Jutlandia, Sergio Valzania

31 de mayo de 1916; la batalla naval más grande de la historia.

Los que hayan leído los libros de Alessandro Barbero, Waterloo y la Batalla de Adrianópolis, sabrán lo que es un libro de divulgación en el que se mezclan la narración de los hechos con explicaciones teóricas que hacen mas inteligibles los hechos narrados. Esto es lo que hace este autor italiano en este libro que reseño. Jutlandia para los ingleses o Skagerrak para los alemanes es la gran batalla naval de la 1ª guerra mundial que tuvo lugar el 31 de mayo de 1916. En ella se enfrentaron las grandes armadas de línea de las dos mayores potencias navales de la época. El libro comienza con la descripción de la carrera armamentística que hicieron los dos países antes de la guerra y que provocó el recelo inglés y su entrada posterior en la guerra aunque el autor afirma que los alemanes nunca quisieron igualar a los ingleses sino solo crear una fuerza de disuasión que provocara el respeto y la alianza del gobierno inglés. En esta parte del libro se describen las características técnicas y armamentísticas de dichas flotas, descripción que nos ayudará a entender porqué los buques ingleses eran mas fáciles de hundir que los alemanes a pesar del mayor alcance de sus cañones de 383 mm.

Los capitulos siguientes describen la batalla de forma cronológica desde que el crucero inglés Galatea avista a la avanzadilla germana del Almirante Hipper que destruye varios cruceros ingleses del grupo del Vicealmirante David Beattie (al que recordarán los que han leído Jartum). El libro explica el porqué la falta de blindaje de las mamparas donde se almacenaba la munición en los barcos ingleses hacía que con menos disparos los alemanes destruyeran 2 grandes cruceros en media hora sin pérdidas propias. La batalla tiene un momento álgido con la aparición de la Grand Fleet inglesa al completo que en línea barre a los barcos alemanes desplegados en fila india que resisten las andanadas inglesas con la pérdida de un barco tan solo. El final de la batalla comienza con el repliega alemán hacia su base en Kiel en un carrera desesperada a lo largo de toda la noche y ante el temor de que los barcos ingleses, más rápidos, les corten la retirada y los embolsen. El temor inglés, de su almirante Jellicoe, ante los sumergibles y los torpedos alemanes así como la poca pericia de los marinos ingleses en maniobrar de noche y los deficientes sistemas de la época de comunicación harán que los alemanes puedieran llegar a puerto con la pérdida de 11 barcos, entre los cuales se encuentra el crucero Lützow que fue hundido por los propios alemanes al estar muy dañado y retrasar la marcha de los demás barcos de la flota. El libro acaba con la rendición alemana en 1918 y el traslado de su flota a la base inglesa de Scapa Flow donde los mismos alemanes hundieron sus propios barcos para que no acabaran en manos de los ingleses y el intento por parte de éstos de reflotar estos pecios años después.

El autor, italiano, tiene claras simpatías por los marinos alemanes y la tecnología de sus barcos de guerra. Hay una polémica entre los historiadores acerca de quién ganó la batalla ya que los alemanes causaron mas hundimientos y mas muertos a los ingleses que éstos a los alemanes (5.672 vs 2.115 y 14 vs 11) pero también es cierto que los ingleses acogotaron al Káiser que no volvió a dejar salir la flota de puerto y se dedicó solo a la guerra submarina que provocó la entrada en la guerra de los americanos. El libro se completa con croquis de situación y al final hay una relación de la organización de las flotas de batalla así como una cronología de la misma y una relación de bajas en hombres y buques. También hay un bibliografía comentada y disponible tan solo para lectores de alemán, inglés o italiano.

El autor hace constantes referencias a la batalla de Trafalgar y a la prepotencia del Almirantazgo inglés mas pagado de si mismo y menos abierto a la autocrítica que una Marina alemana mas eficiente y que les ganó esta batalla 111 años después de Trafalgar aunque sus historiadores digan lo contrario. Lo que sucede es que los ingleses se saben vender mejor que las colonias y los países perdedores.

Lengua: CASTELLANO
Encuadernación: Tapa blanda
ISBN: 9788434487888
Nº Edición:1ª , Ariel
Año de edición:2009
Plaza edición: BARCELONA

25 pensamientos en “Jutlandia, Sergio Valzania

  1. Hola Vicent, enhorabuena por tu estreno como reseñador. Muy buena reseña de lo que parece un muy buen libro y además a un precio asequible para como se las gastan en Ariel.
    El tema de la batalla de Jutlania ya ha salido a relucir en otras reseñas que tocaban el tema. Una mentira, a base de repetirla muchas veces y durante mucho tiempo acaba por convertirse en una verdad, en esto y a nivel histórico, los ingleses son los amos.
    Por bajas y hundimientos la victoria fue claramente alemana, a nivel táctico la victoria fue inglesa al dejar a Alemania sin flota durante el resto de la guerra. Esta es la opinión más consensuada, la pregunta es, una batalla la pueden ganar ambos bandos?.

  2. ¿Esta es tu primera reseña Vicent?. ¡Que nivel!. Por lo que respecta al libro tiene buena pinta segun tu reseña, personalmente no creo que me lo compre por el momento ya que tengo en espera la trilogia de Alexander Fullerton,reseñada aqui, y en la que su primer volumen trata dicha batalla. El tema de los ingleses creo que se creian que nadie les podia igualar en batallas navales, más despues de la batalla de Trafalgar, y aqui se la dieron con queso.Creo que algo parecido nos pasó, por desgracia, con nuestra Armada Invencible, y vinieron los ingleses y nos pusieron en nuestro sitio.

  3. No no no, Xavi, tu no, no puede ser. No caigas en la falsa leyenda negra de la Armada Invencible!!.
    Fue un fracaso de expedición, correcto, es lo único que hay de verdad, pero todo lo demás es falso, falso y falso.
    Primero, que en los años posteriores se enviaron sucesivas expediciones para ayudar a los Irlandeses contra los Ingleses y los españoles hicieron más de 30 desembarcos en costas británicas sin problemas.
    Segundo, España ha tenido el imperio transoceánico más duradero de toda la historia, casi 400 años y no acabó siendo arrebatado por una potencia superior, acabó por la emancipación de las colonias.
    Tercero, los ingleses mandaron 1 año después de la Invencible española, en 1589 una expedición más grande aún, con más barcos, 150 buques contra los 131 de la invencible española y cerca de 25.000 hombres al mando del asalta viejas de Francis Drake para apoyar a los rebeldes Portugueses que estaban en contra de la anexión de Felipe II de dicho reino. Tuvieron que retirarse, con enormes pérdidas en barcos y hombres y no precisamente a causa de las tormentas, pero claro de eso no se habla, Francis Drake es un héroe aunque era un inútil y solo servía para atacar barquitos solitarios en el caribe y aquí han pasado generaciones para reconocer a marinos como Álvaro de Bazán o Blas de Lezo.

    Por cierto, la reseña muy buena Vicent, enhorabuena y bienvenido al club, esperamos ahora la siguiente.
    Yo ya me he hecho con el libro.

  4. Siento no sumarme a la opinión general, pero desgraciadamente el sufrir mas bajas no significa perder una batalla. Lo que importan son los resultados finales, y estos, por desgracia, son clarísimos. No hay ninguna duda a nivel estratégico (esto ni tan siquiera los mas pro-germanos lo discuten). Es cierto que los germanos disponian de barcos mejor diseñados y, sobretodo, mejores proyectiles , pero esto no obsta que a nivel de táctica los británicos los superaran. Aunque algunos almirantes ingleses estuvieran demasiado pagados de si mismos, no es el caso de Jellicoe (recomiendo leer “Las riendas de la guerra”), muy consciente de los defectos de sus buques.
    Y me ha dolido algun comentario sobre la historiografia británica. No se que les ha llegado a Vdes. pero hace mucho tiempo que la corriente “New Military History” ha hecho, en todos los campos, pero tambien en el naval, y en concreto, sobre la campaña de Jutlandia, una hipercrítica brutal de su mando, de la construcción naval, del entrenamiento de sus hombres, de la estrategia general… en estos momentos ya quisieramos nosotros estar a ese nivel.
    Una cosa son los libros de divulgación que llegan a menudo a nuestras librerias, y otra cosa muy diferente es la historiografía académica en el sentido mas amplio del término. Por desgracia, esta en cambio no suele traducirse.
    El libro que nos ocupa solo puede recomendarse a aquellos que quieran una introducción al tema, sin tener muchos conocimientos previos. Abusa de las fuentes secundarias y es, francamente, poco original en sus planteamientos. Para traducir la obra de un italiano aficionado podrían haberlo encargado a cualquier experto español, que los hay. O mejor, podrian haber traducido cualquier obra del alemán o del ingles, que sobran las buenas narraciones en ambos idiomas.
    Un saludo a todos

  5. Hombre Jordi, yo te doy la razón; la batalla la ganaron los brtiánicos y digamos que los alemanes no salieron muy mal parados del todo en cuanto a números, en cuanto a la situación estratégica tras la batalla quedaron totalmente derrotados.
    Sobre los comentarios, hombre se puede estar más acertado o menos, tener una opinión u otra sobre el tema de cómo tratan la historia los británicos, pero de ahí a que te haya dolido algún comentario al respecto. A mí no me duelen en absoluto, y si han cambiado para mejor me alegro por que ya bastante han manipulado y tergiversado y sobre todo contra los españoles. Igual la fama ya les precede y ahora les va a costar quitarse el San Benito.

  6. Supongo que yo tengo una sana (o no, vaya vd. a saber) envidia del nivel de la historiografia militar británica y de su reconocimiento académico. Aquí en España es de un amateurismo notable (con los defectos y problemas que provoca). Muchas veces no nos llega traducido lo mejor de ella, pero algunas veces si, y creo que la mayoria reconocera que tenemos mucho que aprender. Por motivos personales que ahora no vienen al caso tengo mucho contacto con el mundo universitario ingles y es increible ver como historiadores que se ocupan de temas militares son reconocidos y apreciados. Y trabajo en el mundo universitario español, donde reconocer interes por esos temas si que da lugar a un sanbenito… con excepciones, claro…(te puedes dedicar a temas sociales o a estudiar el ejercito como pilar del franquismo, por ejemplo…). Otro lugar donde la historiografia ha hecho un salto notable es Alemania, donde se han roto muchos tabus, aunque la IIGM es la que acapara (logicamente) los estudios mas innovadores. Ambas han cambiado su enfoque hacia temas mas sociales, económicos y políticos, y se han basado, de una forma muy pronunciada, en trabajos archivisticos muy innovadores (es lo que echo de menos en el libro “Jutlandia”). En fin, espero no aburrirles con estos temas metodológicos.
    Un saludo cordial a todos

  7. Desde luego donde no hay cultura militar es en España, eso seguro. Aquí mencionas el ejército, la historia militar o simplemente la bandera y es automático, te conviertes en un facha de tomo y lomo. En Alemania están levantando sus tabús a nivel histórico, aquí y aun teniendo en cuenta que la guerra civil fue anterior a la 2º G.M. y una guerra mucho menor no nos quitaremos los San Benitos ni pasados otros 100 años.
    Jordi, un lujo leerte y ver un punto de vista más académico que nos puede aportar otros puntos de apoyo distintos a los que aportamos los meros aficionados al tema.

  8. Muy interesante tú punto de vista Jordi, no es que nos aburra, es que es sumamente interesante y seguro que tús opiniones y argumentos nos aportan otra visión un poco más profunda que la del simple aficionado.
    Aquí en España es dicífil hablar de la Historia Militar como algo “natural”, todo se tiende a polarizar y politizar, al margen de que no hay cultura militar ninguna, y mira que hemos guerreado.
    Ya lo he comentado en otras ocasiones, en junio va a hacer 2 años que estuve en Normandía en la semana del aniversario del desembarco. Allí, en todos los pueblecitos la gente iba vestida de soldados de la época. Entrabas en un bar a comer y las mesas estaban atestadas de “soldados” de la 101 y la 82 aerotransportada perfectamente pertrechados hasta el último detalle y en los percheros, aparte de las guerreras colgaban las Thompson.
    Aquí, celebrar algún aniversario de esa guisa se me antoja impensable.

  9. No he encontrado aun el libro para poder ojearlo, tiene mapas tácticos sobre el desarrollo de la batalla?, algún apéndice con los datos de las armadas?; perfiles, características técnicas y hombres?.

  10. Gracias vicent por las aclaraciones respecto a los mapas y apéndices del libro. Por otro lado, no me ha quedado claro aun cual de los dos dandos para tí ganó la batalla…. 😉

  11. En cuanto a la polémica, hoy en dia nadie discute que fue una victoria británica. El sufrir mas bajas que el enemigo no tiene mas importancia que la estadística. Se considera que gana una batalla quien queda como dueño terreno (o del mar, claro) obligando al enemigo a retirarse y consigue sus objetivos estratégicos. Y no hay duda alguna de que los objetivos estratégicos alemanes (conseguir disminuir la ventaja numérica y la superioridad naval inglesa) quedaron frustrados. Es mas, en el alto mando naval alemán quedó tan claro que se habian librado del desastre por los pelos que no volvio a asomar la nariz en todo lo que quedaba de guerra. Si hubieran vencido o se hubieran considerado vencedores lo hubieran vuelto a intentar. En cambio, el objetivo básico de la estrategica británica (impedir que la flota alemana saliera de sus bases y supusiera un peligro al tráfico mercantil así como perder su superioridad naval global) se consiguió. No así el objetivo de obtener una victoria naval decisiva. Pero esto no era lo mas importante que tenia Jellicoe en la cabeza.
    Perdernos en consideraciones sobre las perdidas o sobre si los cañones eran mejores o peores es hacer que los arboles no nos dejen ver el bosque. Son consideraciones muy interesantes, pero nos hacen olvidar la perspectiva histórica global. Es un peligro al que los historiadores militares estan sometidos en un grado mayor que en otras especialidades (solo los especialistas en historia local lo estan en mayor medida). Es los que yo defino como el “sindrome del hecho decisivo”.
    Redundando en el tema, la mayor parte de las victorias sovieticas en la IIGM se consiguieron con bajas muy superiores a las alemanas, o mirando al siglo XVIII tenemos como ejemplo a Malplaquet, o en las guerras napoleónicas la toma de Badajoz. En todos estos combates los prisioneros podian cambiar la relación numérica de pérdidas, pero en un combate entre acorazados no hay prisioneros (o casi).
    Es un lugar común entre los aficionados a la historia en España hablar de triunfalismo al referirse a la historiografía británica. De hecho, esta ha sido muy crítica desde hace mucho. Ya Cruttwell en su obra “The Great War”, escrita en los años 30, se mostraba muy duro con la actuación de la armada británica en toda la guerra (y en Jutlandia). Y fue el manual al uso durante largos años (hoy en dia todavía se lee con agrado). Montgomery, por citar otro ejemplo, fue crucificado vivo ya en los años 50. Y Wellington tiene una larga tradición de crítica feroz. Y contestando a un comentario anterior, a Francis Drake las personas menos formadas le tienen como un heroe, pero en el mundo académico se le tiene como lo que era, un corsario de éxito en un mundo en el que esto no era demasiado grave (España o Francia, p.ej. tambien tenian sus corsarios, como ya sabemos). Tampoco estaría mal recordar que centenares de pueblos y ciudades españoles tienen calles y plazas dedicadas a Francisco Pizarro, por poner un ejemplo. Tambien estamos llenos de mitos populares, como el de los guerrilleros de la guerra de la Independencia, convertidos en heroes sin tacha, expresion de un pueblo unánime en su lucha contra los franceses. Pero los estudiosos saben que eso no es exactamente así, pero los mitos y los tópicos son fáciles de construir y casi indestructibles, por muchos años que pasen y muchos estudios que salgan.
    Si quieren saber algo mas sobre Jutlandia (y de hecho, sobre la IGM), hay un capítulo dedicado a ella en el libro de Corelli Barnett “Las riendas de la Guerra”, que todavía se puede encontrar en alguna librería especializada.

  12. Yo creo que los alemanes se salvaron por muy poco de un gran desastre , y si no ocurrió es por una utilización poco inteligente de todos los recursos que disponían los britanicos. Recomendaría leer ” El mar en la Gran Guerra” de Luis de la Sierra es muy interesante

  13. Gracias Montagut por desasnarnos a los no profesionales en historiografía contemporánea. Yo sigo pensando que esta batalla la ganaron los alemanes o, al menos, no la ganaron los ingleses. Si a Montagut no le interesan las ramas del tema (pérdidas humanas, materiales, concepción náutica o formación táctica-tecnológica de las tripulaciones) le diré que una victoria como ésta con mas del doble de bajas no las hubieran podido resistir los “victoriosos” ingleses muchas mas veces como le pasó a Pirro que tras derrotar a los romanos tuvo que retirarse a Epiro después de haberse quedado con el campo de batalla todas las veces que “derrotó” a los romanos dejando para la historia lo de las victorias “pírricas”. Los ingleses perdieron contra los alemanes cuando se enfrentaron en igualdad de condiciones al principio de la batalla y los derrotaron retirándose en orden y sin grandes pérdidas ante una flota mas numerosa y mas rápida que no les supo embolsar debido a que Jellicoe, al que despues de ésta victoria destituyeron dándole lo que se llama una “patada hacia arriba”, tuvo miedo de los torpedos alemanes o de los torpes marineros ingleses que cuando maniobraban de noche solían abordarse entre ellos. La retirada ordenada es una maniobra muy difícil que hizo famoso a Rommel o a nuestro Gran Capitán y que permitió a la castigada y lenta flota alemana volver a Kiel relativamente indemne. Yo, en lugar de recomendar un libro que “todavía se puede encontrar en alguna librería especializada” recomiendo el libro ameno, didáctico y accesible de este “italiano aficionado”.

  14. hola, yo también he leido recientemente el libro de la batalla de jutlandia. Lo recomiendo vivamente, me parece excelente la compaginación que hace el autor de la batalla propiamente dicha con las explicaciones de las causas, estratégicas, teconológicas, etc…
    En fin, una grata sorpresa

  15. Me quedan apenas 10 páginas de libro, qué decir… la verdad es que me ha gustado bastante. Supongo que no será todo lo metódico y detallista al milímetro que podríamos encontrar en libros de historiografía militar sin traducir, pero para un simple aficionado como yo, que no ha pisado un barco en su vida, es más que suficiente.
    Sobre quién ganó la batalla, voy a mojarme: la ganaron los dos. jejeje. Saludos.

  16. Una respuesta muy salomónica también la tuya Teiter, pero creo que no sirve, una batalla no pueden ganarla ambos contendientes, que esto no son las elecciones donde curiosamente siempre todos ganan :-).

  17. Tienes razón Antonio.
    Ayer tarde sopesé un rato el asunto, y he llegado a la conclusión de que la batalla la ganó Inglaterra.
    Veamos, si analizamos Jutlandia tal cual, está claro que los alemanos ocasionaron más bajas en barcos y hombres, y en ese sentido, mirando la batalla como un hecho aislado, ganó Alemania.
    Pero la batalla se libraba en un contexto más amplio, dentro de una guerra global, en la que Alemania se encontraba bloqueada y necesitaba vencer con claridad una batalla naval para terminar con esta situación. Y no consiguió su objetivo. La flota inglesa puso en fuga a la flota de alta mar alemana, y la amedrentaron lo bastante como para que no le quedaran ganas de volver a salir.
    Si el vencedor de una batalla se midiera por el número de bajas, los alemanes habrían ganado la batalla de Kursk, y esto no es así, ahí estamos todos de acuerdo, ¿no?.
    El vencedor de la batalla no se mide por el número de bajas, sino por quién se queda con la iniciativa tras ella. Y tras Jutlandia, Inglaterra mantuvo la iniciativa que ya tenía.
    Bueno, creo que ahora sí me he “mojado”, ¿no Antonio?
    Un saludo.

  18. Si la victoria de una batalla depende del resultado final de la guerra los alemanes no ganaron ninguna batalla en las dos guerras mundiales que protagonizaron porque perdieron las dos guerras.
    Si algo me sorprendió de este libro cuando lo leí e hice la reseña es la calidad material y táctica de la flota alemana de superficie; tenían menos barcos que el gran imperio colonial que era la Gran Bretaña de la época pero estaban mejor diseñados, sus explosivos eran mejores y maniobraban mejor que los ingleses. Sigo pensando que esta batalla la ganaron los alemanes y los ingleses fueron un dechado de torpezas y cobardías ante una flota en retirada y con menos unidades en combate.

  19. Este libro es muy superficial y no contempla realmente los antecedentes y el desarrollo del combate. Existen otros estudios, desgraciadamente no en españo, que demuestran que el material británico era muy inferior al alemán, y que el entrenamiento de las dotaciones alemanes era de un nivel insuperable.
    Será preciso algún lirbo más detallado para poder emitir un juicio sobre este combate, que no fue sino la culminación de dos años de guerra naval, con muy escasas oportunidades para los británicos.

  20. “Nunca es tarde si la dicha es buena”

    Con respecto a algunos comentarios (comentaré lo siguiente) y, como veo que se rompen muchas lanzas a favor de Gran Bretaña, un servidor, todo lo contrario: -la rompe a favor de Alemania-.

    *La Batalla la ganaron los alemanes.

    Si nos metemos en: contextos, bloqueos, guerras globales y analizamos y, otros se mojan… Estrictamente, no nos atenemos o centramos en la batalla en sí, entonces apunto lo siguiente:

    La maquina bélica submarina alemana verdaderamente bloqueó a Gran Bretaña, de tal modo que los aliados estuvieron a punto de pedir la paz en agosto de 1917. Los submarinos del Káiser pusieron a Gran Bretaña (en jaque) y, de no haber sido por sus “primitos anglosajones” los EE.UU., los cuales llevaban un tiempecito frivolizando y haciendo otras cosas… y, al final entraron en la guerra, Alemania le hubiese dado jaque-mate a los hijos de la Gran Bretaña y de paso a Francia. El bloqueo naval a Alemania, del que se jactaba Gran Bretaña le salió caro o momo se dice coloquialmente: “le salio el tiro por la culata” con la guerra submarina emprendida por Alemania. Tan solo en 1917, Alemania hundiría (cito de memoria) unos 2460 buques. Alemania estaba ahogando económicamente a Gran Bretaña y a “su socio” Francia. Me explico. Lo que Alemania hundia (los submarinos de la Kriegsmarine), barcos mercantes con su preciada carga, iba a parar al mar. Lo que iba al fondo del mar desaparecía de los circulos financieros, se perdía riqueza. A Gran Bretaña (como cualquier país) la guerra le producia gastos, su Deuda tenía que aumentarse, tenía que pagar por: armamentos, municiones, socorros, soldados y toda clase de bastimentos. Ciertamente también producía riqueza (la guerra es así), pues esta pasaba de unas manos a otras y la misma se podía transformar en numerario del Tesoro o en capital privado, o en efectos industriales, riqueza al fin y al cabo. La guerra ocasionaba beneficios económicos en la maquinaria finaciera, pero -siempre que se quedase en el Estado, en los subditos de la nación-. Al hundir barcos británicos, aliados con sus preciadas cargas de todo tipo, la riqueza que podría prodicir iba al fondo del mar, esa era una merma de riqueza para el caudal nacional británico y de haber continuado (estuvo a punto en 1917, si no llega a ser por sus salvadores los yanquis) la ruina económica de Gran Bretaña. Alemania: ahogó y bloqueó a Gran Bretaña donde más le dolía: en el mar y, su arma fue: el submarino.

    Saludos.

  21. Los únicos que hoy en día mantienen la tesis de la victoria Británica son los historiadores anglosajones. Se puede decir que fue una victoria pírrica, inutil, pero una victoria alemana. Que cansino es leer las fuentes británicas y que triste que halla todavía gente que se las crea.

  22. Sobre esto se sigue discutiéndo, pero fueron los alemanes los que se retiraron, y recordándo a Sir Winston, hablándo de Dunkerke: “Las victorias no se consiguen marcha atrás”.

  23. Tampoco es que fuera una decisiva victoria británica: con conocimiento previo de los planes enemigos y superioridad aplastante en número la trampa no había cazado a los alemanes.
    Gran Bretaña debía mantener clavada su armada, incluyendo gran número de escoltas que serían esenciales para la guerra submarina, y un importante número de soldados deberían permanecer en las islas por si había una invasión.

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