Las Navas de Tolosa, Francisco García Fitz

 

¿Fue la batalla de las Navas de Tolosa una batalla decisiva?. ¿Eran las batallas campales la forma habitual de resolver los conflictos en la Edad Media?. La literatura y la historigrafía clásica tienden a mostrarnos la resolución de los conflictos en la Edad Media mediante decisivas batallas campales. Al analizar profundamente los conflictos, las campañas, los métodos y armas de la época se descubre que hay bastante poco de cierto en estos tópicos, siendo las grandes batallas la excepción y no solo eso, sino que además muy pocas de ellas fueron decisivas en la solución o final de un conflicto. Este estudio, cuyo hilo conductor es la famosa batalla de Las Navas, es todo un ensayo renovado y con otra perspectiva sobre la forma de hacer la guerra en la Edad Media, no solo se analiza la batalla, sus causas y efectos, sino que se aplica de forma generalizada a todo el periodo feudal.

Quedan pues desmitifcados muchos tópicos sobre de las campañas medievales.  Las batallas campales eran muy poco frecuentes. Solo se producían cuando los acontecimientos se desarrollaban de tal manera que dos ejércitos acababan  uno enfrente de otro. Como el autor afirma, normalmente uno de los dos contendientes no quería ese tipo de enfrentamiento, pero una vez producido el encuentro, tampoco podía rehusarlo. En el medievo lo más frecuente eran las campañas de asedio y desgaste. Casi nunca se buscaba el enfrentamiento directo y se usaban las fortalezas y  castillos como seguros refugios. Los atacantes se dedicaban a asediar e intentar rendir las plazas por medio de la asfixia de medios y víveres hacia los sitiados. A veces lo conseguían, pero otras muchas veces, después de largos sitios, debían levantar el campo y volver con las manos vacías a sus tierras. Muchos historiadores dan como decisiva alguna batalla, cabalgada o enfrentamiento producido en alguna campaña larga de desgaste. Hacen mención a esos enfrentamientos menores, exaltándolos históricamente y que realmente carecen de importancia y olvidando el resto de una larga campaña de desgaste, por la cual se acaba resolviendo el conflicto, bien en favor del atacante o bien del defensor, pero en ningún caso por efecto de esas batallas aisladas.

Por otra parte, una vez estudiada y desmitificada la batalla campal, hay otro hecho que hay que estudiar y ponerlo en el lugar que le corresponde. Este hecho es el tópico que en caso de producirse la batalla campal, las pocas que hubieron, la gran repercusión que tuvieron. Es otro tópico, ya comentado, que las batallas más sonadas no significaron realmente una victoria general por el hecho de haberse producido una victoria sobre un gran ejército. Es cierto que a corto plazo y en un radio corto, el efecto de la victoria en la campaña si era decisivo, pero sobre una campaña larga dejaba de tener efectos decisivos y definitorios en el tiempo.

Se realiza un exhaustivo análisis de todo esto para poner y ponderar en su justa medida la batalla de las Navas. Se estudia la ordenación de los recursos bélicos, la naturaleza de sus obligaciones, los elementos que lo conformaban, sus estructuras internas, las bases económicas y administritativas sobre las que se sustentaban o sus capacidades logísticas. También se estudia de forma separada otro factor muy importante como es el ideológico, lo que significaba para los Cristianos el concepto de Cruzada y para los Musulmanes el de Yihad o Guerra Santa .A partir de aquí se analiza como se formaron los dos ejércitos. Como para sorpresa del miramamolín acabaron uno enfrente de otro y no se pudo eludir el enfretamiento. Se detalla con todo lujo el desarrollo de la batalla y porteriormente se hace un estudio en profundidad de las repercusiones que tuvo dicha batalla en las siguientes fases de la reconquista. Para el autor definitivamente esta batalla no fue decisiva.

Un estudio muy recomendable, que se lee rápido y que debe servir como manual para consultar.

Lengua: CASTELLANO
Encuadernación: Tapa dura
ISBN: 9788434467958
Nº Edición:1ª , Editorial Ariel
Año de edición:2005
Plaza edición: BARCELONA
    

 

 

8 pensamientos en “Las Navas de Tolosa, Francisco García Fitz

  1. Estupenda reseña. Yo he estado oejando este libro. Vi que era bastante gordo y no me atreví a comprarlo, pensaba que podía ser una disertación sobre la batalla y sus efectos sin demasiada profundidad y con mucha paja. Ahora veo que estaba equivocado, está muy bien que haya un estudio profundo de las formas de gestionar los conflictos en la edad media, últimamente nos estamos conformando con tanto documental resumido y películas épicas, todo lleno de topicazos.

  2. Yo lo tengo, aún no le he metido mano pero después de leer la reseña me parece que voy a anticipar su lectura a antes de lo que tenía previsto. Tenía miedo que fuera un volumen dedicado expresamente a la batalla, ahora la perspectiva cambia muy a positivo.

  3. Estoy deacuerdo con lo que comentas en la reseña. A mí lo que más me ha gustado del libro, es que entra en profundidad en la idiosincrasia de ambos bandos. Analiza el cómo se gestionaba y organizaban los ejércitos cristianos de la época y por otro lado lo mismo del lado musulmán. Con la raiz de todos estos datos y estudios se puede alcanzar una visión más profunda de la batalla y sus consecuencias. También me gustó mucho toda la explicación del tema de los cruzados que vinieron de casi toda Europa a luchar del lado de la cruz. Todos los problemas que causaron y finalmente los motivos de su vuelta a casa, causando gran pérdida de efectivos en los ejércitos cristianos.

  4. Yo no he leído este libro en su totalidad, pero sí lo he usado como texto de consulta y tengo que decir que es bastante exahustivo. Eso sin entrar a considerar la verdadera importancia de la batalla en sí. Puede que los asedios fueran frecuentes (claro que lo eran, mucho más que las batallas campales), pero eventos como Las Navas tenían una repercusión mucho más fuerte en el ámbito general. No puede ser que para nosotros sea la batalla bisagra( la que determinó el punto de no retorno de los reinos cristianos) y que lpara os musulmanes fuera exactamente lo mismo y que la llamaran simplemente «El desastre», y que ahora resulte que su importancia esté sobrevalorada. Si precisamente se evitaban los enfrentamientos masivos porque era jugárselo todo a una carta. Aquí se apostó fuerte y este es el resultado.

  5. Bueno, yo creo que el autor considera que no fue una batalla decisiva circunscribiendo su resultado en el largo plazo. Realmente suspuso un punto de ruptura y se establecieron nuevas fronteras, pero por otro lado es cierto también que la desunión entre los reinos cristianos seguía existiendo, los problemas de fronteras entre ellos y que la batalla no suspuso una unión político-militar de los reinos cristianos contra los almohades. De hecho hubieron plazas conquistadas tras la batalla que luego volvieron a pasar a manos musulmanas como Baeza, por ejemplo. En el largo plazo no supuso la expulsión de los almohades al norte de África por lo que la batalla en ese aspecto no fue decisiva aunque sí dió un impulso a la reconquista y extensión de las fronteras. Con respecto al corto y medio plazo si tuvo las repercusiones de una gran batalla que deshizo todo un ejército musulmán y que tuvo que retirarse a lamerse las heridas. Creo yo haber entendido esto del libro, digamos que pondera los éxitos de unos y el fracaso de otros en una «justa» medida, con lo complicado y atrevido que resulta eso.
    Un saludo Sebastián.

  6. Hola, Javi.
    Hombre, está claro que Las Navas no determino la instantánea derrota musulmana, pero nos demostró algo, al menos según mi modo de ver.
    Me explico: El poder musulmán en la Península no se vio seriamente amenazado por los reinos cristianos hasta que se instaló la desunión entre aquellos. Las divisiones, los intereses de una taifa contra otra, la carencia de una cabeza visible para el islam andalusí, llevó a al-Ándalus al retroceso constante. Si nos fijamos veremos que sólo cuando esa división cedió pultualmente los reinos cristianos se vieron de nuevo amenazados. Por desgracia para los andalusíes, no fueron capaces de recuperar la unión real que supuso el Califato, por lo que la tensión fue casi siempre en su contra.
    Las Navas de Tolosa demuestran, por el contrario, que cuando el peligro musulmán se ofreció como realmente preocupante para los cristianos, estos fueron capaces (con matices) de olvidar sus rencillas para unirse en el objetivo común.
    Dicho de otro modo: lo decisivo de Las Navas no es en realidad la batalla en sí, sino la demostración clara de que los cristianos (cada cual bajo su bandera) podían recurrir siempre a la unión en última instancia.
    Además, podemos ver su importancia desde el otro lado. ¿Qué habría pasado si los almohades hubieran vencido en Las Navas? Castilla y Aragón (vemos que la aportación castellana es mayor en términos absolutos, pero no tanto relativamente) habrían perdido su capacidad militar dejando a merced de los mulsulmanes sus fronteras. Lo ganado a lo largo de siglos podría haberse perdido en poco tiempo, retrotrayendo la capacidad cristiana a momentos altomedievales. Un al-Ándalus unido bajo la cabeza almohade podría resistir en tanto no renacieran las fisuras e incluso seguir presionando hacia el norte. No olvidemos el ejemplo de Hattin en Tierra Santa: una sola batalla campal determinó la pérdida de Jerusalén como ciudad y casi como reino, y la imparable caída cruzada hasta el desastre de Acre.

  7. En buena medida toda esa tesis que planteas es la que se plantea en el libro y defiende el autor. No fue una batalla definitiva pero si decisiva en algunos aspectos. No fue definitiva como es el ejemplo de la batalla del Hattin que provocó la caída de Jerusalén, no ya solo el centro político, económico y militar de los reinos latinos en tierra santa, sino el centro ideológico y teológico de la razón de ser de las Cruzadas. A parte de otros hechos como que el propio Rey de Jerusalén cayera prisionero en la propia batalla. El tema está en establecer la línea de lo que para uno es decisivo o definitivo, es una ponderación «mental» que cada uno ajusta a su manera, pero la línea argumental del libro es a fín de cuentas la misma que expones tú. Quizás el autor sea más drástico en sus afirmaciones por el hecho de querer desmitificar el tópico, por desmontar los mitos sobre «la batalla campal medieval» y las exageradas consecuencias que se le atribuyen. En realidad el libro ataca varios frentes a la vez con la batalla de Las Navas como eje central, quizás por eso es difícil centrarse en un aspecto sin tocar otros.

  8. Interesantes comentarios sobre el tema. Es dificil establecer el criterio según el cual se pueda valorar si las consecuencias de una gran batalla son definitivas sobre un conflicto. Al parecer habéis llegado a un mismo punto de encuentro aún manteniendo posiciones algo distintas. Está claro que los hechos son los hechos y que poder aseverar que un enfrentamiento concreto afecte sobre toda una política de reconquista es dificil. Lo mismo puede decirse de alguna manera sobre la batalla de Alarcos, si bien supuso un duro castigo para las fuerzas Castellanas y desastibilizó todo su reino y las fronteras, al medio y largo plazo no supuso nada, de hecho el mismo rey de Castilla fracasado en Alarcos, Alfonso VII fue el organizador y vencedor de Las Navas. Creo que todo queda más o menos claro en todo el contexto del libro, observando todo en conjunto según se hace el estudio completo, al sacar solo la parte de las batallas queda algo cojo el poder sostener las tesis del libro.

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