La Traición de Roma, Santiago Posteguillo

“He sido el hombre más poderoso del mundo, pero también el más traicionado” (Publio Cornelio Escipión, el Africanus).

Siglo II a.C., la mayor amenaza para Roma ha sido derrotada por uno de sus más brillantes generales. En Zama ha concluido una batalla legendaria, Publio Cornelio Escipión ha vencido al todopodero general cartaginés, Anibal Barca. Roma respira tranquila, Aníbal ha sido hasta el momento el mayor enemigo que ha tenido en toda su historia. Un enemigo que ha llegado a sembrar el terror en las mismisimas puertas de la ciudad. Escipión derrotado todo el clan Barca, se convierte en una de las personas más poderosas del mundo, y como tal va a despertar envidia y recelo en una Roma donde sus gentes lo adoran y el Senado lo detesta. Marco Porcio Catón coje el legado de Quinto Fabio Máximo, y se postula ya como el principal rival político del clan Escipión, con Tiberio Sempronio Graco como principal apoyo a la hora de derrotar a los Escipiones en el campo de la política. Antíoco III, rey de Siria, será el último gran rival de Africanus en el campo de batalla, y los catafractos un escollo que elevarán a Escipión a la categoría de leyenda. Pero sobretodo esta es la historia de la decadencia, de la traición, del exilio, es la historia de El Crepúsculo de los Generales (como así se titula uno de los capítulos del libro).

La Traición de Roma raya la perfección. Posteguillo ha conseguido una novela que aúna diversos conceptos y los eleva a su máxima expresión. Si nos dejó con la boca abierta en Las Legiones Malditas, con la recreación de la batalla de Zama, aquí nos vuelve a mostrar como se narra una batalla, con lo acontecido en Magnesia entre las legiones romanas y el ejército sirio del rey Antíoco III. Ya tenemos batalla, guerra, estrategia para los que disfrutamos cuando la historia se nos cuenta desde el campo de batalla. Política, traiciones, discursos superan con creces a la parte bélica. Tremendo Posteguillo en este aspecto de la novela, el Senado se convierte en un “campo de batalla” épico que llegó a emocionarme como lo hizo en su día Puertas de Fuego de Steven Pressfield (y eso al menos para mi es mucho decir). La base histórica ni que decir tiene que éste hombre “algo” sabe del tema, ¿no os parece?. Y el último concepto que para mi es de auténtico maestro, es la creación de los personajes. ¿Santiago no tendrás una máquina del tiempo y habrás estado charlando con Escipión debajo del árbol de su casa en Literno?. ¿Acaso estabas en aquella montaña de Nicomedia charlando con Aníbal antes de que llegasen las legiones de Flaminio?. Si es así entonces no tienes tanto mérito Santiago y entendería la profundidad tan y tan grande que has sido capaz de dotar a estos dos personajes. Pero encima el autor va más alla y nos deja otras pinceladas de genio con Cayo Lelio, Marco Porcio Catón (brutal), Tito Macio Plauto, Tiberio Sempronio Graco y hasta Publio Cornelio Escipión hijo, que tiene un discurso antológico contra Catón en la parte final del libro.

Poco más me queda que decir después de una trilogía absorvente de casi 2.000 páginas. Solamente recomendárosla a todos, os guste o no las historietas de romanos, os guste o no la novela, porque aunque sea oficialmente una novela, al menos para mi ha sido algo más.Ha sido un tratado de historia, una lección de que puedes ser un gran escritor pero de que sin pasión es casi imposible que te salga una novela como la que ha escrito este valenciano que ahora va a ser “algo” más conocido por todo el mundo. Bueno aqui termino esperándo que desaparezca de una puñetera vez este sentimiento de nostalgia cuando lees algo tan denso y tan grande, y que mejor forma de terminar que dejandos un pequeñito fragmento de la novela, difícil por cierto quedarse con uno solo, pero me ha parecido el más adecuado ya que es el reconocimiento a dos de los tres mejores generales de la historia.

Fragmento del final de Aníbal, Cayo Flaminio y una legión entera es enviada a capturarlo con vida:

”Ésa era la mano donde Aníbal debía lucir los anillos consulares arrebatados a llos cónsules de Roma durante sus años de guerra sin cuartel. Flaminio se dio cuenta de que ésa era la única forma que tenía de reconocer al general cartaginés y es que nadie en Roma se había visto cara a cara con el general púnico. Nadie, esto es, excepto el único con las agallas suficientes para hacerlo: Publio Cornelio Escipión. Flaminio se dio cuenta de cuán injusto había sido el tratamiento de Roma para con Escipión y los suyos. Allí estaban ellos, ochocientos legionarios armados y preparados para el combate, una legión entera en la ciudad, y él al mando, un ex cónsul de la todopoderosa Roma, y todos estaban casi temblando ante un general enemigo abatido, abandonado por todos los suyos y traicionado por sus aliados. En aquellos momentos de tensión e incertidumbre, frente al que parecía ser el cadáver de Aníbal, Flaminio comprendió la grandeza de Escipión: ellos tenían miedo incluso de acercarse al cadáver de alguien con el que el propio Escipión no temió en hablar, bañarse o combatir en vida. ¡Por todos los dioses, qué abismo separaba a los actuales gobernantes de Roma de su antiguo general! ¡Qué lejos estaban ya todos de la leyenda de Publio Cornelio Escipión! ¡Como se había empequeñecido Roma!”

Gracias Santiago Posteguillo.

Lengua: CASTELLANO
Encuadernación: Tapa dura
ISBN: 9788466640824
Colección: Trilogía Roma
Nº Edición:1ª, Ediciones B
Año de edición:2009
Plaza edición: BARCELONA

5 pensamientos en “La Traición de Roma, Santiago Posteguillo

  1. Que lástima. Este fin de semana ibamos a conocer a Posteguillo pero resutó imposible por un incidente de última hora. Le han caido dos premios HisLibris, nada menos.

    De estos libros no me he leído ninguno. El primero intenté leerlo hace mucho…Pero no se, no me enganchó. Voy a volver a intentarlo un día de estos ( o un año de estos) empezándo por el último, que todos coincidís en que es el mejor.

  2. Hombre para gustos ya se sabe, para mi son unas obras excelentes y a todos los que se la recomiendo les ha gustado mucho. Anímate Urogallo!!.

  3. Enhorabuena por la reseña Xavi.

    En cuanto a la novela, para mí, esta es la mejor de las tres, pero en su conjunto, las tres entregas son excelentes propuestas, tanto para el curtido romanófilo, como para el neófito que desee adentrarse en una historia extraordinaria.

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