La defensa de las Indias (1764-1799), Julio Albi de la Cuesta

Durante más de trescientos años, España defendió, con resultados positivos, sus posesiones en América frente a numerosos ataques procedentes del exterior y algunas   -pocas, según Madariaga- sublevaciones internas. Posiblemente, la segunda mitad del siglo XVIII es cuando estas agresiones revistieron mayor peligrosidad, por la calidad y la cantidad de los medios que en ellas se emplearon. La respuesta de la Corona a este incremento de la amenaza fue la elaboración, a partir de 1764, de un nuevo sistema defensivo que superaría con éxito las pruebas a las que fue sometido.

Y para corroborar la anterior afirmación el autor ofrece el siguiente botón de muestra;

(…) A fines del siglo XVIII la única potencia europea que conservaba en América prácticamente el mismo territorio que tenía al principio de la centuria era España. Ello a pesar de los esfuerzos de enemigos tan dispares como los rigurosos Granaderos británicos o los feroces apaches. (pág. 9)

En esta interesantísima y documentada obra Julio Albi disecciona, como si de un cirujano se tratase, la estrategia que planteó la Corona para proteger los extensos territorios que aún poseía en el Nuevo Continente, durante la segunda mitad del Siglo de las Luces y bajo el gobierno de la dinastía borbónica.

Se trata de una elaborada síntesis que muestra una visión panorámica pero muy completa de todo el sistema defensivo que sostuvo aquel continente para el Reino de España. Luego, tras la exposición, digamos, teórica, sigue un segundo bloque donde Albi nos enseña como funcionó en la práctica el dispositivo, ilustrándolo, a lo largo de cuatro capítulos, con diversas y significativas operaciones y campañas.

Dos rasgos básicos conformarán la ecuación del sistema: una doctrina defensiva y al  menor coste posible. Por aquel entonces España representa una potencia “satisfecha”, que no necesita más territorios, por lo tanto, le interesa mantener sus dominios y la comunicación transoceánica, de ahí que adopte una postura eminentemente defensiva. Conservar ese statu quo supone un éxito; que Inglaterra, el enemigo más enconado, lo rompa, un fracaso. “La Pérfida” no logrará romperlo.

Esta estructura defensiva se apoyará en tres pilares fundamentales: la Real Armada, las fortificaciones y el Ejército de América. A su vez este último estará constituido por unidades veteranas o Fijas, por las Milicias y por Cuerpos del Real Ejército enviados eventual y alternativamente desde Europa.

En Antecedentes, el autor, pone de manifiesto que la filosofía defensiva ya era la predilecta durante los Austrias. Tal condición crecía gradualmente según se incrementaban los ataques de piratas o corsarios, fuerzas irregulares al fin y al cabo. Pero el caso es que, en los siglos XVI y XVII, las pérdidas económicas fueron escasas y las territoriales se limitaron a la de Jamaica en 1655. El tosco dispositivo de los Austrias ya funcionaba.

En Nuevos tiempos, se cuenta como se va configurando el sistema militar borbónico a partir de los precedentes “austracistas” y como el rosario de fortificaciones inspiradas por Antonnelli aguantarán la embestida no ya de bucaneros y filibusteros sino de verdaderos Ejércitos y Armadas europeas. Para ilustrar la primera mitad del XVIII, Don Julio Albi nos trae a colación la Guerra del Asiento y la Guerra de los Siete Años. En esta última se produce la lamentable y desastrosa, aunque efímera, pérdida de La Habana (1762), hecho que funcionará como revulsivo para desarrollar definitivamente el sistema defensivo borbónico en Ultramar.

En el capítulo titulado El sistema borbónico se describe la edificación de dicha estructura militar. Se mencionan elementos como  la Junta de Generales, los Planes de defensa, la financiación, recursos humanos autóctonos y alóctonos, etc.

Después, en los tres capítulos siguientes, se explican por lo menudo los tres elementos que soportan dicha estructura: Las tropas veteranas (o movilizadas permanentemente; tanto las Fijas como las del Real Ejército), Las milicias (Provinciales o Disciplinadas, que eran las más eficaces, y las Urbanas y Regladas, que no eran operacionales y semejaban una suerte de Policía Local) y Las fortificaciones y la Armada.

Los cuatro capítulos que ejemplifican el buen funcionamiento del dispositivo aluden a los siguientes casos:

  • El control de la Luisiana y las expediciones de Cevallos en la Colonia de Sacramento.
  • Las campañas de apoyo a la Independencia de EEUU.
  • La rebelión de Tupac Amaru; las defensas de Trinidad y Puerto Rico.
  • La Frontera Norte, un auténtico nuevo “limes romano”.

Dos breves apéndices y una nutrida bibliografía en español e inglés completan este brillante volumen de 253 páginas, las cuales debemos al diplomático e investigador histórico Julio Albi de la Cuesta, autor riguroso y concienzudo a la par que ameno.

Y para finalizar remarcaría que es una obra cuya lectura aporta un aceptable conocimiento sobre la materia, a pesar de presentar dos “defectillos”: no ofrece un triste mapa y resulta difícil adquirirla –vio la luz allá por el año 1987-. Si cae en vuestras manos que nadie desperdicie la ocasión.

Saludos y provechosas lecturas.

Subtítulo: 1764-1799
Autor: Julio Albi de la Cuesta
ISBN: 8472324117
Editorial: Agencia Española de Cooperacion

21 pensamientos en “La defensa de las Indias (1764-1799), Julio Albi de la Cuesta

  1. Magnífica reseña Tasos. Tengo el libro desde hace muchos años y lo recomiendo encarecidamente por lo bien escrito que está, su rigor, amenidad,erudicción. En fin como todo lo que escribe Julio Albi. La dificultad es encontrarlo, aunque con perseverancia se consigue, por si os interesa, mirad en Iberlibro.com

  2. Pues, muchísimas gracias, Pablo.
    Desde luego es un tesoro y un “peazo” libro. Lo conseguí hace muchos años en una feria del libro viejo en Salamanca, sin buscarlo,y la satisfacción fue doble pues en esa misma ocasión ádquirí del mismo autor “Banderas olvidadas”.
    Merece mucho la pena porque abarca en un solo volumen y de forma amena todo ese dispositivo defensivo.

  3. Como te puedes imaginar Tasos, también tengo Banderas Olvidadas, que es, sencillamente, magistral. Te recomiendo, por si no lo conoces, también de Julio Albi, un libro maravilloso sobre las campañas del Ejercito español en la guerra de indepedencia del Perú, Chile, Ecuador y Bolivia. El libro se titula “El último Virrey”. Ni que decir tiene que es una obra excelsa.

  4. Me alegro, Pablo. También tengo “Hª de la caballería española en el s. XIX” o algo así, de Albi y Stampa Piñeiro.
    “El último virrey” es un poco caro ¿merece la pena?

  5. Ni lo dudes, y si puedes intenta conseguir las dos novelas que ha escrito; “la calavera de plata” y “la gran cifra de París”. No te arrepentirás. Otro libro que seguro te gustará, es; “De Pavía a Rocroi”. Es un ensayo sobre los tercios, que te dejará clavado al libro hasta que lo termines.

  6. Ah, sí , por supuesto. Esa fue mi primera lectura de D. Julio.
    Corrijo; “Campañas de la caballería española en el siglo XIX”. Hablan bien de “Un eco de clarines” pero descatalogado también.
    Aunque lo último de Albi lo veremos en Guerreros y batallas de Almena.

  7. Enhorabuena por la reseña (ya sabes Tasos, que es uno de los temas que me interesan). Para mi más que pedazo de libro (que lo es) es pedazo de Historia de España. -hecha por españoles-. Es de agradecer que un autor (pocos hay) ponga en un “pedestal” la Historia de España, sobre todo, de una época que por desgracia muchos todavía desconoce o conocen poco y en algunos caso mal.

    Saludos.

  8. Gracias, JF.
    Sí, es hª de España y de Hispanoamérica, ya que los partícipes americanos -criollos, pardos, mulatos e indios-engrosaban cada vez con mayor frecuencia, según avanzaba el siglo, el Ejército de América, tanto en las unidades Fijas como en las Milicias Provinciales.
    Brillaban sobre todo las unidades sitas en puntos “calientes”; en Chile en la línea del Biobío, en toda el área caribeña -Cuba, Sto. Domingo y Puerto Rico- y en el Gran Norte de México en la zona de la Gran Apachería y la Comanchería.

  9. Taso,tb tengo “un eco de clarines”. Es un libro muy grande y muy bonito, con papel cuché y muchas ilustraciones en color,y, por supuesto, con la calidad que acostumbra Albi. Lo editó el Ministerio de Defensa con una tirada muy limitada. No conocía que Albi vaya a publicar en “Guerreros y Batallas”. ¿Que es exactamente?.

  10. “Un eco…” lo tengo en el punto de mira desde hace tiempo. Puede que por fin caiga.

    -El “Alcantara” 1921. La caballería en el desastre de Annual- es el volumen en el que Albi se estrenaen GyB de Almena; creo que ya está en las librerías. Espero que no sea el único, pues hay decenas de temas sobre los que podría escribir.

  11. Todos los libros de este señor tienen muy buena pinta, y a mi el de GyB me gusto mucho. Pero tambien es casi mision imposible encontrar alguno aun en el mercado….

  12. Estos libros siempre son bienvenidos, aunque sólo sean porque destruyen un poco el mito inglés de la invencibilidad de su flota. Tanto hablar de Trafalgar y Ser Francis Drake (un saqueador de tomo y lomo) y se olvidan de sus sonados fracasos, que también los han tenido. De hecho, yo ni siquiera conocía el sitio de Cartagena hasta haber leído de él aquí.

  13. Hola, Patricia: tienes dos opciones; lo sacas prestado de alguna biblioteca o lo buscas por librerías de viejo, incluyendo los buscadores Uniliber e Iberlibro.
    ¡suerte y paciencia!

  14. A pesar de que sucedió con anterioridad, ¿no detalla la defensa de Cartagena de Indias por Blas de Lezo en ningún momento de la obra? La verdad, me encantaría leer una crónica de dicha batalla escrita por don Julio Albi.

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