
«-¿A qué escuadrilla pertenecen ustedes? -preguntó Satterly.
-¿Cómo dice?
-¿Qué número tienen?, ustedes tienen que tener un número.
-Oh! – dijo Gibson-, ¿dónde se consigue eso?
-En alguna parte del Ministerio del Aire – dijo Satterly -, pero probablemente allí no son tan rápidos como aquí. Yo se lo voy a conseguir. Mientras tanto será mejor que se llamen «La escuadrilla X». »
Un proyecto científico que germinará en la «Escuadrilla X» que finalmente se convertiría en la Escuadrilla 617 de Bombarderos de la RAF y participaría en las misiones «suicidas» para destuir los gigantescos diques alemanes en la cuenca del Ruhr. Misiones especiales en circunstancias especiales y con un armamento especial para las que no servía cualquier tripulación. Sigue leyendo






