
“Sin embargo, ahora se os presenta la oportunidad de humillar al más soberbio de todos los nobles, a aquel que en su arrogancia se hace llamar Rey de Reyes.¡Vamos a demostrarle que no reconocemos reyes ni tiranos!.¡Vamos a demostrarle que nuestro único soberano es la ley, y que la ley sólo nos la otorgamos nosotros mismos,los ciudadanos de Atenas!.
Os propongo un pacto,atenienses.Es un pacto sencillo y os aseguro que lo cumpliré.¡Dadme vuestras manos ahora,entregadme vuestros corazones sólo por un día!¡Concededme esta victoria hoy,hijos de Atenea!¡Si lo hacéis,recibiréis a cambio el tesoro más valioso que puede poseer un hombre!
Hubo un silencio expectante,tan espeso que Temístocles pudo oír los latidos de su propio corazón.Entonces gritó con tanta fuerza como no lo había hecho en su vida:
-¡Yo os entrego el futuro!.” Sigue leyendo →