Soldados a caballo, Doug Stanton

Esta es la historia del comienzo de la operación Libertad Duradera. Tras los atentados del 11-S y la reivindicación de los mismos por parte de Al-qaeda, los Estados Unidos dirigieron toda su ira hacia Afganistán, país dominado por el régimen talibán y cuna del islamismo radical y sede de Al-qaeda. Afganistán es un país distinto, anclado en el pasado, sin infraestructuras, dominado por montañas y desiertos, con un estilo de vida casi feudal y con la guerra y la muerte como norma y forma de vida. Esto es lo que se iban a encontrar soldados preparados y entrenados para usar el armamento más potente y sofisticado del mundo, entrenados para luchar contra terroristas, ejércitos y potencias modernas, pero, ¿y para luchar montados a caballo?.Si tenía algo claro Estados Unidos a la hora de afrontar la invasión de Afganistán es que no podía hacerlo al estilo ruso, tenía que aprovechar la guerra que estaban llevando los caudillos que no clauicaban bajo el régimen talibán y formaban la llamada Alianza del Norte para intentar ganarse su favor y luchar de forma conjunta.

Los americanos sabían que si entraban a tropel ganarían con su superioridad a los talibanes pero luego se las tendrían que ver con los caudillos y en general con el pueblo afgano. No, esa no era la forma de actuar. Tenía que ser de otra forma, usando otra fuerza, menos espectacular, más inteligente e igual de contundente.

Esa fuerza es un cuerpo de Operaciones Especiales de la que pocos saben de su existencia, no son los Navy Seals, ni los Delta Force ni los Ranger, son otro tipo de gente con otro tipo de entrenamiento, un escalón más que el resto. Estos hombres, cuya vida cotidiana el 11-S antes de los atentados era aparentemente normal, igual estaban de maniobras, que llevando a los niños al colegio o incluso de Luna de Miel, tras las primeras noticias y el shock inicial, ellos sabían que serían los designados, que serían movilizados para intervenir y desde ese mismo momento todos volvieron a sus cuarteles y contactaron con sus superiores.

Lo que se iban a encontrar era La Alianza del Norte, formada por distintos “señores de la guerra”; caudillos locales líderes de clanes que tenían cada uno de ellos su propio ejército. Normalmente estaban en guerra los unos contra los otros, ahora estaban todos unidos en contra de un enemigo común, el talibán. Esta alianza no es que estuviese muy bien, unos días antes del 11-S los talibanes habían asesinado a su lider y se encontraban más bien arrinconados en la zona norte del país, desértica, montañosa e inhóspota.

Y aquí es donde entran en escena los chicos americanos. Dos grupos de operaciones especiales, con 14 hombres cada uno y dividido en dos secciones iguales, con los mismos expertos en cada una de ellas. Su misión, entablar amistad con los dos caudillos más fuertes de la Alianza del Norte, Dostum y Ali. Finalmente y tras varios intentos, y es que, hasta el cielo de Afganistán tiene su miga, los Chinook consiguieron dejar en tierra a los equipos.

El libro narra con todo detalle todos los preparativos de los equipos, desde que son llamados hasta que son enviados a una base avanzada en Uzbequistán y de ahí finalmente y tras unas cuantas peripecias a Afganistán. Fueron recibidos amistosamente por los caudillos, los cuales no perdieron un minuto y comenzaron los preparativos para la ofensiva. La idea estaba muy clara, lanzar bombardeos precisos sobre las posiciones de los talibanes.

Lo que no se imaginaban los americanos es que para poder desplazarse e ir a la zona de operaciones tendrían que hacerlo en caballo, en ese caballo afgano, pequeño e irascible en que quedaban insertados, y con los que tendrían que recorrer cientos de kilómetros y atravesar montañas enteras para poder operar.

El libro nos lleva por todo el recorrido, día a día desde que los comandos llegan a Afganistán y comienzan a organizarse y finalmente comienzan a atacar a los talibanes. Todo relatado hasta el más mínimo detalle; el suplicio de las monturas, la desconfianza de todo, incluso al principio de los americanos con los afganos “amigos”, la escasa y mala comida, bebida y en general las condiciones de vida tan extremas. Los primeros movimientos son más intimidatorios que otra cosa, es mostrar a los talibanes que los americanos ya han llegado. Se solicitan algunos bombardeos aereos después de cuadricular las posiciones enemigas para conseguir un efecto más desmoralizador que otra cosa.

Aquí una foto de un ataque aereo solicitado:

Pero tras estos primeros ataques, los jefes afganos están impacientes por comenzar a recuperar terreno. El objetivo es Mazar-i-Sharif y para conseguir llegar a esa ciudad y liberarla primero tendrán que liberar otras vías y ciudades previas. Aquí es donde comienza la guerra de verdad. Mientras los afganos lanzan cargas de caballería contra las posiciones talibanas defendidas con vehículos blindados, tanques y fuego pesado de ametralladoras, los americanos van seleccionando blancos y solicitando contínuamente bombardeos de precisión. Los americanos quedan impactados por como los afganos se lanzan con sus monturas, tres o cuatro mil hombres al ataque en un auténtico infierno y sin parecer importarles demasiado. La dureza y crudeza de la guerra se refleja en algunos pasajes que se hacen bastante duros, aquí es donde se mezcla la guerra y la tecnología del siglo XXI con otro tipo de guerra, no se si calificarla medieval, donde se realizan cargas de caballaería para llegar a las líneas enemigas por saturación.

Buff, me estoy extendiendo demasiado. El libro continua con toda clase de situaciones por las que pasan los equipos americanos. Finalmente consiguen liberar la ciudad de Mazar-i-Sharif, con un coste elevado en bajas, pero los talibanes reculan y tras unas negociaciones con los caudillos locales se rinden en masa, cerca de 600 de ellos. Estos prisioneros son llevados a la fortaleza de Qala-i-Janghi donde sucederá el famoso episodio de la sublevación por parte de los detenidos. La clave de todo es que por temas religiosos no fueron lo suficientemente cacheados y registrados y debajo de sus largos ropajes llevaban de todo. Los aliados tuvieron que recurrir a todo lo que pudieron para poder sofocar la revuelta que resultó un auténtico baño de sangre.

El libro engancha desde el primer momento. Es un episodio que yo al menos desconocía y que no se parece en nada a la guerra que nos trasmitieron por televisión. Todo pareció demasiado fácil, pero realmente y sobre el terreno no lo fue tanto. Espero que os guste.

He creado una pequeña web en la que tenéis algún contenido multimedia y que creo que os puede venir bien cuando estéis leyendo el libro, al igual que las fotos, le da un toque más real si cabe. El libro viene también con algunas fotos y mapas incluídos.

Colección Memoria Crítica
Páginas 496
Edición 1
Formato 15,5 x 23 cm
Encuadernación Tapa Dura
Código 969186
ISBN 978-84-9892-080-2
Fecha de disponibilidad 08/04/2010

Fuente de las fotos: http://www.history.army.mil/

16 pensamientos en “Soldados a caballo, Doug Stanton

  1. Fantástica reseña. Y sí, es un libro apasionante, para leerlo como una aventura. Por momentos solo le falta una dama en apuros…Pero no creaís que está contado desde un punto de vista épico o sobre-humano. Los americanos no tienen ningún problem en reconocer que era la primera vez que veían un caballo, o en que la falta de costumbre en la monta les producía rozaduras sangrantes para las que el único tratamiento era aguantar y avanzar. Llegan ante Dostum con su pequeño mapa, tipo guia Michelín, y el caudillo tercermundista cuenta con un verdadaero mapa militar a gran escala. ¿Por qué la primera potencia del mundo no tiene algo así?. El nivel de desconocimiento de Afganistán por parte de los servicios de inteligencia de EEUU resulta inaúdito.

    Un puñado de hombres lanzados al medioevo con un montón de tecnología punta del siglo XXI. ¿La misión?. Vengar a una nación entera.

  2. Excelente, ya tenía ganas tras los comentarios de la reseña de Xavi sobre el libro de Osprey y Afganistán que saliera la reseña y el libro, que se supone que desde hoy ya estará disponible. A por el voy.

  3. Excelente Javi, se me ha hecho corta la reseña. ¿Ha salido ya?, mañana paso por el FNAC a ver si esta. Por cierto detalla que tipo de armamento se llevaron a Afganistán estos dos grupos de operaciones especiales. ¿Este grupo especial es el Grey Fox que comentaba en la reseña de Osprey?, ¿de donde vienen?, ¿son ex Delta Force?, ¿CIA?…
    Felicidades por la web anexa.
    ¡Que ganas de comprarlo ya mismo!

  4. Si, la reseña te ha parecido corta por que realmente lo es. Podría estar hablando y hablando del libro, pero tampoco quise extenderme demasiado y preferí dejar los detalles para el posterior debate, como ahora es el caso con las preguntas que planteas.

    ¿Son Grey Fox?; pues como tal no lo define en el libro. Si no me equivoco, siempre los menciona como “Fuerzas Especiales”. Sus componentes en algunos casos si son ex-Delta Force o ex-Navy Seals, pero también los hay que pertenecieron a unidades regulares como a la 101º Div Aerotransportada u otros cuerpos.

    También hay algunos tipos que son de la CIA y que pertencen a un grupo secreto dentro de esta misma y que fueron usados como enlaces de inteligencia. Son los que primero contactaron con los caudillos afganos y prepararon la bienvenida en helicópetro de los comandos.

    En cuanto al armamento, bueno, en realidad llevaban poca cosa. Pistolas y sus rifles M-4 típicos de los USA, son los que llevan todos los soldados del ejército americano. Nada especial. Se nombra mucho más los Ak-47 y los RPG de los afganos y talibanes que el armamento americano. Si se especifica un poco más el tipo de bomba usada en cada momento por la aviación, como por ejemplo “la madre de todas las bombas”, la mayor bomba del mundo no atómica y que se usó por primera vez allí.

  5. La bomba utilizada en la batalla es, probablemente, por la explosión, una bomba de caída libre GBU32, de 932 kilos, pero dotada de un sistema de guía de precisión por GPU llamado JDAM que convierte las bombas de caida libre en una especie de bombas laser. La bomba fue dirigida desde tierra por un equipo de Controladores de la USAF.
    Otra cosa: creo que los británicos que disparan en el video son del Special Boat Squadron, la pequeña unidad de élite de los Royal Marines Commandos, una especie de tropa del SAS pero de la Infantería de Marina, vamos los fusileros que iban de rojo en Master and Commander pero vestidos de camuflaje. También debe haber tipos de la SAD, la División de Acitividades Especiales (los dos agentes de la CIA que están al comienzo, entre ellos el que muere, que se llama Spann, creo, un ex-USMC, pertenecían a la SAD) y al final llegan tropas de la 10ª División de Montaña, pero creo que tan sólo 8 soldados y un cirujano de la Armada.

  6. Aunque no tenga la sofisticación de los rifles americanos, el AK-47 es una bestialidad, no se donde leí que es superior a la mayoria por peso,precisión…pero como es usado por ejércitos de “poca monta” esta algo denostado.
    Por cierto Javi ya que estamos, te dejé en el Foro un mensaje por si puedes echar mano de tus contactos y consiguer que alguna editorial publique el libro en español, Jawbreaker, que narra los mismos acontecimientos, y que han intentando prohibir su publicación en USA por parte de la CIA,ejército…
    Perdona el abuso JAvi pero ya aprovecho, algun “loco” que le guste jugar online al Call of Duty (la ultima versión) en PS3???

  7. Pues la GBU32 será tan potente por su tipo de explosivo, porque con apenas una tonelada palidece, por ejemplo, respecto al peso de las Slam que usaron los ingleses en sus devastadoras incursiones sobre las ciudades alemanas en la SGM.

  8. Hola, von Scheer. No soy un experto en explosivos, pero creo que las GBU americanas actuales utiizan el Tritonal, aproximadamente un 20 por 100 más potente que el TNT. Las Grand Slam y las Tallboy a las que tú te refieres, que no fueron usadas más que sobre objetivos estratégicos concretos (silos de V-2, Tirpitz, instalaciones, aunque claro, devastaban todo lo de alrededor) eran unas monstruosidades increibles (10 toneladas las Grand Slam; 5.500 kg las Tallboy) y usaban Torpex,un explosivo mezcla de RDX, que era 50 por 100 más potente que el TNT. En el documental sobre la batalla que se menciona en la reseña, la explosión es impresionante; puedes imaginarte la de una bomba como las inglesas que mencionas. No hay cosa en la que el ser humano ponga más empeño que en calcinar a sus semejantes.

  9. Hola, parece un libro muy interesante, pero quería preguntar si es una novela novela (es decir, narrado con estructura de novela, con acción y eso) o es más un ensayo. Me gustan las novelas de guerra (tipo la delgada linea roja, sin duda mi favorita) pero los ensayos… me aburren. Gracias por responder.

  10. Hola Igancio, el libro no es una novela pero está escrito como si lo fuera. Todo lo que se cuenta es real, pero está contado a modo de historia novelada, muy entretenida y amena, no es un ensayo al uso de tipo estudio sobre una batalla con solo datos, estadísticas y movimientos de fuerzas.

  11. En la Casa del libro se puede pedir y en Amazon también. Píllalo que no te va a defraudar, estaría bien una peli a lo Spilberg sobre esta historia.

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