LOS AÑOS DE ESPAÑA EN MÉXICO: DE CORTÉS A PRIM, Miguel del Rey y Carlos Canales

México es un aliado imprescindible de España con contactos que trascienden coyunturas políticas.

José Luis Rodríguez Zapatero.

Presidente del gobierno del reino de España.

El intercambio de estas banderas es un acto que enaltece la historia común de España y México, y estrecha aún más la amistad forjada entre nuestros pueblos.

Felipe Calderón Hinojosa.

Presidente de la república de México.

Acto de entrega recíproca de las banderas de Allende y Barradas.

Santillana del Mar. Cantabria. 16 de Mayo del 2010. (pág. 255)

De la serie Clío: crónicas de la historia de EDAF nos llega una nueva entrega cuya originalidad radica en presentar la historia estrechamente compartida entre estas dos naciones hermanas desde 1519 –desembarco de Cortés en la tierra firme del Golfo de México- a 1867 –año en el que los franceses se retiran de México y cae el II Imperio Mexicano, el de Maximiliano-.

De nuevo Miguel del Rey y Carlos Canales nos invitan a disfrutar de la historia, y lo hacen con solvencia, amenidad e intención divulgadora, utilizando una expresión correcta y accesible a cualquiera que desee acercarse a los tres siglos de vida en común de España y México, de México y España. Las relaciones entre dos naciones hermanas también se robustecen con tareas tan nobles y saludables como la que desarrollan ambos autores en este ensayo.

El libro se conforma de ocho partes que a su vez se subdividen en diversos epígrafes. En El descubrimiento de los nuevos territorios y Las fronteras de la Nueva España se abarca desde la mocedad de Cortés y la caída de Tenochtitlán hasta la posterior expansión desde la capital azteca hacia el este, el norte y el sur. Aunque se trata de unos pasajes bastante conocidos los autores sostienen, por ejemplo, que la herramienta más eficaz en estas campañas fue el caballo y que la alianza con los tlaxcaltecas, entre otros, fue fundamental para alcanzar el éxito, a pesar de la acérrima resistencia popular mexica.

De sumo interés me parece el capítulo sobre la consolidación del territorio durante el siglo XVIII titulado El Virreinato. Se nos habla aquí del sistema de gobierno y sus diferentes organismos, de la agraviante sociedad de castas, de la economía y del ejército.

A partir de este punto no solo se incrementa el atractivo de los contenidos sino también la dificultad de los mismos. Comienza el periodo emancipador y con ello sobrevuela el texto la idea de “guerra civil”, concepto muy extendido entre la historiografía mexicana contemporánea y que los autores comparten sin trabas.

En 1810 (…) la conciencia de México como nación independiente tal y como la conocemos ahora no existía. El levantamiento de Allende es claramente el inicio de una guerra civil por el poder en el que tanto españoles como criollos se apuntaron al bando que luchaba por sus intereses.

Esa idea de guerra civil está presente en todos los enfrenamientos que se producen en el territorio desde 1519: sin los tlaxcaltecas, Cortés no hubiera podido entrar en Tenochtitlán de la misma forma que sin Iturbide y su ejército (trigarante), jamás habría podido hacerlo Vicente Guerrero en Ciudad de México.

No es hasta 1821, con el voluble Iturbide, cuando se empieza a pensar en la posibilidad de romper definitivamente los lazos que unen al territorio con España, y no solamente con el absolutismo de Fernando VII. (Introducción, pág. 14)

Y es que para complicar más las cosas e imposibilitar el entendimiento entre ambas orillas hispanas sucedía que cuando España era absolutista, México era liberal y viceversa.

Todo este proceso se expone en Los primeros levantamientos, La emancipación y San Juan de Ulúa. El último reducto con meridiana claridad. También nos familiarizaremos con nombres como Iturrigaray, Allende, Hidalgo, Velasco, Calleja, Morelos, Guerrero, Mina, Iturbide, O’Donojú…

La impotencia de una potencia hecha añicos y el mal hacer fernandino se verán en Los intentos de reconquista, episodio en el que se relata la expedición del brigadier Barradas en 1829.

Y el acertado y diplomático Prim y el capítulo La expedición de 1861. El regreso cierran el viaje iniciado por Cortés en 1519, no sin antes describirnos la pérdida del 51% del país a manos de los voraces EEUU, la compleja situación socio-política y económica en la convulsa república mexicana y el destacado papel de Benito Juárez, padre del México moderno, todo lo cual propició la descarada e imperialista intervención francesa en el antiguo territorio novohispano.

Mapas, tablas sobre fuerzas militares, láminas uniformológicas de Leza Suárez, infografías –con alguno desplegables-, ilustraciones de época, fotos y bibliografía aderezan adecuadamente esta estupenda obra que recomiendo sin recato alguno.

Saludos otoñales y provechosas lecturas.

  • 17.0×24.0cm.
  • Editorial: EDAF
  • Lengua: CASTELLANO
  • Encuadernación: Tapa blanda
  • ISBN: 9788441426740
  • Año edicón: 2011
  • Plaza de edición: MADRID

7 pensamientos en “LOS AÑOS DE ESPAÑA EN MÉXICO: DE CORTÉS A PRIM, Miguel del Rey y Carlos Canales

  1. Hola de nuevo, mon Marechal; gracias a ti por el tiempo dedicado.
    La verdad, el libro merece una lectura atenta; el asunto debe mirarse y estudiarse de tú a tú, de nación hermana a nación hermana; no de madre a hija o de hija a madre, esto último sería muy obsoleto y cicatero.

  2. Buena reseña Tasos. El Méjico del virreinato es una asignatura pendiente para mí. Estuve recorriendo el país hace unos años y me fascinó. Recuerdo el palacio de Hernán Cortés en Cuernavaca, de 1521.

    Resulta dificil de creer viendo un palacio fortificado con almenas, prácticamente a la vuelta del medievo… y ya en tierras mejicanas.

    Tendré que hacerme con el libro. La verdad es que esta colección está teniendo un papel divulgativo muy importante. Banderas lejanas, también, es ese tipo de libro que hay que tener en los estantes.

    saludos

  3. Hola Tasos, no estuve en el norte. Ese viaje está pendiente. Sí estuve en el monte Coronado en Kansas (USA) y en el museo de Historia de su capital Topeka, donde se conserva una espada española (que unos dicen que es de la expedición de Coronado y otros que es posterior, del siglo XVIII, además de algunas anillas metálicas de malla y otros objetos, sin duda de origen español, encontradas en aquellos parajes. La espada lleva una inscripción todavía legible en la hoja «no me saques sin (no me acuerdo) no me guardes sin honor» o algo así.

    saludos

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