Sin cobertura, Jordi Bordas y Eduardo Martín de Pozuelo

En nuestro país, el género de política-ficción al estilo Tom Clancy o Frederick Forsyth no ha sido demasiado practicado. Igual que ocurre con la novela policiaca –aunque quizás menos–, existe una especie de déficit de credibilidad a la hora de escribir thrillers políticos que ocurran en España o que estén protagonizados por españoles. Lo que creemos a pies juntillas cuando lo escribe John Le Carré no parece verosímil si lo escribe un autor que se llama Pérez o Fernández. Y me temo que esto también ocurre en otros géneros, como muchas veces se ha constatado en este foro. Sigue leyendo