
«…. De nuevo me encontraba muy por delante de mi propia línea con mi sección».
No, no me estoy refiriendo con esta frase del Mariscal a algún pasaje suyo durante la Segunda Guerra Mundial. Ya vimos en la lectura que hicimos aquí en Novilis de las memorias de Rommel, sobre todo en la campaña de Francia, su arrojo e ímpetu, siempre por delante de las líneas, rozando en alguna ocasión la irresponsabilidad en su avance.
Más de veinte años atrás, en 1914, en las primeras semanas de guerra ya daba síntomas de su arrojo y valentía. Ya iba por delante de los demás en sus ataques y avances. Sigue leyendo








