D. F. Contemporánea nº28, Kaiserschlacht, 1918

Al ejército alemán a finales de 1917 parecía que se le aclaraba un poco el panorama en algunos frentes con la firma de Brest-Litovsk terminando así con Rusia y sus desmolarizadas tropas fuera de la guerra y por otro lado reduiendo el estancado frente italiano haciendo retroceder al ejército italiano hasta Piave y tomando más de 300.000 prisioneros.

Volviendo la mirada ya con toda su energía en el estancado frente occidental, para 1918 Alemania sabía que se le terminaba el tiempo con la inminente entrada de los Estados Unidos en la guerra. La primavera/verano de 1918 se perfilaba desde todos los puntos de vista como la última gran oportunidad para intentar acabar la guerra por la vía rápida y de forma exitosa para el bando de los imperios centrales. Sigue leyendo