
El bautismo de fuego de las tropas estadounidenses en la segunda guerra mundial se produce con la operación Torch. Este es el arranque de esta novela. El primer batacazo que se dieron los hombres de Eisenhower en el paso de Kasserine les sirvió como azicate para aprender de sus errores y poder enfrentarse a las veteranas y curtidas fuerzas alemanas en mejores condiciones. Sigue leyendo


