
Ya lo hemos comentado, creo, en más de una ocasión que los libros escritos por periodistas sobre acciones militares tienen un enfoque muy particular. Tienen un estilo de contar sus vivencias en el frente que llega de manera muy directa al lector, y al mismo tiempo de forma clara, amena e informativa. Es el enfoque que transmite la persona que está en medio del «freago» pero al mismo tiempo está fuera, observando. Vive con los soldados el día a día; come con ellos, duerme con ellos y cuando llegan los momentos duros está con ellos, pero no porta un arma ni viste uniforme, tan solo observa y anota.


























