La Guerra Interminable 1, Marvano – Haldeman

La Guerra Interminable 1, Soldado Mandella (2010-2020), de Marvano (dibujante) y Haldeman (autor del libro en el que se inspira).

No sé, pero me da la impresión de que más de uno de vosotros, al ver esta reseña y antes de leerla, os habéis llevado las manos a la cabeza exclamando: “¡A este tío no le vale con hablar de cómics, sino que, encima, éste es de ciencia-ficción!” Me lo imagino y se me esboza una sonrisa en los labios, pero, antes de nada, dejar que me explique como explorador que me siento al obtener, en ciertas ocasiones, el permiso y patrocinio de la Administración de NOVILIS para adentrarme en mares y tierras incognitas para los dibujantes de mapas y para aquellos que nos se atreven a salir de lo trazado.

Cierto es que es una obra de ciencia-ficción con naves espaciales y alienígenas que, en su origen, fue un libro de gran éxito, el cual he descubierto gracias a esta adaptación. Joe Haldeman simplemente escribe en el estilo que mejor se le da y que más le atrae; pero el mayor interés que puede despertar en vosotros es que el autor transmite su propia experiencia en la Guerra del Vietnam, desde su entrenamiento en zonas de intenso frío, para, por el contrario, combatir en plena selva. Todos sus sentimientos se quedan en esas miles líneas, tal y como nos introducen en las primeras paginas de este primer volumen. La guerra interminable es Vietnam, pero, claro, adaptada a la ciencia-ficción.

Todo comienza con un ataque (que nunca se llegó a verificar) a un crucero espacial terrestre por parte de los taurus (en realidad debería denominarse aldebarianos (proceden de dicha constelación), pero todo el mundo aceptó lo de taurus por ser más fácil de pronunciar (además de que Tauro pertenece a dicho cúmulo)). Como podéis apreciar, guarda relación con el supuesto ataque en el Tonkin que inició la Segunda Guerra de Indochina. La Tierra necesita devolver el golpe a un enemigo que, hasta entonces, no se sabía ni cómo era (se juega con la figura del “enemigo invisible”), y se procede a reclutar a los mejores, entre los que se encuentra el joven Mandella. Debido al cariz extraterrestre del asunto se necesitan aspirantes dignos de ser astronautas y hay que formarlos militarmente. Así, son llevados fuera del planeta a sufrir las mayores calamidades construyendo una base. De tal cometido no sobreviven muchos. Durante esta fase de entrenamiento es donde Haldeman introduce un gran número cuñas con sus propias experiencias en determinadas situaciones y diálogos. Los entrenan para un planeta frío y, sin embargo, los destinan a otro con una climatología radicalmente opuesta. Allí es donde entrarán en combate de forma salvaje y donde verán por primera vez a los taurus.

Deciros que el guión adaptado del original consigue atraparte desde las primeras páginas, quizás por lo familiar que puede resultar todo, a lo que se une la espectacularidad de algunas escenas; todo ello recogiendo la angustia de Mandella (narrador en primera persona) que se cree objeto o, más bien, peón en manos de unos oficiales algo ineptos y de una clase política que no da la talla. Peones en una guerra cuyo objeto no está determinado y en la que la brutalidad artificial campa a sus anchas. Estos detalles se aprecian en una historia donde las palabras técnicas y la física fluyen con soltura (sobre todo al querer explicar, sin lagunas, los viajes estelares). Sin duda te agarra y no te suelta, pero parece que no sucede lo mismo con los otros dos volúmenes, pero esto ya es otro aspecto que dejo para futuras reseñas.

El apartado gráfico corre a cargo de Mark Van Oppen (Marvano) el cual es seguidor de Haldeman y que, como se preocupa de confesar, ha puesto toda su pericia y paciencia a la hora de adaptar la obra. En su trabajo destaca el querer hacer un universo real (no obstante, se comienza en el año 2010), en el que el descubrimiento del secreto del viaje espacial no es que nos haya cambiado radicalmente. Es como si siguiéramos en el mismo punto temporal (algo parecido a lo que se da en la franquicia (manga y anime) de PATLABOR).

Por otro lado, Marvano gusta mucho de emplear primeros planos de todos aquellos que aparecen en escena para aportar mayor fuerza al relato, aunque sea para morir al poco tiempo por atmósfera 0 o porque no han corrido lo suficiente para huir de la onda expansiva..

Ahora la cuestión es animarme a releer los otros dos volúmenes recogiendo así los frutos maduros que se me escaparon en su momento.

Espero que esta nueva “isla” que he descubierto haya sido de vuestro agrado, estimados amigos.

Lengua: CASTELLANO
ISBN: 84-478-0018-0
Nº Edición: Primera
Año de edición: 1988
Editorial: Ediciones Junior SA
Plaza edición: Barcelona
Páginas: 56

 

5 pensamientos en “La Guerra Interminable 1, Marvano – Haldeman

  1. De Mark Van Oppen (Marvano), que decir de él; bueno, de ser un arquitecto entre otras cosas, pasó a dibujante de cómics entusiasta del género de ciencia-ficción. En 1988 aprovecha la oportunidad que le propone Joe Haldeman y adaptan la obra al cómic, pero, ahí no queda eso, en 1996 Marvano y Haldeman crean una nueva serie de ciencia-ficción: Dallas Barr, y en el año 2002 reanuda la saga de » La Guerra Interminable». En cuanto a Joe Haldeman, su obra se traduce en una protesta y rechazo al belicismo, esta claro, que él, estaba hasta los mismísimos… de la guerra de Vietnam; le dejó mella como a tantos y tantos hombres que participaron en la misma, él tuvo la oportunidad de escribir…
    La obra que nos reseñas, tiene también unos añitos…

    Javier, eres ‘un mar de sorpresas’, ahora navegas con la ciencia-ficción en cómic.

    Saludos.

  2. Pingback: La Guerra Interminable 2, Marvano

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