Heydrich, Robert Gerwarth

El Verdugo de Hitler

Compré este caro libro con reticencia debido a que lo edita La Esfera de los Libros, que suele editar libros ligeros y demasiado “comerciales”, fiando en el tema y en las solapas que hablan de un historiador inglés joven formado en Oxford y Berlín y a caballo entre mundo académico inglés y norteamericano (este título está editado en origen por la Yale University Press). Y el desarrollo del libro no me ha decepcionado.

Comienza con un recorrido historiográfico acerca del tratamiento del “mal alemán” encarnado en el nazismo: desde la antropología acientífica que afirma la “maldad diabólica” de los nazis hasta la banalidad del mal que emplaza al jerarca nazi como parte de un sistema administrativo eficiente pero motivado por basamento moral equivocado: el racismo y la eugenesia como bases de la evolución humana. El autor centra el tema en una persona que eligió el camino del nazismo por una mezcla de decisiones personales y circunstancias históricas.

El libro muestra de una manera sencilla clara pero argumentada la biografía prenazi de un alemán de clase media alta, hijo de un eminente profesor de música en Halle; un marino alemán que era apolítico hasta que su carrera militar es destruída en 1931 en pleno crack del 29 por un “lío de faldas”; en este momento concreto Heydrich verá su salvación y la de su prestigio social embarcándose en un partido con mas poder que miembros cualificados que le hace congraciarse con su familia política, nazis de viejo cuño, y con su propia autoestima. Desde ese momento hasta 1941 Heydrich pasa de ser dirigente-fundador del SD (agencia de inteligencia de la SS) hasta unir bajo su mando tres grandes tareas: gestor de las policías políticas y criminales de la SS; gestos del Plan para la Solución del Problema Judío y Protector de Bohemia-Moravia en 1941.

A lo largo del libro se describe la ascensión de este arribista sin escrúpulos culto pero con grandes dotes organizativas que era la mano derecha pero práctica de un Hitler o un Himmler que eran mas ideólogos que hombres de acción. Un hombre que no llegará a ver el genocidio judío pero que es pieza clave para determinar su desarrollo a lo largo de los años 42 y 43 cuando los nazis ya veían perdida la guerra y veían que era mas “fácil” eliminar a los judíos que rediseñar la geografía humana del Este de Europa con sus imposibles ideas de eugenesia social.

Notable músico, piloto de combate en Rusia y en Noruega, implacable organizador, tirador de esgrima y trabajador infatigable por una causa infame que hizo suya cuando las castas militares tradicionales y la Depresión del 29 lo llevaron a la ruina material y personal.

Con este libro he comprendido finalmente la organización interna de la SS y la progresión de la solución al problema judío que empezó con las leyes de Nuremberg y la “emigración voluntaria” hasta la política de guettos en Polonia y la gasificación industrial en los enloquecidos campos de exterminio de Polonia a partir de 1942.

Un buen libro sobre un mal tipo.

Según el autor del libro, el Holocausto fue “una combinación de brutalización en tiempos de guerra, de frustración por los esquemas de expulsión fallidos, de presiones de los administradores locales (en Polonia) alemanes en el Este ocupado y de una determinación de motivación ideológica para resolver el problema judío de una vez por todas condujo a una situación en la que se percibía sistemáticamente el asesinato en masa como factible y deseable (sic)”. (pág. 457).

DATOS DEL LIBRO

  • Nº de páginas: 584 págs.
  • Encuadernación: Tapa dura
  • Editoral: LA ESFERA DE LOS LIBROS
  • Lengua: ESPAÑOL
  • ISBN: 9788499706917

7 pensamientos en “Heydrich, Robert Gerwarth

  1. Hola Vicent

    Me ha gustado tu reseña y confieso que me has hecho decidirme tras leerla. Tuve el libro en la mano varias veces, y cierta reticencia me frenó a la hora de comprarlo. Ahora ya sé a lo que atenerme, y desde luego me haré con él.

    Saludos

  2. Buena reseña de, como bien dices, “un mal tipo”, “un arribista sin escrúpulos” – como la mayoría de la “camarilla” que rodeaba a Hitler – “culto, pero con grandes dotes organizativas”. La “bestia rubia” tenía seguidores y detractores por igual entre sus camaradas por su fuerte personalidad y afán de protagonismo. Afortunadamente su meteórica carrera se vió truncada prematuramente por su propia aureola de invencibilidad. La “Operación Antropoid” es relatada con un enfoque innovador en “HHhH” de Laurent Binet. Su lectura engancha.

    Saludos

  3. Ya he dicho al comienzo de la reseña que no soy muy partidario de los libros de historia de La Esfera de los libros pero este me parece un buen libro sobre un tema, eso es cierto, tan trillado como es Heydrich y la SS. Es aclaratorio y honesto.

  4. ¿Por qué seguimos escribiendo el holocausto con mayúsculas? ¿Acaso fue el único? ¿Acaso fue el más grande? ¿Acaso los demás son holocaustos en minúscula?

    Parece que incluso a los más versados en la historia les ha calado profundamente la maquinaria propagandística sionista.

    Quizás la gente le reste importancia a detalles como éste, pero es bastante representativo del modo que tenemos de aceptar como oficiales hechos y versiones que no son más que interpretaciones interesadas, en el mejor de los casos.

  5. Pues sencillamente porque jamás el hombre diseñó, equipó, creó y mantuvo fábricas para matar. Convertir la muerte en un trabajo, buscando optimizar la producción y mejorar el servicio, lo convierten en el más terrorífico de todos

    Saludos

  6. Hay un dato que se describe en el libro y es que el exterminio de los judíos como plan organizado se planea ya bien comenzada la 2GM. Por entonces, los nazis mas lúcidos se daban cuenta de que ya no podían ganar la guerra y decidieron pasar a la historia, al menos, como los gestores del trabajo sucio que suponía eliminar a la raza judía de Europa como un “favor” a la cultura occidental. Por eso el holocausto es mas que el proyecto de exterminio de la raza judía pero este exterminio era la primera de sus prioridades.
    Negar esto es como negar que los rusos exterminaron a los polacos de Katyn o que los aliados decidieron matar al mayor número de ciudadanos civiles alemanes para que la sociedad civil forzara la destitución del régimen nazi y acercara la paz en Europa.
    Que se escriba en mayúscula o en minúscula es irrelevante respecto al hecho cierto de una estrategia estatal de exterminio de un grupo humano por motivos racistas o religiosos.

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