuar que la novela sea superior al ensayo, ni mucho menos. Ambos son géneros que pretenden cometidos muy distintos. La primera se enmarca en un género literario: el narrativo, que busca básicamente entretener; el segundo pertenece al género didáctico-ensayístico, que busca exponer y enseñar, por lo tanto no es literario. Sin embargo lo que nadie me puede negar es que con la lectura de un relato de ficción  se puede despertar en el ávido lector el interés por un conocimiento o una materia que lo llevará irrevocablemente a leer algún ensayo. Y este hecho se da con frecuencia en el caso de la novela histórica, o al menos a mí y a algún que otro conocido nos sucede. Y puedo afirmar que eso me ha ocurrido con esta novela, Resiste Tucson. Pero eso es otra historia… Sigue leyendo

El Club Dumas, Arturo Pérez-Reverte

«Nunca se está solo con un libro cerca…» (Arturo Pérez-Reverte)

Hola de nuevo chicos.Después de una crisis literaria galopante,en la que libros y más libros desfilaban antes mis «aburridos» ojos,consiguiendo sólo engacharme un centenar de páginas,decidí buscar remedio y raudo y veloz me dirigí a mi tienda favorita.Un pequeñita,muy pequeñita librería dedicada solamente a libros usados,muy usados,y en la que encuentras pequeñas joyas de amarillentas páginas.De los tres que adquirí,decidí que el remedio estaba en Pérez-Reverte.Escritor que despierta pasiones,tanto negativas como positivas,yo me posiciono en las positivas.Después de unas ocho novelas ya leídas,sigue sin defraudarme,y El Club Dumas ha curado mi «enfermedad».Novela de juventud para la mayoría de vosotros,en mi caso mi afición (pasión) tardía a los libros hace que sea ahora con casi 35 años que haya abordado su lectura. Sigue leyendo

Auge y caída de las grandes potencias, Paul Kennedy


El cambio económico y el conflicto militar de 1500 a 2000

Con los calores (relativamente benignos este año en que tantas otras catástrofes nos acechan, incluyendo la muerte de la pobre Amy Winehouse) yo pensaba que me vendrían ganas de leer cosas más soft, como ZipiZape o El Código da Vinci Reloaded, pero no, me he puesto con un tochillo de historia y me lo estoy pasando pipa.

Al contrario de lo que parecen creer muchos profanos, nada parece asustar más a un historiador profesional que el compromiso de establecer pautas históricas a partir de hechos pasados. O por decirlo en pocas palabras, que le conviertan en un futurólogo. Generalmente, los historiadores no creen que podemos aprender de la Historia, o que podemos extraer determinadas enseñanzas de los hechos, con sus analogías evidentes: Munich 1938/Iraq 2004; Sarajevo 1914/Sarajevo 1992, etcétera. Los historiadores tienden a dejar eso a los políticos y sus ensoñaciones de café y a menudo consiguen con ello no hacer el ridículo (los políticos, en cambio, las más de las veces consiguen crear algún que otro monstruo ideológico y así nos va, con nuestros templarios noruegos). Como ha dicho Michael Howard en su reseña de este libro (de la que yo mangoneo muchas de las ideas más interesantes con total descaro) “la idea de que podemos aprender de la historia es algo de lo que cualquier historiador profesional suele abjurar”. Es más, los historiadores suelen desconfiar profundamente de los profetas excepcionales, tipo Arnold Toynbee, que surgen de sus propias filas, para establecer grandes ciclos históricos, regularidades y demás. Prefieren hacer hincapié en la singularidad de los acontecimientos, los sistemas de valores completamente distintos de las sociedades del pasado y la necesidad de separar o abandonar las preocupaciones y preguntas actuales antes de estudiar el pasado. La Historia, como disciplina, puede todo lo más, darnos una cierta perspectiva y una dolorosa sensación de que nos equivocamos siempre. Sigue leyendo