Ligeramente desenfocado, Robert Capa

Antes de nada decir que jamás me habría leído el libro de este tramposo si no llega a ser porque me lo regalaron las pasadas navidades. ¿Por qué digo tramposo? Supongo que ya todos conocéis a estas alturas la verdadera historia de la fotografía “Muerte de un miliciano”, que dio la vuelta  al mundo y que hizo que Robert Capa fuera considerado como el mejor fotógrafo de guerra.

No pretendo poner en duda la categoría de Capa ni su valentía a la hora de hacer su trabajo, pero el hecho de que su foto más famosa resultara ser un fraude le hace no merecedor de la consideración que antes mencionaba, por mentiroso, por engañar a todo el mundo en general y a sus compañeros de profesión en particular.
Tampoco es cuestión de que esta reseña se convierta en una disertación sobre el dichoso temita, bastante se ha escrito ya sobre esto, así que voy con el libro en sí.

Esta edición que comento, de Editorial La Fábrica, comienza con una breve biografía de cinco páginas por Richard Whelan, su más convencido biógrafo. Aquí se nos cuenta muy brevemente la vida de Capa antes y después de la Segunda Guerra Mundial, dejando que sea el mismo fotógrafo quien nos cuente en primera persona sus vivencias durante dicha guerra, que es de lo que trata “Ligeramente desenfocado”.

A continuación un cortísimo prólogo a cargo de su hermano Cornell, sin mucha chicha, básicamente se limita a ensalzar la figura de su hermano, su valentía, espíritu de superación, compasión hacia los soldados, etc etc…

Después de esto viene algo con más sustancia, la introducción de Richard Whelan al relato de Capa. Es importante porque explica quien es quien, ya que Capa utiliza seudónimos en su narración, además de contar cosas que Capa se calla porque lógicamente no le dejan en muy buen lugar. Aparte de esto, esta introducción viene a ser un resumen biográfico más extenso y concentrado en el tiempo que el anterior, con tal cantidad de nombres de las personas que interactuaron en su vida que lo convierten en un manojo de densas páginas algo aburrido de seguir. Ah, sí, Whelan dedica un párrafo a una breve defensa sobre el fraude de la foto del miliciano, supongo que debe ser frustrante  dedicar una parte importante de tu vida a estudiar a alguien a quien admiras y al final se destape semejante mancha en su curriculum… Esta defensa la hace en el año 2000, cuando ya había rumores de fraude pero antes de que salieran las pruebas definitivas (2009).

Entrando en el relato como tal, “Ligeramente desenfocado” se lee “en dos patás” como quien dice. En primer lugar porque es muy breve, tiene menos de 300 páginas de las que alrededor de la mitad son fotografías coincidentes cronológicamente con la época del relato. En segundo lugar por su estilo coloquial. Literalmente: coloquial. Por lo visto contrató a alguien para que fuera mecanografiando mientras él le iba contando la historia. Esto lo hace en un libro muy fácil de leer. Capa se presenta a sí mismo como un tipo que aspira en todo momento a hacer lo que le apetezca, sin responsabilidades. Jugador, gran bebedor; fue un hombre bien parecido, y junto con su desparpajo y su piel morena (algo exótico en los ambientes anglosajones en los que se movía), le convierten en un gran seductor que va volviendo locas a las mujeres allá por donde va. En fin, el libro viene a ser lo siguiente: Capa de un lado para otro, mucho lío de papeles, mucho alcohol, algunas anécdotas simpáticas, algo de acción… y en todo ello entrelazada una curiosa historia de amor.

La obra termina como empieza: “Ya no tengo motivo alguno por el que levantarme cada mañana”. La guerra en Europa ha terminado, y con ello muere el sentido de la vida para Capa. Es un hombre que necesita la guerra más que el amor. Está enganchado, de hecho perdió a su gran amor de estos años por no ser capaz de dejar la guerra unas semanas y dedicarle tiempo a ella. Creo que el libro retrata bastante bien (aunque de manera suavizada porque está claro que habrá detalles más escabrosos que Capa se habrá silenciado) cómo debió ser la personalidad del fotógrafo: egoísta, caprichoso, encantador, vividor, fantasma, valiente,…

LIGERAMENTE DESENFOCADO
AUTOR: Robert Capa
EDITORIAL: La Fábrica
COLECCIÓN: Libros Únicos
ISBN: 978-84-92498-87-1
AÑO: 2009
PÁGINAS: 300
ENCUADERNACIÓN: Rústica

9 pensamientos en “Ligeramente desenfocado, Robert Capa

  1. Yo tampoco había leído buenos comentarios del libro. Se ha quedado a medio camino entre una biografía y un libro de memorias, no termina de llenar los huecos esperados.

  2. Bueno, es lo que ocurre si se tienta demasiado la suerte. Al final si no hubiera sido en Vietnam hubiera sido en cualquier otra, lo que está claro es que tanto va el cántaro a la fuente que al final…….

    Sobre la foto se ha dicho y escuchado de todo, tanto los argumentos de unos como de otros son demasiado ligeros, no parece que el tema termine de estar claro del todo, de todas formas creo que el trabajo por el que este autor ha pasado a la posteridad fue por las fotos del Día D.

  3. Sobre la foto, Rodrigo, ese artículo es de 2008. En julio de 2009 salieron a la luz unas pruebas que demostraban que el lugar donde está tomada la foto no es el que dijo Capa, sino a unos 20kms, y ahí no hubo combates hasta varios días después. Nadie ha desmontado estas pruebas, de hecho varios historiadores escépticos con la versión del fraude han terminado aceptándolo.

    En cuanto al libro, ¿es bueno, es malo? Depende de cómo te lo tomes. Es un relato ligero y desenfadado, como el propio Capa. No se hizo con grandes pretensiones es un simple relato de sus vivencias durante la segunda guerra mundial. No es una biografía, no es detallado ni profundo. Además no olvidemos que es un fotógrafo, no un escritor. Está redactado en un estilo que podríamos firmar cualquiera de nosotros.
    Teniendo esto en cuenta y tomándoselo, como digo, como algo ligero y a modo de curiosidad, está bastante bien, es muy ameno. Supongo que si lo que se pretende es conocer a fondo la vida de Capa debe haber por ahí biografías completas.

  4. Hace unos años fui a Barcelona a visitar y contemplar las famosas fotografías encontradas en una maleta en México de Robert Capa, Gerda Tardo y David Seymour en el MNAC y sólo puedo calificar aquellas de verdadero arte, un talento al servicio del conocimiento público de aquello que fue la Guerra Civil española. Si nos centramos en la famosa fotografía del miliciano caído en Cerro Muriano, creo que hay que visionarla como un símbolo, es decir, podría ser que no fuese autentica, pero su valor cómo referente de la GCE es indiscutible. Quiero pensar que fue obtenida con el objetivo de mostrar al mundo la guerra en España en aquellos años, la terrible tragedia que asolaba a nuestro país

  5. Yo estuve en un pueblo al lado de Gandesa y un particular tiene una especie de museo de piezas recuperadas del campo relativas a la Batalla del Ebro, tiene de todo, incluso piezas contracarro, morteros, todo tipo de armas cortas, uniformes y en una vitrina tiene supuestamente la cámara original de Capa. Al menos eso dice el hombre.

  6. Ummm es parecido pero creo que no, el que yo estuve era el garaje o planta baja de un particular, un pueblecito muy pequeño a unos minutos de Gandesa. Pero tenía casi de todo lo que aparece en este que pones, piezas muy parecidas. Nos contó que encontró un AT tirado en mitad del campo entre otras cosas, y ahí lo tenía, sería de 50 o 75mm por que era grandecito.

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