El Pasajero del Tiempo, Francisco Arsís Caerols

Marcos Andrade, humilde oficinista alcalaíno, encuentra piso en pleno centro de Madrid, gracias a la inesperada aparición en su vida de un misterioso anciano llamado Alfredo León. Su vida experimenta un giro de 180 grados cuando, instalado ya en su nueva casa descubre una inusitada puerta dimensional que le traslada casi un siglo atrás en el tiempo, al Madrid de 1916 reconvertido en el afamado periodista Marco Vasallo. Bajo esta nueva personalidad, el protagonista nos irá haciendo partícipes de los acontecimientos más importantes acaecidos en aquel tiempo, no solo el la urbe madrileña, sino también en el resto del mundo: la actualidad de la época, el universo cultural, las figuras del deporte y el teatro, la política y la sociedad imperante, incluso la Primera Guerra Mundial, siendo testigos del suceso en el propio frente de la batalla de Verdún, considerada como una de las más sangrientas y largas del conflicto. A pesar de todo, nada hará sucumbir a los encantos de tan insólitos viajes en el tiempo como el providencial encuentro del periodista con Marisa Rondal, una de las grandes artistas españolas del momento. A partir de ese instante, la aventura histórico-fantástica se fundirá con la romántica, sumergiéndonos irremediablemente en cada pasaje de la novela hasta su impredecible desenlace.

«En algunas ocasiones solía recoger a Marisa en el propio Lhardy, donde a menudo desayunaba y se reunía con algunas de sus más apreciadas amistades femeninas. No en vano, Lhardy era uno de los pocos lugares, por no decir el único, en que no se consideraba mal visto que una mujer entrara sola en un restaurante o café, circunstancia que no dejaba de sorprenderme».

Opinión Personal:

El pasajero del tiempo es una novela cuya esencia ya la encontramos en su portada. Una portada sugerente y que resume perfectamente la historia que nos relata su autor pues vemos cómo en una habitación que parece de otra época se encuentra una pareja besándose apasionadamente. Él bien podría ser el protagonista y ella la mujer de la que se quedará prendada y juntos vivirán un precioso romance que nos encontraremos entre sus páginas.

Estamos, sin duda, ante una novela que sorprenderá al lector por los ingredientes que contiene. Es una novedosa y arriesgada mezcla de ciencia-ficción, historia, amor y aventura, todo ello engarzado perfectamente como las piezas de un reloj por la pluma del autor.

Autores conocidos por todos como Charles Dickens (Canción de Navidad), Mark Twain (Un yanki en la corte del Rey Arturo), o el mismísimo George Wells (La máquina del tiempo), entre otros, escribieron novelas con mayor o menos éxito sobre un tema del que tanto se ha hablado y escrito. ¿Sería realmente el hombre capaz de hacer realidad esa quimera como es el viaje a otro tiempo, ya hacia el pasado o incluso al futuro?. ¿Existirá realmente la llamada cuarta dimensión?.

En esta ocasión el viajero es Marcos Andrade, un joven y humilde contable alcalaíno que ni se imaginaba la experiencia fascinante que le esperaba al hacerse con un inmueble en el centro de Madrid, comprado al sr. Alfredo León, un anciano que quería vender su vivienda. Pero en la vivienda le esperaba una sorpresa. Una sorpresa en forma de armario, del que no quiso desprenderse su propietario. El mueble pasaría a formar parte del cuarto de los trastos como algo inútil, pero no se imaginaba el cambio que  ese supuesto trasto iba a producir en su vida.

El armario emite unos reflejos brillantes a través de un pomo que había en una puerta falsa del mismo. A partir de ese momento la vida del joven contable cambia. Esos reflejos eran la señal que le invitaban a adentrarse, sin él saberlo, en una aventura que le llevaría a conocer la España de 1916. Viajes que iría realizando cada cierto tiempo pues tal y como se le presentaban las sensaciones que le invitaban a viajar al pasado se le manifestaban para regresar al presente cada cierto tiempo.

En esos viajes Marcos Andrade se transformará en Marco Vassallo, un afamado periodista de la época que trabajaba en un diario madrileño. Esos recuerdos de aquellos increíbles viajes al pasado serán narrados en primera persona por Marcos Andrade. Él será testigo, bajo la apariencia del reportero, de la vida en la España de esa época. Conocería de primera mano a grandes personalidades que ni él mismo se imaginaba que llegaría a tratarlos en persona. Los Reyes de España Alfonso XIII y su esposa Victoria Eugenia, políticos como Romanones, escritores de los que más tarde se les conocería como la Generación del 98, a cuyas tertulias asistió alguna vez en el Café Gijón, pintores o toreros como Julio Romero de Torres o Juan Belmonte, artistas de la farándula, encabezados por María Guerrero y un joven Pepe Isbert que comenzaba su exitosa carrera; recorrería gran parte del país, pero también, como periodista,  siempre le gustaba estar allí donde hubiese una noticia con la que informar a los lectores de su periódico y solicitará al director del diario trasladarse al frente como corresponsal de guerra para informar sobre los acontecimientos duros y crudos que se vivirían en una de las batallas más cruentas de la llamada, por aquel entonces, Gran Guerra, como fue la de Verdún.

Pero también se encontraría con una mujer de la que se quedaría totalmente prendado. Una mujer cuya belleza y forma de ser le sedujo desde el primer momento y con la que viviría una historia de amor plena. El romance entre Marco Vassallo y la gran artista del momento, Marisa Rondal, es quizás, la guinda que remata esta alucinante aventura y que hace viajar en varias ocasiones al pasado a Marcos Andrade pues su amor entre ellos era tan fuerte que provocaba que él se sintiese vacío sin la presencia de su hermosa malagueña.

El pasajero del tiempo es una novela escrita con un lenguaje directo pero muy cuidado por su autor. Son treinta y dos capítulos y un epílogo los que conforman la novela. Todos ellos están titulados y nos dan una idea de lo que nos encontraremos en cada uno. Unos capítulos en los que el autor nos hace viajar realmente en el tiempo. Las certeras descripciones que nos ofrece en sus páginas de todo lo que veía y admiraba son como si estuviésemos viendo las fotografías que revelaba con su cámara fotográfica el prestigioso periodista. Esto, sin duda, se debe a la labor exhaustiva de documentación que realizó el autor. Refleja fielmente la vida de los españoles en esa época a través de los personajes que nos iremos encontrando a lo largo de sus páginas. Marco Vassallo tenía que cuidar mucho el lenguaje y adaptarse a la cortesía y refinamiento  del momento, sobre todo si trataba  con personajes de cierto renombre o mismo con sus compañeros de profesión y no digamos con las damas.  Junto a los personajes reales que nos iremos encontrando aparecerán otros creados por la imaginación del autor y que parecen cobrar vida propia.

Sin duda, estamos ante un autor que, pese a ser su primera novela publicada, nos sorprende gratamente con esta atractiva historia y ello lo corrobora la segunda edición que ha lanzado la editorial. Su lectura me hizo comprender el éxito que está acaparando entre los lectores y las críticas positivas que leí de ella lo confirman. Uno se pregunta si podremos disfrutar de una segunda parte de la misma pues el final así lo hace suponer, aunque también tal y como está rematada la obra podría darse por cerrada la novela.

Título: El pasajero del tiempo
Autor: Francisco Arsís Caerols
Editorial Ánade (2ª edición, marzo de 2013)
ISBN: 9788493895471
Nº páginas: 445

2 pensamientos en “El Pasajero del Tiempo, Francisco Arsís Caerols

  1. Estupenda novela, de lo mejor que he leído últimamente y muy de acuerdo con la reseña. Con esta novela he viajado en el tiempo. Deseando leer la segunda parte. Enhorabuena.

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