Las Pirámides de Napoleón, William Dietrich

Las Pirámides de Napoleón (2007) es una de las pocas novelas que he leído sin recomendación previa. Me gusta ir a lo seguro, y habitualmente o bien me informo sobre el libro ya sea a través de Internet (sobre todo en Novilis e Hislibris) o consulto a alguien que lo haya leído y cuyos gustos coincidan con los míos.
Pero con William Dietrich (escritor y periodista estadounidense) hice una excepción.
La temática me llamaba poderosamente la atención (las guerras napoleónicas están entre mis periodos históricos favoritos, fundamentalmente en el apartado naval) y Egipto es un lugar mágico que ejerce una atracción casi mística de la que no me siento excluido.

Es 1798 y estamos en París cuando el norteamericano Ethan Gate gana en una partida de cartas un extraño medallón que, según parece, pudo pertenecer a la mismísima Cleopatra. Aunque al principio no le da mayor importancia, su nueva adquisición será objeto del interés de extraños personajes en la sombra que no dudan en recurrir al asesinato en su intento de apoderarse de él.
Hasta el mismísimo Napoleón conoce la existencia del mismo, e invita al americano a viajar con él en su campaña de Egipto, ya que el corso quiere rodearse de ‘sabios’ que le ayuden a descubrir los secretos del país de las pirámides.

Éste es un resumen de la trama a grandes rasgos, grandísimos.
He de decir que mi mayor interés radicaba en el contexto histórico, por lo que cuando el argumento se adentra en situaciones esotéricas, con la búsqueda del Libro de Thoth o la aparición de órdenes y ritos perdidos en el tiempo, me quedaba más bien frío. Es entonces cuando comprendí mi gran equivocación.

Decir que Las Pirámides de Napoleón es una novela de ambientación histórica es un error. Es una especie de El Código da Vinci (Dan Brown) pero con más arena y sol, ya que por lo demás los paralelismos son alarmantes, con acertijos y secuencias matemáticas para explicar el por qué del misterio e incluso una relación entre el protagonista, el propio Gate, al más puro estilo Robert Langdon, y una bonita nativa que recuerda a la francesita Sophie Neveu.

En cuanto a los datos históricos, sorprende la accesibilidad y confianza de Bonaparte con el norteamericano, a lo que hay que sumar algún que otro fallo importante (señor Dietrich, cuando Nelson usó un navío para abordar otro, el famoso ‘puente de Nelson’, fue con barcos españoles, no franceses) que daba la impresión de que el autor podría haber tenido un poco más de cuidado.

Además, la descripción de la batalla de Aboukir, así como la del ejército francés contra los mamelucos, es demasiado escasa en detalles, con un sinfín de casualidades que mantendrá siempre ileso al bueno de Gate, sin lugar a dudas una especie de inmortal (sobrevive a la expolsión del L’Orient y a un combate singular contra un mameluco que, previamente, había destrozado las filas galas).

No obstante, quiero decir que Dietrich tiene una forma de narrar la historia bastante amena, y personalmente me ha gustado mucho su estilo, por lo que en ese sentido no le he encontrado pegas. La novela no se me hizo pesada y me entretuvo siempre, eso sí, que hacía el esfuerzo por obviar todos los detalles mencionados anteriormente.
Tampoco puedo decir, por tanto, que su lectura fuera una pérdida de tiempo, y no situaría por tanto al escritor en mi lista negra. Ni mucho menos.

He de añadir, para terminar, que Dietrich (autor también de Atila. El azote de Dios -2005- y El Muro de Adriano -2004-)  deja la puerta abierta a una posible continuación, lo que queda en manos de la editorial ofrecerle la secuela y en las mías darle una nueva oportunidad.

Lengua: CASTELLANO
ISBN: 9788466631129
Nº Edición:1ª , Ediciones B
Año de edición:2007
Plaza edición: BARCELONA

 

17 pensamientos en “Las Pirámides de Napoleón, William Dietrich

  1. A sus órdenes Capitán, ya hacía tiempo que no se paseaba por esta cubierta.
    ¿A visto su excelecia lo que ocurre por bajar a tierra?, yo prefiero seguir embarcado y asegurarme una buena travesía, aunque sea de marineros de agua dulce, donde a buen seguro no hay órdenes militares, conspiraciones esotéricas y búsquedas griálicas.

  2. Desde luego Sr. Navegante.
    Tenía la ilusión de leer una interesante descripción de la batalla de Aboukir, pero el resultado fue desastroso.
    Realmente triste.

  3. Este libro no está mal como puro entretenimiento y nada más, es una novela de las llamadas pseudohistórica pero poco más. Estoy contigo en que al menos el estilo y la ambientación son buenas y consiguen mantener el ritmo de la lectura y no abandonarla a las primeras de cambio. A mi sí me lo recomendaron, mira tu por donde…..

  4. De esta temática me leí en su día “El secreto egipcio de Napoleón Bonaparte”, de Javier Sierra. Contra lo que podría parecer resulta un libro muy interesante, donde se nota que Javier Sierra sabe escribir y crear un ambiente adecuado. Hay que dejar de lado las obsesiones con libros de Toth y secretos egipcios de Jesucristo para concentrarse en la descripción de un Egipto bien estudiado.

    Lástima que cualquier cosa con un puñado de conspiraciones y lugares comunes se merezca un lugar en nuestras librerías.

    Gracias por la recomendación Daniels, por que este libro me había tentado alguna vez.

  5. Así es Siroco, como lectura para entretener, sin más, es válida, pero el tema suena un poco repetitivo, y podía haber tenido algo más de cuidado, como he dicho, con algunos aspectos históricos.
    El estilo, insisto, es muy ameno.

  6. Buena reseña Capi, yo de este autor me leí hace tiempo el de Atila y la sensación que me dejó es exactamente igual que la que tienes con el de Las Pirámides…, libro ameno, fácil de leer pero no es en absoluto una obra maestra. Bueno Capi ya van dos reseñas, poco a poco te vas animando, sigo a la espera de que le pongas un par y reseñes de una vez Trafalgar de Galdós.

    Saludos.

  7. Hablando de Javier Sierra, siempre me ha gustado como se expresa, pero, si se ha montado en el caballo de lo DanBrowniano para forrarse el riñón, hace bien.

    Muy buena reseña, capitán.

  8. Mira, el de “La última cena” me pareció que era una historia mala muy bien escrita. En plan, “Voy a meter todo el esoterismo que pueda”.

    El día que se anime a escribir algo más “convencional” seguro que le sale algo más que potable.

  9. Justo ayer compré la novedad de Militaria, “Napoleón en Egipto”, no es novela sino ensayo, a ver que tal, es un tema que a mi me atrae bastante y ante cualquier novela de ficción he preferido esperar a tener un ensayo sobre el tema. Ya os contaré.

  10. Gracias por el interés, pero este es uno de los libros sobre el periodo napoleónico que no me leería ni borracho, al igual que la sandez absoluta de Javier Sierra “El secreto egipcio de Napoleón” (de hoguera).

    Igualmente les recomiendo un libro ameno, documentado y accesible a todos, ya sean expertos granaderos a caballo imperiales o iniciados fusileros de un regimiento de línea. El libro se llama “La batalla. Historia de Waterloo” de Alessandro Barbero.

    Más información en mi Web “Vive l’Empereur!”:
    http://vivelempereur.blogspot.com/2009/09/la-batalla-historia-de-waterloo.html

    Cordiales saludos,

    Vive l’Empereur!
    http://vivelempereur.blogspot.com/

  11. Ahh, pardiez, que olvidé…y lo estoy leyendo.

    Madre, cuanta verguenza…llevo la mitad y me está gustándo.

    Y no deja de ser como decís, pero de alguna manera…¡Es la conquista francesa de egipto!

    Con “El muro de Adriano” no pude pasar del primer capítulo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *