Historia de la Guerra, Geoffrey Parker (Ed)

Como ya se ha mencionado más de una vez en las recensiones de varios libros, la Historia de la humanidad está inexorablemente unida a la Historia de la guerra. El desarrollo y evolución de las distintas edades del hombre va de la mano con el desarrollo y evolución en la forma de hacer la guerra. Desde los más antiguos y primeros imperios, desde Sumer y las ciudades estado de Mesopotamia hasta hoy en día en Irak y Afganistán la guerra ha ido marcando los tiempos de reinados y civilizaciones. Este libro es un recorrido cronológico de las etapas más importantes de la humandidad y en la forma en que se ha desarrollado la guerra en cada una de ellas.

Con un punto de vista muy centrado en la occidentalización de la guerra, Parker tiene claro que los Estados occidentales, desde la antiguedad hasta nuestros días han dominado y desarrollado la guerra y su Historia a su conveniencia. Estados que en 1914 dominaban casi el 85% de la superficie terrestre y que estaban establecidos en zonas muy alejadas y con una manifiesta inferioridad numérica y  se mantenían gracias a su superioridad técnica y militar. Este sería el ejemplo definitivo para dejar constancia de esta premisa que estará presente en todo el ensayo.

El libro, aunque llevado por Parker tiene otras colaboraciones y bastantes capítulos escritos por otros historiadores, es todo un desarrollo cronólgico de la Historia y la guerra. Desde las primeras comunidades agrícolas que experimentan un auténtico crecimiento demográfico y se establecen asentamientos en los que se desarrollan culturas palaciegas, desde que surgen los primeros conflictos expansionistas en el antiguo Oriente Próximo; sumerios, hititas, egipcios y asirios por ejemplo, y sobre todo éstos últimos, una cultura expresamente orientada a la guerra y a la conquista, va avanzando por el resto de edades y culturas.

El libro está dividido en 4 partes y cada una de estas en distintos capítulos:

Primera Parte: El uso de la infantería masiva. A destacar; el hoplita como máximo exponente de la infantería y posteriormente el paso de la falange a la legión romana.

Segunda Parte: La edad de las fortificaciones de piedra. Desde las murallas romanas a la aparición de la pólvora, termina cuando acaba la Edad Media y comienza la Edad Moderna.

Tercera Parte: La época de los cañones y las velas. Esta parte es bastante amplia. Abarca un gran periodo de tiempo y conforme más se intenta abarcar más generalista se va volviendo el ensayo.

Cuarta Parte: La época de la guerra mecanizada. Desde finales del XIX hasta nuestros días y los conflictos actuales.

Es como una pequeña enciclopedia de la Historia de la Guerra. Suficiente para entender los desarrollos y avances tecnológicos en cada una de las edades tratadas. Suficiente para adentrarse en algunos periodos como iniciación. Está claro que en una obra de estas características no se puede analizar en profundiad ni las Guerras Médicas, ni las campañas napoleónicas ni la Segunda Guerra Mundial, ni en realidad ninguna guerra importante, pero si se dan unas pinceladas generales en cada caso y de las situaciones socioecnómicas del momento y del desarrollo que ayudan a tener una visión global. Una buena obra en cualquier caso.

Lengua: CASTELLANO
ISBN: 9788446025603
Colección:Serie Historia Moderna
Nº Edición:1ª, Akal 
Año de edición:2008
Plaza edición: MADRID

16 pensamientos en “Historia de la Guerra, Geoffrey Parker (Ed)

  1. Muy interesante la reseña; y saber que uno de los autores del libro es el historiador Geoffrey Parker (puede ser un plus, pero éso no es todo). Me explico. Vuelvo a lo de siempre, que por cierto creo que es basico y esencial para la historia, no sólo de España, sino universal. ¿Cómo tratan a lo ‘español’ en un libro generalista como el presente los historiadores anglosajones?. He entrado en la página de la editorial Akal, y he visto su índice… observo que hasta en palabras o frases omiten: España, Imperio español, Felipe II, etc., (sólo «La úlcera española…» en uno de sus capítulos), jejeje. En muchos casos me da la sensación que ‘se van por las ramas’, éso es mala señal -lo español se le atraganta en la historia-.
    Bueno, ahora que lo has reseñado, y mira, tengo pensamiento de comprarme el libro, aprovecho para preguntarte aunque me respondas muy por encima: cómo tratan a lo español… descarto que hagan alusión a la derrota inglesa a manos de los españoles en la Guerra de la Oreja de Jenkins; pero que dicen o como tratan a los episodios históricos de: Las Navas de Tolosa, Lepanto, Gran Armada, Guerra Civil española, etc.

    Un saludo

  2. Amena reseña pero no sé, tengo dudas sobre si me gustará el libro; aunque las generalidades y las visiones de conjunto a veces vienen bien. Y eso eso ¿cómo tratan la aportación española a la guerra en la edad moderna? como dice JF.
    Por cierto las dos civilizaciones que más resistieron a Occidente fueron la china y la japonesa hasta que se occidentalizaron por sí mismas ¿no?. Un saludo

  3. Buenas. Pues lo español lo tratan como todo lo demás, de manera muy generalista y de pasada. Lo más destacado es la superioridad que los españoles supieron sacar en la conquista de América con el hierro, no dejando en ningún momento que tal metal y sus armas fueran a parar a manos de los indígenas, error que si cometieron el resto de naciones y esto entre otras cosas permitó la superioridad técnica en el plano militar para conquistar los vastos imperios y territorios.
    La Guerra Civil es mencionada de pasada igualmente en apenas 4 o 5 renglones dentro del periodo de entreguerras y del Imperio Español poco o nada se menciona, algo de la famosa Armada invencible y las guerras de Carlos V.

  4. Bueno, yo creo que el libro es coherente con lo que quiere transmitir. La esencia del libro es la forma de hacer la guerra y hace más incapié en los avances y técnicas bélicas en cada etapa de la historia, realmente no se para a analizar los imperios dominantes en cada momento como tales y sus guerras. Lógicamente son más extensos algunos capítulos como las camapañas napoleónicas o sobre la IGM y la 2GM por ejemplo por que ambas supusieron un cambio muy significativo en la forma de hacer la guerra con la mecanización y movilidad de la misma, la aparición del avión, etc….

  5. Creo que el libro pretende ser una interpretación de la historia de la guerra (como lo fue el de John Keegan de título homónimo publicado por Planeta y que recomiendo encarecidamente); eso conlleva las generalidades que cita Javi.
    Para hacer una crítica «real» deberíamos acudir a obras más concretas, como «el ejército de Flandes y el camino a español 1567-1659» o «España y la rebelión de Flandes» o «el éxito nunca es definitivo». Eso teniendo en cuenta que el autor de la época moderna (en la que se enmarca «el imperio español») la escribe Geofrey Parker.
    También tenemos que tener en cuenta que la traducción puede diferir «sutilmente» del original, aunque Akal es una editorial de prestigio con una gran trayectoria.
    De todos modos, creo que el caso de Parker es especial; no creo que caiga en esos «olvidos» o «ignorancias» que citaís. Creo que su bagaje profesional lo demuestra.

    Centrándonos en el libro. Formaría parte de una interpretación de la historia de la guerra que se integra dentro de una corriente historiográfica concreta y de la que forman parte, en cuanto a libros traducidos a nuestro idioma se refiere, el libro de Keegan citado antes y el de Victor Davis-Hanson, «Matanza y Cultura».

    De China y Japón hablaremos más detenidamente, es una caso muy especial e interesante.
    Saludos y seguimos charlando.

  6. Se puede hacer una crítica desde cualquier «sitio» siempre y cuando sea apropiado incluido desde la «periferia». Por ejemplo:(con uno sobra) nuestro queridísimo : Alcalá-Zamora y Queipo de Llano en su conferencia: La Empresa de Inglaterra», ya nos dice unas cuantas cosas y entre ellas de dice al Sr. Geoffrey Parker que «NO SE ENTUSIASME TANTO CON SUS CONCLUSIONES» de la Gran Armada o la caricaturesca expresión «Armada Invencible». La mayoría de autores ingleses (anglosajones en general) son «patéticos» y tienen prejuicios -hacia lo español-. Yo si que creo qué caen en «olvidos» y demas historias (menos mal que no soy el único). Vd. discrepa, está en su derecho. Un servidor discrepa rotundamente de esas conclusiones, y vuelvo a comentar, lo criticaré desde la periferia o desde cualquier sitio, siempre y cuando el autor o la obra se preste para efectuar esa crítica, y en la presente obra generalista se presta.

    Un Saludo.

  7. Esta en su perfecto derecho, ¡válgame Dios!. No pretendía criticar su derecho a la crítica, desde cualquier ámbito.
    Yo he expresado una opinión particular, no una sentencia ex cátedra, en modo alguno.
    Para mí obras tan generales se acogen peor a una crítica concienzuda que obras más particulares.
    A mí Parker y Elliot me gustan, subjetivamente. Del mismo modo que me gusta Fernández Alvarez, Artola o Julio Albi. Y no comulgo con Kamen o Thomas. Ppero para gustos los colores, dicen…
    Saludos.

  8. Aunque Parker y Hanson estén en la misma corriente, no me parece que el primero caiga en los excesos ultraoccidentalistas del segundo ¿no?
    Por cierto, Ignacio ¿cómo va el parto de Alsacia y Amilcar, si se puede saber? Un saludo.

  9. Estimado Tasos:
    Parker siempre me ha gustado y me ha parecido respetuoso.

    Al margen de eso, lo que me resulta más interesante, es la interpretación que de la Historia de la Guerra hacen Hanson, Keegan, Parker y Kagan. Por eso recomiendo este libro.

    En referencia al parto, el Ejército de Alsacia está en proceso de finalización, pero aún quedará llevarlo a imprenta y las numerosas correcciones oportunas (en mes o mes y medio estará en la calle).

    El siguiente seguramente será uno sobre la retirada al Dniepper, tras el agotamiento de la Operación Zitadelle.

    El de Amilcar, supongo que vendrá después.

    Saludos

  10. Estimado Pasamar:
    Yo no pongo en duda la interpretación de la Historia que haga el Sr. Parker u otros, -lo quiero dejar claro-, pero lo que si pongo en duda de Parker y otros autores anglosajones, es la ‘miopía’ hacia lo español en la historia. En el presente libro generalista:-brillan por su ausencia-.

    Un saludo.

  11. Muy amable Ignacio. Para Alsacia tendremos paciencia; y excelente noticia la del Dniepper 1943, porque a veces parece que con Barbarrosa, Stalingrado, Kursk y algo Berlín se despacha la guerra en el Frente oriental y que el resto sólo fueron escaramuzas… Me alegro un montón.
    Bueno y el mismo Hanson sí hace referencia a la superioridad de Cortés y sus hombres de forma bastante objetiva ¿no?

  12. Estimado JF;
    Los anglosajones en general tienen una visión de la historia un tanto anglocentrista dejando en un segundo o tercer plano todo lo que no sea Gran Bretaña. Todo lo contrario a nuestros historiadores que antes de coger la pluma ya empiezan a usar el flagelo y, para colmo, suelen ser soporíferos (de modo que no venden dentro ni consiguen que les publiquen fuera; añadiendo así más dificultades al hecho de meterse en el circuito inglés).
    El mayor problema es que nosotros mismos somos incapaces de promocionar y hacer atractiva nuestra propia historia (salvo contadas y reseñables excepciones). Solemos hacer libros académicos, que el gran público ni entiende ni le gustan. Se puede ser riguroso y agradable a la lectura, pero eso nuestros historiadores lo ignoran (no por ignorancia si no por el hecho consciente de dejarlo de lado).
    En definitiva, que coincido en que los historiadores anglosajones nos hacen de menos, pero creo que también hacen los mismo con los rusos en el Gran Juego, con los chinos en la Guerra del Opio y el levantamiento de los Boxers, etc…

    Tasos, una de las cosas que nos gustaría hacer es llenar algunos vacíos en la historiografía en español, es problema será si ello sale rentable o nos pegamos un batacazo económico. Guerra ruso-japonesa, Budapest 1945, Amilcar, Alejandro en la India, Sekigahara o la prohibición de la pólvora en Japón, etc. son temas previstos para el futuro.

    Por último, y sólo como anécdota, parece que Hanson choca con la interpretación de Kamen en la que los Cortés se sentaría a ver cómo los diferentes pueblos bajo el dominio azteca combatían entre sí, para luego, cual buitre leonado, aprovechar el cadáver…
    Saludos.

  13. Bueno, este es un tema ya habitual en el foro. Yo lo llamaría, por hacer un poco de cachondeo, Sir Hispanista Descalificado o Gibraltar Divulgativo. Yo no he leído nada de Kamen, así que no puedo opinar. Sí que he leído en cambio algún que otro libro de Hugh Thomas, incluyendo el delicioso Beaumarchais en Sevilla. Es no sólo un gran escritor, sino también un conocedor de la literatura, la cultura y la sociedad española. Del mismo modo que no hace falta ser de Memphis para tocar bien una pieza de jazz (el ejemplo es Tete Montoliu), ni del barrio de Triana para tocar bien la guitarra (ahí está el gran Sabicas, que era navarro), tampoco hay que ser español para conocer la historia de España. Siento disentir en cuanto a la amenidad de los historiadores españoles. ¿Para qué quiero yo que un libro de historia sea ameno? Yo lo que quiero es que tenga tesis osadas, contundentes, polémicas, y que se apoyen en fuentes solventes, contrastables y diversas. La historia raramente es amena; la divulgación sí puede serlo, claro, pero los libros serios de historia, y hablo aquí de gente como Ramón Carande, Vicens Vives, Américo Castro, Sánchez-Albornoz, Marañón, Madariaga, o entre los extranjeros a Perry Anderson, Norbert Elias, Braudel, Benassar, etcétera, son densos, extremadamente aburridos (a mí no me lo parecen, pero debe haber gente que sí) y, qué duda cabe, libros para leer y conservar, amar y respetar. Es sorprendente que se pida que personas que han dedicado su vida entera al estudio dejen de escribir para especialistas -la Historia es ante todo una ciencia académica, nos guste o no- y rebajen los contenidos con vistas a la divulgación o, lo que es peor, la vulgarización. No es que tenga nada contra los libros de divulgación, ni mucho menos, pero es mejor no perder las proporciones. Si no, corremos el riesgo de acabar como la pobre novela negra, de la que tantos aficionados florecen estos últimos años, para leer, no a Raymond Chandler o James Ellroy, sino las trilogías milenarias de marras que son escandalosamente malas.

  14. Veamos: tiene que haber historia para todos los gustos; para especialistas, para aficionados y para el público en general. Otra cosa es que se caiga en la vulgarización, simplificación, esquematización y en la falta de rigor o incluso la mentira. Hay que buscar un equilibrio -cuestión nada fácil, ya lo sé- o incluso se puede pensar, como ya se ha visto y se ve en casos, en dos ediciones distintas; una de carácter divulgador y otra de condición más o menos erudita y realizadas o revisadas POR EL MISMO AUTOR.
    En España quizá últimamente se estén dando más casos de autores sólidos que «literaturizan» la exposición histórica, y eso no es bueno sino muy bueno. Esto favorece el conocimiento y el deleite, sensaciones que no tienen porque estar reñidas. Y luego si alguien quiere profundizar… pues adelante con otras obras más densas.

    Desde luego Ignacio, si seguís ese principio editorial que os habéis marcado no creo de ninguna manera que os llevéis un batacazo. Ya tenemos dos botones de muestra muy notables. ¡Hombre no alcanzaréis el mismo número de aficionados que «el deporte rey»…;) pero desde luego y sinceramente creo que es un rumbo acertado y más teniendo en cuenta el creciente interés que se percibe en nuestro país por la hª militar.
    Por lo que a mi respecta, me atraen todas las propuestas y eso que procuro ser selectivo por razones espaciales y económicas.

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