La mesa de trabajo de Antony Beevor

Enfrentado al titánico spring final de la temporada de trabajo, no he tenido tiempo para escribir ninguna reseña, pero me permito esta pequeña delicatessen: Antony y yo somos amigos desde que fuimos juntos al All Souls. Luego hemos seguido caminos completamente diferentes, pero siempre que voy a Londres o siempre que él viene a Barcelona. Bueno, qué os voy a contar. Tenemos miles de anécdotas. Recuerdo que un día, en Ascot, ¿o fue en aquel olivar de Creta, precisamente donde mataron al pobre Ashbury mientras leía los inmarcesibles poemas de Keats encaramado a una peña durante la batalla de Maleme? Sigue leyendo