Filipo II y el arte de la guerra, Arturo Sánchez Sanz

“En Europa jamás existió un hombre como Filipo, hijo de Amintas”
Teopompo de Quíos (FGrH, 115, F27)
Filipo II es un personaje impactante en la primera novela de Manfredi sobre su hijo. El padre emocionado, el rey carismático, el marido frustrado. Cercano y humano, es el guerrero destrozado por las heridas que baila con salvaje alegría sobre los cadáveres de sus enemigos en Queronea. Arrebatado por las pasiones, es un rey de estilo antiguo, que contrasta con la perfección filosófica e ideal de su hijo. Dando una imagen positiva en su mayor parte de Filipo, la trilogía de Manfredi es un buen ejemplo de cómo hemos percibido siempre al padre de Alejandro. Como una figura interesante, pero que queda oscurecida por el brillo del sol naciente.

La antigüedad eligió un héroe, Alejandro. Y si todos los demás grandes líderes palidecían ante él, su padre debía hacerlo en mayor medida. Su papel, incluso destaca como levemente negativo, marcado por su mutua desconfianza final y su nuevo matrimonio (Un dato menor en un rey conocido, como su hijo, por su empleo político de la poligamia)  Pero lo cierto es que Alejandro, al contrario que César o Napoleón, se ahorra el trabajo de llegar al poder o de mantenerse en el, incluso el de forjar el instrumento de sus ambiciones. Ese trabajo, la labor casi increíble de pacificar Grecia, había sido el objetivo de la vida de su padre, con lo que habría que interpretar a ambos personajes dentro de un contexto más amplio: El del nacimiento de la hegemonía macedonia en el mundo antiguo.

Y este libro se encarga de compensar un poco nuestra partidista bibliografía.

El libro se divide en varios bloques: Una introducción sobre la historia de Macedonia anterior a Filipo, la trayectoria bélica del monarca, la organización de sus ejércitos y sus innovaciones, su tumba, la sucesión al trono y un anexo con algunos puntos de interés.

Es un libro de historia militar pura, por lo tanto la biografía de Filipo constituye la descripción de sus campañas y alianzas políticas, para luego pasar a describir la organización de su ejército y terminar con una descripción amplia de su gran victoria: Queronea. La coronación de una trayectoria destinada a asentar un poder estable sobre las eternas guerras civiles griegas.

Aparte de otros temas menores, tenemos una aproximación muy completa a la imagen del rey como líder militar y al inicio de la impresionante irrupción macedonia en el juego de poder del mundo antiguo.

9 pensamientos en “Filipo II y el arte de la guerra, Arturo Sánchez Sanz

  1. Siempre se debe dar la bienllegada a un nuevo proyecto editorial y más aún si empieza con tan buen pie, como es el caso de HRM Ediciones. Y por lo de pronto hay que añadir a lo dicho la originalidad del tema escogido o , al menos, el acierto en tratar a un personaje insuficientemente conocido.

    Un personaje eclipsado por su hijo, Megas Alexandrós, pero al que este debe más de lo que se piensa como bien apunta el reseñador.
    Gracias, Urogallo.

  2. Buena reseña, Urogallo.

    Sin duda Filipo fijó las bases para la futura política expansionista de su hijo. Fue el padre el que transformó a Macedonia, de un pueblo atrasado de pastores, en la potencia dominante de Grecia (acabando con la hegemonía de Atenas y Tebas), creó un poderoso y moderno ejército, y tejió alianzas. Pero la fama inmortal se la llevó Alejandro.

    Aprovecho para recomendar la lectura de “Alejandro Magno” – Alianza Editorial – de mi paisano Pedro Barceló, catedrático de Historia Antigua de la universidad de Postdam y una auténtica eminencia en la figura de Anibal.

    Saludos

  3. Parece interesante el libro.

    Siempre queda la duda de hasta donde llegaría Filipo de haber seguido vivo.

    Respecto a mantenerse en el poder tampoco Alejandro lo tenía fácil a primeras.

  4. Yo creo que los objetivos de Filipo habrian sido mas limitados. Todos los territorios de habla griega, y apoyo a una semi-independencia de fenicios, judios y egipcios.

  5. Bueno el control del Asia Menor helena hubiera sido lo mismo que lo logrado antes por atenienses y espartanos, con lo que en cuanto pasara el tiempo y se debilitara el Imperio Macedonio de nuevo Persia recuperaría esas zonas.

  6. ¿Hubiese sido Filipo Magno de no haber sido asesinado?…Os recomiendo a todos la novela El Macedonio de Nicholas Guild,un descatalogado algo más fácil de encontrar que El Aisirio y La Estrella de Sangre.

    Saludos.

  7. Leído hace unos días. Cubre con creces las expectativas que creó en mi esta reseña.
    Da gusto leer libros tan bien hechos, sobre todo cuando tocan temas poco tratados en nuestra lengua. Enhorabuena al autor y a la editorial.

    Sería de agradecer que el autor, Arturo Sánchez Sanz nos acercase también a alguno de esos grandes greco-macedonios posteriores a Filipo y Alejandro; estoy pensando en alguno de los Sucesores, Antígono Monoftalmo, Seleuco o Ptolomeo, por poner solo tres ejemplos.
    Saludos

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