
La vida de la autora, Anne Perry, ya es de por sí una novela puesto que con 16 años mató a su madrastra golpeándola con un ladrillo 45 veces junto a una amiga. Por ello estuvo en la cárcel 5 años y después trabajó como auxiliar de vuelo en Inglaterra y se afilió a la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los últimos días. Finalmente se retiró a vivir con su madre en una inhóspita aldea de Escocia donde se dedicó a escribir novelas negras ambientadas en la época victoriana. Su nombre real es Juliet Hulce y el de Anne Perry es un seudónimo tomado de su padrastro. No me digáis que no tiene morbo leer a una asesina que escribe libros de asesinatos, redenciones, justificaciones y jucios morales. Sigue leyendo








