La Batalla del Somme, Martin Gilbert

La batalla del Somme es una de las principales batallas de la 1ª guerra mundial y está especialmente unida al imaginario colectivo inglés debido a que es una batalla en la que llevaron el peso de la acción casi en exclusiva, casi sin aliados franceses y sin norteamericanos. Lo que llevó a esta batalla que se desarrolló desde el 1 de julio hasta el 19 de noviembre de 1916 era romper las líneas de trincheras alemanas entre Gommecourt y Clary, ya en la zona de trincheras francesa. Los objetivos estratégicos eran la toma de Bapaume y explotar con la caballería la supuesta debacle alemana hasta llegar a Peronne, Cambrai y  Doaui liberando una gran parte de la Francia industrial que tenían ocupada los alemanes desde 1914. La idea era comenzar la ofensiva en septiembre de 1916 pero los apuros que sufrían los franceses para detener la ofensiva alemana sobre Verdún les hizo adelantar el ataque al 1 de julio.

El 1 de julio es recordado por los ingleses por ser el día en que el ejército inglés ha sufrido mas bajas de toda su historia: 60.000, de ellos 19.246 muertos en el mismo día. La preparación artillera fue insuficiente, los soldados iban equipados con demasiado equipo, la observación aérea y su comunicación con la artillera vía señales no funcionó y los refugios alemanes se mostraron más sólidos de lo pensado por lo que las expectativas del mando inglés no se cumplieron y solo tuvieron un éxito parcial en la parte sur del despliegue, en la zona entre Fricourt y Maricourt. El resto de la batalla, ya sin efecto sorpresa, fue una lucha de desgaste entre un ejército inglés apoyado por las fuerzas de la Conmonwealth (Anzac, India, Canadá y Terranova)y un ejército alemán en el que morían sus mejores y mas experimentados hombres así como los refuerzos traídos desde Verdún. En septiembre apareció por primera vez en los campos de batalla el tanque que en la IIªWW sería crucial. En pleno apogeo de las batallas de Verdún y El Somme el mando supremo alemán en occidente pasó de Falkenhayn al dueto formado por Hindenburg y Luddendorf que replegaron las tropas desde el territorio abierto de El Somme a una línea fortificada en la frontera con Bélgica que se denominó Línea Hindenburg en honor a su autor. Los ingleses decidieron parar la ofensiva a finales de noviembre de 1916 debido a las malas condiciones climáticas y que se habían conseguido parte de los objetivos estratégicos: el trasvase de fuerzas alemanes desde el frente de Verdún hasta el Somme y la destrucción de gran cantidad de aguerridos y expertos soldados alemanes que no se podían reponer. Los objetivos tácticos territoriales no se pudieron conseguir y lo que mas que se llegó a  lo largo de los cinco meses de campaña fue la conquista de 10 kilómetros lineales desde la propia linea inicial de avance hasta el punto final de avance. Para ello el IVº Ejército de Rawlinson perdió 278.125 hombres y el Vº de Gough 125.532 hombres entre muertos y heridos.

El libro llena un hueco en la historiografía militar editada en español que no tenía un monográfico dedicado a esta importante acción militar. En el libro se aportan mapas y bibliografía (casi en su totalidad en inglés) y junto al desarrollo global-temporal de la batalla se detiene contínuamente en el detalle humano de los combatientes (casi siempre ingleses) que tomaron parte en la batalla. Un ejemplo: “Durante la contienda, 159 hombres del Regimiento de Devonshire avanzaron hacia Mansel Copse. Al acercarse todos fueron abatidos por una única ametralladora alemana, que estaba instalada en la base de un crucifijo en el extremo del pueblo de Mametz. Habían avanzado 300 metros desde su punto de partida.(…) Fueron enterrados en una trinchera en el soto con un letrero sobre su tumba: los hombres de Devonshire ocuparon esta trinchera. Los hombres de Devonshire siguen ocupándola”.

Junto a la atención al detalle humano y a la estrategia global el libro es útil por la información que da acerca del actual campo de batalla con su infinidad de cementerios, trincheras, museos, monumentos conmemorativos para que el visitante conozca el campo de batalla y le de vida a los nombres que yacen enterrados allí sin una tumba privada ya que de la mayoría nunca se pudo encontrar su cuerpo en el campo de combate. En el libro se describen muchas acciones de combate en las que murieron diversos soldados de lo que da detalle del enterramiento donde está inscrito su nombre para que el lector/turista no solo vea nombres sobre lápidas sino también la vida que latía detrás de dichos nombres.

Tolkien, Hitler, Robert Graves, Alexander, Siegfried Sassoon, Albert Ball o Harol McMillan lucharon en esta batalla que todavía conmueve al pueblo inglés cada 1 de julio. Muchos poemas escritos por soldados o poetas más o menos famosos recorren el libro, algunos de ellos son anónimos y la mayoría nunca se habían publicado antes.

Lengua: CASTELLANO
Encuadernación: Tapa blanda
ISBN: 9788434488212
Colección: Grandes Batallas
Nº Edición:1ª , Ariel
Año de edición:2009
Plaza edición: BARCELONA

9 pensamientos en “La Batalla del Somme, Martin Gilbert

  1. Excelente idea la de acompañar el libro de información para una posible visita a tan terrible campo de batalla. Eso debería extenderse a otros muchos libros, desde luego una gran idea y aporte que hace que el libro merezca más la pena si cabe.

  2. A mi me está gustando bastante, se nota que el autor sabe de lo que habla y tiene los datos en la mano. Como comenta Vicent el lado humano está siempre presente, a veces demasiado duro.

  3. A mi Gilbert no me convence demasiado. Se centra demasiado creo en los testimonios y referencias personales, casi en un 99% del lado británico y al final queda una especie de nebulsa informativa que no aclara exactamente el contenido del libro. Éste en concreto no lo he leído pero su Primera Guerra Mundial no me despertó demasiado entusiasmo.

  4. Hay una cosa que quise decir en la reseña y que no creo haber expresado bien en la misma. La batalla del Somme propiamente dicha acabó en noviembre de 1916 y Hindenburg/Lüdendorff decidieron replegar las tropas alemanas a la línea fortificada llamada Hindenburg en marzo de 1917, línea desde donde partió la gran ofensiva alemana de 1918. Este repliegue táctico a la línea Hindenburg no es causa directa de la batalla del Somme pero hizo posible conseguir a los ingleses sus objetivos tácticos del 1 de julio: Bapaume nueve meses después. Y sin pegar un tiro, valga la ironía.

    Respecto a lo que dice Julián es cierto que el libro se basa en testimonios directos de soldados ingleses en una gran parte pero me gustaría leer la contraparte alemana si estuviera editada en español. De la batalla del Somme no hay demasiado editado en español y este libro, con su texto y sus mapas, explica muy bien el desarrollo, cronológico y posicional, de la batalla y el que esté trufado de testimonios de soldados ingleses y el que añada la situación de los cementerios explicando los hechos que llevaron a dichos cementerios a algunos soldados de la Commonwealth me parece un valor añadido, valor añadido del que el lector puede prescindir o no pues es el capítulo final.

  5. El libro me ha dejado un sabor agridulce, por una parte los numerosos testimonios ofrecen un perfil de la batalla que no puede ser más real y terrible, pero por otro lado creo que no trata el desarrollo de la misma con el suficiente detalle como para valorarlo más positivamente. Es un trabajo donde prima por encima de todo los testimonios de los combatientes, eso no es malo, pero no es precisamente lo que yo esperaba del mismo.

    Un saludo.

  6. Lo de que los franceses no participaron no es cierto, puesto que tuvieron 200.000 bajas. Es reseñable también que consiguieron muchos de sus objetivos, a diferencia de los británicos.

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