La batalla de Iwo Jima, Derrick Wright

 

Cabo Tony Stein, 1º batallón – 28º regimiento- 5º división, 19/02/1945

Cuando el 28 regimiento llego a las playas del dia D stein de 24 años y originario de Dayton, Ohio, fue le primero de su unidad en tomar una posición. Usando su propia arma imporvisada, que él llamaba “aguijón” – una ametralladora de aviación del calibre 50- asaltó diez posiciones enemigas matando al menos a veinte enemigos.
Cuando agotó su munición, se deshizo de las botas y el casco e hizo repetidas incursiones a la playa a por más, acompañando o llevando a marines heridos en cada viaje. En el noveno viaje, fue herido en el hombro por metralla, pero permaneció en combate. Hacia el final del día Stein supervisó personalmente la retirada de su pelotón a pesar de que las explosiones le arrancaran dos veces su “aguijón” de las manos. Stein resulñtó muerto más tarde en la batalla , cerca de la cota 362A, sin llegar a saber nunca de su citación para la medalla del honor
.”

Esto es un ejemplo de los testimonios y acciones puntuales que se dieron tanto en un bando como en otro en una de las batallas más sangrientas ya no solo del frente del Pacífico, sino de toda la Segunda Guerra Mundial y que están recogidos en este excepcional libro.

Kuribayasi, uno de los generales japoneses que hasta el momento no había destacado por sus acciones de guerra iba a convertirse casi de rebote en el encargado de la defensa de Iwo Jima y en todo un quebradero de cabeza para los americanos. Una frase que define las cualidades de este oficial japonés por uno de los oficiales americanos, concretamente por el ayudante del Teniente General , Holland Smith : “Esperemos que los japos no tengan ninguno más como él”.

Una vez asignada la defensa de Iwo Jima, hay que tener en cuenta que esa isla ya es suelo japonés, y que suponía para los EEUU una posible base avanzada en la lucha aérea contra Japón, se prepara a conciencia la defensa. Kuribayasi había vivido en EEUU y conocía su potencial y capacidad, era consciente de la superiordidad y del probable final de la batalla. Con estos antecedentes organiza una defensa distinta hasta la fecha, más parecida a la usada en otros bastiones como Filipinas; una defensa de dilatación y castigo permitiendo el desembarco de las tropas y acumulación de hombres y material para posteriormente comenzar un brutal ataque que proporcionase el mayor daño posible. Este tipo de ataque lo logra con creces, en contra un poco de las costumbres incluso con sus porpios mandos más dados a organizar las típicas cargas bansai para parar los desembarcos, consigue organizar la defensa y convertir la isla en un bastión de 21000 hombres perfectamente pertrechados y ocultos para hacer todo el daño posible.

Los americanos por su lado preveeían una batalla dura pero nunca pensaron que les podía ocurrir lo que al final ocurrió. En otros desembarcos se había concetrado fuego naval durante varios días y en este caso no se había contemplado esa posibilidad. Esto unido al mal tiempo había hecho que en general la batalla no se hubiese preparado tan concienzudamente como en otras islas donde se había desembarcado. Los americanos ya habían arrollado a los japoneses expulsándolos de varios atolones e islas y quizás esto hizo pensar que la batalla de Iwo Jima sería un poco más “asequible”.

La batalla dura varias semanas y se convierte en una lucha metro a metro y en ocasiones la única forma de romper el cerco y continuar avanzando era con acciones determinantes como con la que comienza esta reseña. El libro está lleno de ejemplos de arrojo y determinación, de ataques increíbles llevados a cabo a veces por un solo hombre para silenciar un nicho de ametralladoras o para enlazar con otra posición, hechos que amenudo les costaba la vida pero que a su vez servía para que se pudiese seguir avanzando. El uso del lanzallamas, la artillería naval y la aviación fueron igualmente determinantes. Desde el comienzo de la conquista de la isla, a pesar de ser bombardeada con artillería dese Japón ya se comenzó a usar como base para los bombarderos americanos B29.

La narración es estremecedora, el libro es bastante duro pues describe con pelos y señales, al estilo de libros como Tempestades de Acero, mostrando los aspectos más encarnizados de la guerra. La resistencia nipona fue hasta el último hombre y hubo un momento en que incluso hicieron a la deseperada un último ataque bansai que consiguió llegar hasta las tiendas americanas, demostrando un gran fanatismo y brutalidad. El respeto de los americanos por el general Kuribayasi llegó al pungo de que fue buscado para darle una sepultura con honores militares.

El libro se cierra con los relatos de acciones individuales como el ya comentado, la documentación, los mapas y organigramas, en general uno de los mejores libros que he leído.

Lengua: CASTELLANO
Encuadernación: Tapa blanda y dura
ISBN: 9788496364608
Colección: Historia Inédita
Nº Edición:1ª , Inédita
Año de edición:2006
Plaza edición: BARCELONA

Bolsillo:    

             

Tapa Dura:

10 pensamientos en “La batalla de Iwo Jima, Derrick Wright

  1. Este libro es impresionante. Estoy totalmente deacuerdo con tu excepcional reseña Shangri_La. Un libro muy impactante, el libro entero merece la pena, es como comentas abrupto y frío, sin contemplaciones, y la parte de los testimonios y los actos que algunos soldados realizaron es impagable.

  2. Del Pacífico cada vez hay más libros. Siempre ha sido un escenario secundario y parece que desde hace unos años vamos contando con grandes libros. Para mí la trilogía perfecta sería éste que habéis reseñado, otro que salió el año pasado , Diario de un Marine, E.B. Sledge y por supuesto Pacific Alamo de John Wukovits. Ya en un cuarto lugar pondría el último de Hastings, Némesis.

  3. El libro está bien pero yo siempre me tomo con reservas los heróicos testimonios americanos, no dudo que hicieran lo que cuentan que hicieron pero no se, me lo tomo con reservas…..

  4. Casualidades de la vida el sabado vi Banderas de Nuestros Padres de Clint Eastwood, si no me equivoco creo que esta basada en el libro que reseñas. A pesar de que para mi Eastwood es de lo mejor que tienen en Hollywood, esta peli me dejo algo frio no me acabo de gustar ni enganchar la parte de los soldados de gira por America.Eso si la parte de la batalla en la isla es tal como explicas en la reseña, un enjambre de tuneles secretos que hacían que un ejercito que duplicaba,triplicaba… en número tuviese que ir como tu muy bien dices Shangri “metro a metro”. Me han comentado que la de Cartas desde Iwo Jima es muy superios (tendré que hacerme con ella). Ah! por cierto la reseña impecable, muchas felicidades Shangri me ha gustado muchisimo como has reseñado el libro. Seguramente me estoy metiendo en “camisa de once varas” pero así como el gran Rommel o el mismo que citas en la reseña el general japonés Kuribayasi, ¿no creéis que los americanos pecan de falta de estrategia?, todo lo basan en la mejor tecnologia mundial y en la superación del enemigo por numero de soldados. A parte de Patton, creo que los americanos no han vuelto a tener un general como Robert.E.Lee (salvando las distancias me recuerda a Publio Cornelio Escipion, ahora que estoy leyendo sobre él, generales capaces de estando en inferioridad númerica y con deficiente material armamentistico y personal fueron capaces de victorias increíbles). Perdona por el rollo Shangri y felicidades por tu gran reseña!

  5. Desde luego las escenas de Iwo Jima son espectaculares. Por otro lado el tema del marketing sobre la dichosa foto es una visión muy valiente de cómo se manipulan los sentimientos de una nación en guerra, bastante patético, en esto los yankees son los mejores.

  6. El libro éste salió bastante antes de la parafernalia de “Bandera de nuestros padres” y no tiene que ver con esta película para nada, al poco tiempo de salir este libro se editó el libro “Banderas nuestros padres” que narra las peripecias vitales de los 6 tipos que salieron en la foto izando la bandera; uno de dichos tipos es el padre del autor del libro. Este libro se parece al del “Diario de un marine” de Sledge que narra Peleliu y Okinawa. Si hay que decir algo sobre Iwo es que es una batalla espeluznante como se ve en la parte japonesa de la película de Clint Eastwood con la red de túneles, los americanos asesinando prisioneros japoneses y un general despiadado e inteligente como Kuribayashi. La impresión que me ha quedado de esta batalla es que su objetivo estratégico, crear aeropuertos paras los B-29 que volvían de bombardear Japón, no justificó la sangría de vidas ya que los americanos hubieran podido tomar tierra en Filipinas o en las islas Palau. Junto con Stalingrado o El Alamein es una de las batallas míticas de la IIªWW, en parte por la foto de la banderita ficticia.

  7. Buena reseña, felicidades.
    Uno de los aspectos que comenta el libro es la cantidad de vidas que Iwo Jima salvó convirtiéndose en base de emergencia para aviones que regresaban de bombadear Japón, la cifra supera con creces la cantidad de marines muertos en la operación, a lo que hay que sumar el apoyo directo a los B-29 que aportaban los cazas Mustang basados en Iwo. ¿Falta de estrategia? Por desgracia, el terreno y la defensa dejaban poco espacio para la sutileza en invasiones como Iwo Jima, pero es cierto que en Okinawa y Filipinas se pudieron tomar alternativas para reducir el estancamiento del frente que no se adoptaron, como pequeños desembarcos en retaguardia, etc.
    Hay un fallo en la reseña, pues Japón obviamente no podía bombardear con artillería Iwo Jima, una isla que está a más de mil kilómetros del continente.
    Y sobre las narraciones heroicas, bueno, es que el libro detalla las razones que llevaron a la concesión de las respectivas medallas de honor entregadas en esta batalla, de ahí que todas sean heroicas. Y lo del “gran Rommel” es un debate repetido y con resultados claros, bastante bueno en el plano operacional, pero descuidado en otros aspectos esenciales, como el logístico.

  8. Acabo de leer el Libro y la verdad ,me ha dejado un pelín frío, si es verdad que engancha y se lee de un tirón pero al acabar el libro me he quedado con la sensación de el autor repetía la cosas varias veces.
    Aunque tengo la edición de bolsillo y con lo que no está nada mal para lo que cuesta.
    Una rectificación con repecto al relato con el que comienza la reseña, el cabo Stein no llevaba un ametralladora del cal. 50 modificada sino una del .30 (30-06). Os dejo un Link donde aparecen fotos de susodicho ” aguijón”.
    http://www.militaryphotos.net/forums/showthread.php?t=110798
    Saludos y tres hurras por Novilis.

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