La extraña derrota, Marc Bloch

Haga lo que quiera, mi general. Pero al menos haga alguna cosa.” En Lens, uno de mis camaradas oyó a uno de los comandantes de unidad del ejército increpar así al general Blanchard.

Dura, un situación muy dura cuando uno ve como todo va cayendo en cascada hacia el abismo, hacia la derrota total de su patria sin remedio y lo que es peor, sin que nadie lo quiera remediar. Marc Bloch, considerado uno de los mejores historiadores franceses de todos los tiempos dejó escrito sus pensamientos y testimonio de todo lo que vivió en la caída de Francia ante los alemanes. Integrado en un Estado Mayor divisionario y encargado de varios puestos por los que fue pasando fue testigo de excepción de despachos para adentro de cómo todo se iba derrumbando, de la falta de espíritu luchador en las personas que debían gobernar y comandar a las tropas para parar a los alemanes, en cómo fueron cayendo en el derrotismo y la justificación para dejar de hacer cosas; ante cualquier iniciativa la respuesta era “¿y para qué?”.
El libro, creo que imprescindible, está casi más en lo filosófico y en lo reflexivo que en lo méramente militar. Aún así constituye todo un documento de excepción desde el punto de vista francés de cómo transcurrió la campaña de 1940. El historiador nos deja sus reflexiones de una forma directa, desgarradora, intentando incluso parecer lógico ante una situación muy díficil y dura, ante personas que deciden arrojar la toalla a las primeras de cambio. Estas reflexiones las hace Bloch con su capacidad de análisis y dentro de la acción y no con la perspectiva de décadas transcurridas en la que se puede hacer una mejor ponderación y análisis de lo ocurrido, de los hechos y sus consecuencias, no estamos ante ese tipo de análisis, por lo que toma más importancia y relevancia si cabe.

De repliege en repliege, de huída en huída, de inactividad por parte de los mandos y los dirigentes hasta el más profundo hastío, es duro ver como las personas en que están depositadas las esperanzas de toda una nación están derrotadas casi desde el mismo comienzo de la guerra, sin capacidad de liderazgo ni de reacción. Y así todo en cadena, se va trasmitiendo por todos los Estados Mayores y puestos de responsabilidad.

Y sin embargo acabó dando su vida por su patria. Una patria que llegó casi a repudiarlo por ser judío, incluso en la Francia de Vichy, pero él siguió luchando y acabó convirtiéndose en un clandestino, como enlace de la resistencia. Finalmente en 1944 fue torturado por la Gestapo que terminó con su vida, parece ser que fusilado.

Este es uno de esos libros que son indispensables leer, es muy interesante ver como un intelectual no deja de analizar en todo momento las situaciones, incluso estando en el frente. El distinguía muy bien las competencias de cada uno en la vida civil, pero tenía claro que en caso de necesidad todo el mundo, independientemente de lo que fuese, debería acudir a defender a su país. Fue veterano de la Primera Guerra Mundial y pudiendo haberse por edad y posición evadido de la responsabilidad de acudir de nuevo a filas ante la nueva guerra contra Alemania, volvió sin dudarlo a su puesto de Capitán.

El libro viene complementado con el testamento de Marc Bloch y todos sus escritos clandestinos, insisto, para mí, indispensable.

Lengua: CASTELLANO
Encuadernación: Tapa blanda
ISBN: 9788484324041
Nº Edición:1ª, Crítica
Año de edición:2002
Plaza edición: BARCELONA

8 pensamientos en “La extraña derrota, Marc Bloch

  1. Una lectura imprescindible para todos los amantes de la historia, de la historia militar y del pensamiento. Es una visión muy evocadora, fresca a la par que trágica sobre el abatimiento colectivo de una estructura de poder corroída y de cómo hace que toda una nación sucumba, ya no solo en la campaña militar en si, sino posteriormente en la parte pactada, la Francia de Vichy, sin rumbo y sin espíritu.

  2. Si los italianos se hicieron famosos en nuestra guerra civil por lo bien ordenados que huían (un chiste de la época decía que les ponían las medallas en la espalda) los franceses se cubrieron de “gloria” en la 2ª guerra mundial. Luego lees las revistas francesas especializadas en la 2ª guerra mundial y hablan, desde su asqueroso chovinismo, del valor de la resistencia y de la columna Leclerc o del estirado De Gaulle. La verdad es que como ejército el francés fue el mas decepcionante de la guerra y la sociedad francesa la mas colaboracionista con los nazis. Ahí están los diarios de Ernst Jünger de la vida en París que solía ser un regalo relajante para el ocupante nazi, nada que ver con Kiev o Creta. A los franceses se les debió de acabar el valor en la 1ª guerra mundial.

  3. Gran libro, si señor y gran historiador. Tiene su mérito escribir un libro sobre la derrota de tú país e intentar evaluar las consecuencias en vez de buscar justificaciones.

  4. bueno estoy en el pirineo y hoy bajo abarceloona y despues de lo leido ire volando acomprar el libro 13 euros aun es asequibl ey los copmentarios vuestros mejores saludos

  5. “Somos los vencidos provisionales de un injusto destino.”
    Marc Bloch en la dedicatoria que escribió para su amigo y colega Lucien Febvre.

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