Le Grand Duc, volume 2: Camarada Lilya, de Yann y Romain Hugault

Fue en Septiembre de 2009 cuando traje a vuestro conocimiento el primer ejemplar de esta obra guionizada por Yann (Pin Up) y llevaba a los lápices y color por el asombroso y joven Romain Hugault. Justo en esas fechas se estaba preparando el volumen del que trataré a continuación, pero antes detengámonos y leamos una breve sinopsis del mismo: “Otoño de 1944. El frente alemán se hunde por todas partes. Falta de efectivos, la Luftwaffe intenta resistir desesperadamente ante las innumerables nubes de cazas soviéticos, pero no puede hacer nada para frenar el inexorable rodillo del Ejército Rojo. Para la camarada piloto Lilya es el momento del triunfo. Mientras que, en el bando contrario, para sobrevivir, el obertleutnant Wulf no puede contar más que con su valor, su habilidad, su instinto y puede que, incluso, con el pequeño amuleto que le dio su hijita Romy… pero, en cada bando, la suerte puede cambiar, y la valiente “Bruja de la noche” va a sufrir, por vez primera, una desagradable experiencia…”

Pues sí, las cosas están un poco complicadas en la base aérea alemana en la que sirve el obertleutnant Wulf (que, como bien recordareis, es coprotagonista junto a la “Bruja” Lilya Litvasky). Acaba de ser desarticulado el complot de asesinato contra Hitler (Walkiria) y los ánimos están un poco crispados, sobre todo cuando uno de los implicados era el mismísimo kommodore del Escuadrón, el cual parecía ser un nazi acérrimo. Las cosas no son lo que parecen y las antiguas compañías, incluso las de cama, pueden acarrearte más de un disgusto, por no hablar de la posibilidad de acabar abierto en canal y servido como un cerdo en un matadero. Como bien le dice Fred a Wulf: “¡Últimamente es mucho más patriótico… y prudente echar un polvo nacionalsocialista!”.

Por el lado soviético, todo se conjuga, accidentalmente claro, para que los dos protagonistas se conozcan algo más allá que en los cielos y combatiendo. Lilya, enajenada al ver como el UHU de Wulf derriba el aparato de Valentín, piloto por el que siente algo muy especial, se lanza en un ataque suicida y lo destroza. Wulf cae tras las líneas enemigas y Lilya también hace lo propio, pero acaba siendo capturada y objeto de abusos y violación.

Tampoco es cuestión de desvelar todo lo que pasa en este segundo volumen, ¿no? Así que cambiemos de tercio.

En cuanto al guión, firmado por Yann, sigue plagado de notas ya vistas en sus anteriores trabajos, aunque muy adaptado a lo que busca Hugault, plagándose de nuevo las viñetas de espectaculares combates aéreos, de aviones a los que se les puede distinguir hasta las tuercas y, cómo no, de hermosas mujeres que no temen mostrar sus cuerpos (algo contra lo que no tengo queja alguna, claro).

En referencia al dibujo en sí, si ya os pareció excepcional lo que visteis en su blog, deciros que, en mi humilde y poco formada opinión, en este segundo volumen llega a superarse, abriendo las primeras páginas con la intervención de los “Asesinos de tanques”, es decir, bombarderos en picado provistos de cañones antiaéreos Flak 18 (si no me equivoco). Las últimas páginas confirman su maestría.

En aquel artículo de Septiembre de 2009 os indiqué que ésta era la primera obra larga (de más de dos volúmenes) en la que trabaja Romain Hugault y que podría darse por terminada con un tercer libro. Esto creo que es lo que se puede comentar teniendo como base los indicios que se pueden ir descubriendo, ya que en la actualidad el autor se está ocupando de un proyecto dedicado al arma aérea durante la Gran Guerra.

Ahora solo queda hacer lo posible para que caiga en mis manos ese tercer volumen: “Wulf et Lilya”, para completar la serie. Como podéis ver, desde el poderoso subtitulo “Les Sorcières de la Nuit”, la originalidad de estos ha bajado un poquito.

Lengua: FRANCÉS
ISBN: 978-2-88890-322-2
Nº Edición: Primera
Año de edición: 2009
Editorial: PAQUET (Cockpit)
Plaza edición: Bélgica
Páginas: 48

5 pensamientos en “Le Grand Duc, volume 2: Camarada Lilya, de Yann y Romain Hugault

  1. Gracias de nuevo por traer la reseña de un cómic.
    Está muy bien, Javier, pero sabes lo que pasa… que obras como estas (por lo menos la anterior, no están aún traducidas al español) y eso es algo que hace que nos sintamos mal muchos aficionados y de paso nos enfademos con algunas editoriales… Es un “género” del cómic que no se atiende tanto o como debiera (en España) en comparación con el de los superhéroes que están siempre prestos. Aunque no sea mi caso (leo francés), pero si que puede ser de otros muchos que no leen francés. Creo que obras así deberían estar traducidas en la mayor brevedad posible, pues si no el genero ya de por si minoritario tiende a morir (por lo menos en español).

    Un saludo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *