El arma definitiva Vol. 1, Shin Takahashi

Para acceder a la escuela de la ciudad hay que subir una empinada cuesta llamada, curiosamente, “del Infierno” y, por ahí mismo, desde hace unos pocos días han comenzando a superarla juntos una curiosa pareja de novios. Él es Shū, de17 años, un tipo alto y delgado, buen estudiante y excelente corredor, aunque es bastante irritable, malhumorado y poseedor de un lenguaje bastante plagado de palabrotas. En cuanto a esto último, me recuerda mucho a mí, por lo tanto, yo también soy un completo gilipollas. Ella es Chise, una chica bonita y frágil que siempre está pidiendo perdón por su torpeza y por todo, hasta por quedarse atrás al no poder seguir el paso de su novio (que también podría esperarla, vamos).

Los dos son tan tímidos que no son capaces (casi) de dirigirse la palabra y te preguntas cómo es que están saliendo juntos y la respuesta la tiene Akemi, la cual picó a Chise para que se lo pidiera a Shū porque le gustaba. Contra todo pronóstico (debido al conocimiento general en clase acerca del carácter del muchacho), éste acepta.

Para tratar de vencer la falta de comunicación en la nueva pareja, Chise propone un sistema curioso, al menos para mí (pero que me parece una excelente idea ya que yo también soy un poco cortito de boca y me expreso mejor en letra escrita): un  diario donde ambos escribirán sobre lo que les pasa, sus sentimientos, sus miedos, etc.

Los días pasan y Chise es la única que se preocupa de veras en escribir, mientras, en la escuela, son “masacrados” continuamente con preguntas de sus respectivos grupos de amigos. Ambos no saben qué hacer con su relación.

Un día Shū y sus colegas bajan desde su tranquilísima ciudad en mitad del campo a Sapporo, la capital de la prefectura de Hokkaido. A pesar de no percibirse claramente, la sombra de una nueva guerra mundial se cierne sobre el planeta, algo que se les había pasado por alto a todo el grupo de amigos hasta que, en ese mismo momento, la urbe sufre un ataque aéreo repentino, pero rápidamente neutralizado por las Fuerzas de Autodefensa niponas. Shū, perdido entre la confusión y las ruinas que ha dejado la batalla, se topa de frente con la persona que ha salvado a la población. ¡Es Chise! Un proyecto militar ultrasecreto ha modificado su pequeño y frágil cuerpo en un arma de destrucción cuyas consecuencias aún están por determinar, tanto a nivel de la Nación como a nivel personal de la propia chica. Es difícil de expresar con palabras lo que le sucede a ella, sobre todo cuando su candor ya ha conquistado al lector a esas alturas del volumen, sobre todo porque, en mi caso, me recuerda mucho a la única chica de la que he estado realmente enamorado y de la que seguiré estando, quizá, a mi pesar (sobre todo porque hace tiempo que no está a mi alcance).

La cuestión ahora es cuánta humanidad le queda a Chise, un arma en continua evolución, con sus deseos de acabar con todo, huir o que la maten.

He de reconocer que nunca he sido un gran consumidor de manga y no he ido mucho más allá de obras como la megalítica AKIRA de Katsuhiro Otomo con sus trece tomos (realizados a lo largo de 11 años) y CAT SHIT ONE de Motofumi Kobayashi, del que ya os he hablado en una ocasión (aunque todavía he de hacerlo unas cuantas veces más). Aparte de esto, algún ejemplar perdido de Ghost in the Shell o PATLABOR, pero es la primera vez que me enfrento a un manga editado “a la japonesa”, es decir, que se lee de derecha a izquierda y desde la última página a la primera en contraposición a como lo hacemos en Occidente. Pensé que me iba a costar horrores, sin embargo, me he adaptado de forma sorprendente a pesar de lo novedoso que es para mí.

Tardé mucho en adentrarme en esta obra que consta de siete volúmenes, aunque ahora solo me dedique a comentaros el primero. Las razones son obvias cuando te dicen que es una historia con un subtítulo como “The last love song on this little planet” y, claro, ya te imaginas algún culebrón adolescente. Por suerte, a este lado del globo las editoriales han estado espabiladas a la hora de romper la barrera cultural, y es que no todos los lectores se saben el significado de cada uno de los géneros del manga (en este caso, Seinen), y han añadido un título diferente al original que puede atraer directamente al público masculino. Estoy seguro de que el título de “El arma definitiva”, como mínimo, os habrá llamado la atención.

Hablando desde mi desconocimiento sobre obras encuadradas generalmente en este género (más allá de las ya mencionadas ut supra), la historia, de por sí, es original con un guión no muy espectacular (no lo requiere), pero que está muy bien construido para ser plasmado en las viñetas. El recurso del diario que llevan conjuntamente Chise y Shū lo considero como un material de primera calidad a la hora de conducir la trama. Es una ventana abierta al verdadero drama que vive la coprotagonista y que, en ciertas ocasiones, sus palabras y expresiones están mejor desarrolladas allí que en sus “bocadillos”. Sus palabras pueden crearte cierta desazón y congoja. Las partes clave de dicho diario se utilizan constantemente en cada capítulo para remarcar ideas centrales de la trama, en la cual, en el 95% de la misma, es el propio Shū el que la relata en primera persona.

En mi opinión podríamos estar ante una bonita parábola sobre el cuestionamiento de las acciones que, aunque sea para un bien común, acaban con nuestra humanidad y de cómo aferrarnos a los pocos retazos que quedan de la misma gracias a alguien a quien le hemos abierto la puerta de nuestro corazón, que nos entiende y que nos quiere salvar.

Chise no soporta en lo que se convierte cada vez que la llaman las Fuerzas de Autodefensa, sin embargo sabe que su ciudad vive aislada de la guerra gracias a ella.

En la trama se entremezclan varios elementos como son los problemas habituales de la “Edad del Pavo” amalgamados con mucho humor (en ciertos momentos los personajes pasan de un estilo manga realista al denominado “chibi”), pero sin llegar a la morbosidad. Asimismo, hay ciertas notas de drama cotidiano y bélico con algo de violencia que no resulta ser tan brutal como en ciertas producciones niponas.

Es posible que el lector, a simple vista, confunda la obra con el género Shōnen (para adolescentes masculinos), pero es un manga para adultos debido a esta fijación que tienen los autores de esos lares con poner desnudos y sexo por todos lados. Sin embargo, estad tranquilos que en nuestro caso esto es lo de menos y es, más bien, secundario e, incluso, terciario en correspondencia con la trama principal.

Este volumen cuenta, como los demás, con un índice bastante particular ya que al autor le gusta dividir los mismos en varias escenas o actos (diría yo).

En cuanto al nivel gráfico (no sé por qué en todas las reseñas lo dejo para el  final), varía según la parte en la que nos encontremos, haciendo uso de las viñetas y diferentes tipos de entintado (en ocasiones parece que se ha dejado un esbozo a lápiz y, en otros, el detallismo y carga es total), algo que lo considero bastante original y estimulante. La única pega, y seguro que es algo más que común en la opinión de los lectores, es el sufrimiento que debe de haber padecido el rotulista Ferrán Delgado a la hora de poner tantas palabras en los textos narrativos que aparecen en las planchas originales con carteles en los que no habrá (quizá) más de cuatro kanjis.

Es realmente interesante y con un final bastante impactante.

Como avance para futuras reseñas de los demás volúmenes, comenzaremos a ver más escenas fuera del hogar de Chise, donde la Muerte campa a sus anchas.
Lengua: CASTELLANO
ISBN: 84-8449-288-5
Traducción: Marc Bernabé y Verónica Calafell
Rotulación: Ferrán Delgado
Nº Edición: Primera
Año de edición: 2003
Editorial: EDICIONES GLÉNAT ESPAÑA SL
Plaza edición: Barcelona
Páginas: 226

9 pensamientos en “El arma definitiva Vol. 1, Shin Takahashi

  1. Hola Javier, la publicación (cómic) que has reseñado no la conozco, no puedo opinar. Si que te puedo decir que en Manga solo me centro en algunos autores como: Motofumi Kobayashi o Hirosi Hirata, y según el tema, el histórico por supuesto. Yo no leo todo cómic o manga. Ya se lo comenté una vez a Javi en un correo, soy selectivo en mis gustos hacia los cómics al igual que los libros. Prefiero los históricos o bélicos puramente dichos (nada de humor, que se le va hacer…), el humor me gusta en otras cosas; por otro lado, las aventuras de corte histórico también me interesan, y últimamente toco un poco el Lejano Oeste. Aprovecho para recomendarte a Johan Hex, es impresionante.
    Por otro orden de cosas, en tu ‘disertación’ has comentado varias cosas con las que te sientes identificado con el personaje; bueno, si es que al fin o al cabo, muchos personajes de cómic (novelas) están ‘proyectados’ e incluso me atrevería a decir ‘basados’ en personas de carne y hueso… y, su imaginación. Como la vida misma.

    Un saludo.

  2. Estimado JF (parece que somos los únicos conocedores de este arte por los comentarios que atraen este tipo de artículos), el personaje masculino se basa en el propio autor de la obra.

    Yo nunca había leído una obra de este tipo y, mucho menos, terminarla. Me gustó mucho los tomos centrales, aunque el último con su final no sé si lo he entendido muy bien. A mi me parece que tiene algo que ver con 2001 Una odisea del Espacio, pero igual me equivoque.

    Es una obra que recomiendo porque me parece un enfoque original, no solo en su aporte de fantasía, sino en la proyección de la guerra sobre adolescentes.

    Espero traeros otros volúmenes de la serie ya que hay momentos que, diría yo, hasta deben mucho a Hugo Pratt.

    Un saludo!

  3. Ya lo he comentado otras veces, Javier, la mayoría prefiere una novela histórica a un cómic histórico, -los roles de la Sociedad- (algunos no saben lo que se pierden). Qué seamos por estas latitudes (dos) no importa, -todo se andará-. Cuándo se hace una reseña, y apenas hay comentarios, o incluso ninguno; personalmente no me importa: yo no hago las reseñas por los comentarios. En este caso, como lector y conocedor del cómic lo que me importa es demostrar que: el Noveno Arte (en su género histórico y bélico), tiene mucho que decir, tiene información, tiene ideas, tiene calidad, tiene color… En una palabra: está vivo, y lo demuestra año tras año en un ambiente hostil para él.
    Mi deseo es demostrárselo a otras personas (muchos reacios) , que a lo mejor hacen un hueco en su estantería con un cómic histórico o bélico.
    Saludos.

  4. Perdona, Javier, igual no me he explicado bien, el comentario no iba ni para ti, ni para nadie, hablaba en primera persona. -Yo no hago una reseña por los comentarios-, eso es lo que creo; si después hay, bueno pues mejor, y sobre todo en un medio como el cómic (tebeo). Ya sabes, las viñetas no les agrada a una gran mayoría. No estoy diciendo nada nuevo

    Un saludo

  5. Conmigo ya habéis ganado un adepto, ahora cuando voy a una librería busco la sección de cómic-manga y miro a ver si hay alguno de los ejemplares reseñados por aquí, poco a poco.

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