
Por fín he podido leer y difrutar de estas esperadas memorias. Un libro cargado de emotivos recuerdos, en todos los sentidos, sobre todo del lado humano. No solo son las memorias de un soldado, son las memorias de un hombre, de una persona que se hizo a si misma, que se preocupó en viajar y conocer otros pueblos y otras culturas. Todo eso fue lo que quizás le hiciera ver la guerra desde una perspectiva distinta y lo que a la postre posiblemente le salvó de morir defenestrado en un gulag soviético.
Son unas memorias fluídas, sin justificaciones ni autoexculpaciones, dinámicas y hasta en algunos momentos divertidas. Tienen el contrapunto perfecto, por un lado nos cuenta toda la parte militar, sus inicios y como no, la guerra y por otro lado y al mismo tiempo sus inquietudes, su forma de vivir todas esas experiencias, sus inquietudes por viajar a otros países, de aprender de otras culturas y costumbres y sus idiomas. Nos cuenta como se dedicó, aun con los problemas que existían para hacerlo, en viajar a otros países en la época de entreguerras, en conocer sus costumbres y relacionarse con sus gentes. Entabló relación con militares de otros países, algunos durante un tiempo se convertirían en enemigos directos suyo, aunque luego pasarían a ser sus amigos de nuevo. Todas estas inquietudes y aptitudes para relacionarse y aprender de los demás pueblos es lo que le dan otro toque enriquecedor, lo que hace que vea y cuente las cosas desde otra perspectiva. Sigue leyendo →