Diario de un Marine, E.B. Sledge

Estamos acostumbrados, al menos yo, a leer libros basados en testimonios. O bien en primera persona o de historiadores e investigadores que se han dedicado a recabar información directa de protagonistas. Estos libros de testimonios son casi siempre de personajes relevantes;Rommel, Manstein, Churchill, Eisenhower o Patton, también hay otros personajes de menor escalafón pero oficiales igualmente como Hans Von Luck, Rudel o Prien y tantos otros de casi todos los ejércitos y contiendas. Pero este libro es distinto, son las anotaciones a pie de batalla en un pequeño volumen del Nuevo Testamento y las memorias de un soldado raso, de un marine de los Estados Unidos enviado a la primera linea de batalla en el Pacífico. Sus relatos y vivencias están en otra dimensión, por muy cerca de la batalla y de los soldados que estuvieran los oficiales o Generales como Patton o Rommel; el ser, vivir y sentir como un soldado raso y plasmarlo en literatura le da un toque especial. 

Una guerra en un teatro de operaciones muy lejano, muy distinto, incluso distinto a la vieja Europa donde estaba el principal teatro de la guerra pero al fín y al cabo un continente. El teatro del Pacífico y las campañas donde estuvo el protagonista nada tiene que ver con Francia, Bélgica o la propia Alemania. El incesante calor, las persistentes lluvias calientes, los insectos, la selva, las islas, las enfermedades y una cruenta guerra hicieron del teatro del Pacífico una luha muy deshumanizada, con un odio racial muy marcado por ambas partes.

Sledge nos narra en primera persona dos de los acontecimientos más sangrientos y más traumáticos para las tropas estadounidenses de la 2º Guerra Mundial. El asalto a la isla Peleliu y posteriormente la aterradora experiencia de Okinawa, sin duda la peor batalla para los americanos en toda la guerra.

El libro no tiene desperdicio, la narración pone los pelos de punta y cualquier documental o película que haya uno visto se queda a años luz de lo que el libro transmite. Se puede sentir el miedo mientras se está tumbado contra el suelo, apretando los dientes y maldiciendo al enemigo cuando caen los proyectiles de mortero y de artillería. Se puede sentir el alivio durante las noches, la camadería en los merecidos descansos, las bromas con los compañeros y la falsa tranquilidad antes del siguiente ataque. Se puede intuir lo que se siente durante un ataque de fusileros por campo abierto, subiendo una colina o conquistando un cerro esperando a que el enemigo asome en cualquier momento.

“Apreté los dientes, aferré la culata de mi carabina y recité una y otra vez para mis adentros: -El señor es mi pastor….”, este es el tipo de narración que tenemos en el libro, que nos cuenta el protagonista mientras realiza un asalto con su sección. Él se pregunta como se verá el asalto desde el aire, con los batallones del regimiento desplegados, debe ser un espectáculo, pero él solo puede preocuparse de su trozo de tierra, de agachar la cabeza y salir cuando se lo ordenen, de salir con vida de aquello, no es él quien tiene que decir si las estrategias son las correctas o el orden de la batalla, ni siquiera en las batallas en que ha participado puede hacerse una idea de los movimientos. Sus sentidos se circunscriben a su entorno inmediato.

El desembarco de Okinawa, con los días de calma que precedieron a la tormenta son contados con todo lujo de detalles. La tensa calma y alivio al desembarcar sin oposición, las patrullas, la exploración de la isla en busca de un enemigo que se supone que ha huido, de los aeródromos abandonados, de las escaramuzas con pequeños focos de resistencia, de la convivencia con los civiles de la isla y como no, de la terrible tormenta de fuego y plomo que se cernió sobre las tropas cuando el enemigo se decidió a atacar.

Es la guerra más cruel y más intimista, la que deja secuelas, pesadillas por las noches, escalofríos 30 años después si alguien menciona la palabra Okinawa. Es la guerra de los soldados que se la juegan en asaltos con la bayoneta calada. Es un libro imprescindible.

Lengua: CASTELLANO
Encuadernación: Tapa dura
ISBN: 9788408081142
Colección: MILITARIA
Nº Edición:1ª
Año de edición:2008
Plaza edición: BARCELONA

   

 

25 pensamientos en “Diario de un Marine, E.B. Sledge

  1. Impresionante libro, yo estuve atento desde que lo ví aquí anunciado en las novedades de Junio creo recordar y me lo compré en cuanto salió a la venta. Me impresionó, desde luego todo un relato extremecedor.

  2. hola q tal? soy nuevo por aqui y estoy buscando libros sobre web griffin,tengo los dos primeros sobre los marines y otro por orden del presidente,soy de almeria y por aqui cuesta bastante encontrar sus libros

  3. Hola Davpina, bienvenido. Pues comentarte que en la sección especial que tenemos de Inédta encontrarás toda la información sobre la serie de Griffin , http://novilis.es/WordPress/?page_id=76 , de todas formas te adelanto que la próxima entrega de su serie de los marines, Contraataque , saldrá en Septiembre. No debería haber problema para encontrar estos libros en Almería, en la librería Picasso, creo recordar que así se llama la de la Avd. de la Estación se ve que tiene de todo y sino seguro que te lo piden, las veces que he estado he visto multitud de libros y novedades. Saludos y esperamos verte por aquí.

  4. En la línea de este libro, estilo testimonios de soldados anónimos, leí una vez uno muy bueno, “Yo estuve en Stalingrado”, de un sargento de la Wehrmacht. Lo que pasa es que supongo estará descatalogadísimo…

  5. Hombre teiter cuanto tiempo!!, me alegro de leerte. Pusimos una reseña de un libro que pensé te gustaría, Muerte en Breslau, hombre no era de terror pero si un thriller, aunque a lo mejor no tienen mucho que ver, no?.
    Los de Stalingrado hay varios, hay otro que es el Médico de Stalingrado creo recordar, a parte del que tú mencionas que tienen muy buena fama y que están escritos por supervivientes directos, pero no los he leído.

  6. Hans Weest, ese era el sargento autor del libro, que cuando lo escribí ayer no me acordaba. Por si alguien quiere buscarlo.
    Javi, últimamente escribo menos, pero sigo entrando a leer. Saludos 🙂

    p.d. a ver si reactivamos lo de las lecturas simultáneas.

  7. Claro Teiter, en Septiembre organizamos otra lectura simultànea. Tenemos pendiente el tema de Napoleón, algo de la guerra civil y alguna otra propuesta màs que había en el foro, aparte de las que puedan surgir.

    Saludos.

  8. Buen libro. Realmente describe con total crudeza el horror de la guerra en el Pacífico, un frente del que pocos testimonios y ensayos se han escrito en comparación con el frente europeo. Un frente del que hay que tener en cuenta ya no solo el fanatismo del enemigo y el odio racial creado entre ambos contendientes, aparte de esto, las condiciones ambientales, tanto climatológicas como geográficas jugaron un papel primordial y marcaron a los hombres que lucharon en aquel rincón del mundo. Un libro tan crudo como real que desmonta cuaquier intento de impregnar al concepto de GUERRA de cualquier tipo de arte, caballerosidad, honor o dignidad.

  9. gracias javi,si tienes razon esta la libreria picasso de av estacion y otra en la calle reyes catolicos.Lo que pasa es que en almeria me recorro todas las librerias y son casi siempre los mismos libros,por eso estoy deseando que construyan el corte ingles ya que me han dicho que tienen una gran variedad en libros,el otro día me volví a leer el libro grito de guerra de león uris y cada vez que lo leo me vuelve a encantar,¿qué libros hay de ese estilo?

  10. Yo tambien he leido este libro hace poco tiempo a pesar de mi reluctancia a leer libros de testigos norteamericanos y he de decir que es un libro muy sincero y realista sin entrar en truculencias gore. Peleliu y Okinawa son batallas finales cuando los alemanes ya se habían rendido y esta última fue decisiva para que los americanos se decidieran a tirar la bomba atómica vista la actitud de los japoneses. Yo lo leí junto con un reciente libro de Crtítica sobre Okinawa para constrastar los hechos con las vivencias.

  11. Hola, yo también acabo de terminar de leer el libro de Okinawa en Crítica, el cual menciona el de Sledge, y me ha parecido muy interesante y documentado. También he leido recientemente el de Némesis de Hastings y Mar de Tormenta de Evan Thomas en Crítica, ambos. Este último trata de la Batalla de Leyte, con planos e información muy interesante, engancha por su dinámica y claridad. Os lo recomiendo a los que esteis interesados en la WWII area del Pacífico. Responde a la pregunta de porque Kurita da la vuelta sin proseguir el ataque contra la Taffy 3 de Kinkaid cuando Halsey estaba muy lejos y no suponía ningún riesgo para los restos de su flota. También detalla las causas del error garrafal de este último. El entorno de la batalla, las dudas, los problemas de comunicación, el estado físico y mental, la enorme tensión de esos momentos son descritas con gran habilidad, lo que hace que el libro sea muy ameno. Ahora estoy con Nagasaky de George Weller, también en Crítica.

  12. hola qtal?,estoy trarando de encontrar narrativa belica sobretodo lo que acontecio en el paficico,ya que casi todo lo que tengo es en europa y ya estoy un poco saturado,por eso me gustaria que me recomendaseis algun libro que merezca la pena,muchas gracias y un saludo desde almeria

  13. hola otra vez se me olvido decir que vaya tela con la tercera entrega de web griffin,yo pedi el libro en julio en la libreria picasso en almeria y a dia de hoy fijaos que todavia no lo tengo,por una vez que encuentro algo interesante se esta llendo un poco de madre.Otra cosa alguien sabe que libro de leon uris hay sobre la guerra aparte de grito de guerra?,gracias

  14. Pingback: Mi casco por almohada, Robert Leckie

  15. Eugene Sledge, un joven de Alabama en el Sur de los EEUU decide alistarse a los marines y participar como soldado en la guerra del Pacífico, un muchacho todavía y sin prácticamente saber qué era la vida todavía, Sledge se atrevió a dar la vida por su país y sin conocer el infierno que le esperaba se alistó en la 1ª División de marines a finales de 1942. Su trayectoria durante la guerra tendría dos escenarios míticos y a su vez crueles e inhumanos: Peleliu y Okinawa. Estos dos escenarios de guerra serían donde Eugene Sledge comprobaría en sus propias carnes que la guerra no tiene nada de romántico y que la gloria que se alcanza en ella es pagada a un precio que difícilmente puede ser soportado por un ser humano.

    Los libros de memorias son siempre muy especiales, me refiero a que hay gente que les agrada por su vertiente humana, frente a los que las “rechazan” precisamente por ese mismo motivo. Ambas razones son muy respetables, pero yo sigo pensando que el lado humano de la guerra también es determinante para acercarse al estudio de una batalla, la vida del soldado y la descripción de cómo era su existencia cotidiana en el frente aporta en muchas ocasiones una información que puede llegar a ser muy interesante para lograr formarse un planteamiento general de la misma. Sledge desde luego triunfa de una manera descarnada y sin duda ofrece un escenario de la guerra difícilmente igualable, es la Guerra con mayúsculas.

    Las descripciones de los combates, los espeluznantes detalles sobre los cadáveres en descomposición de amigos y enemigos, la terrible convivencia con la inmundicia y la trasformación y pérdida de humanidad de los soldados conforme la dureza de la lucha aumenta son escalofriantes. No hay elogio ninguno, no hay poesía ni gloría en estas memorias, son realistas hasta la extenuación, Sledge fue posiblemente uno de aquellos infantes que se resistían en su interior a deshumanizarse a consecuencia de la guerra, en muchas ocasiones estuvo al borde de perder los nervios, lloró y sintió la depresión de una guerra sin cuartel, pero sobrevivió ¿suerte? Posiblemente, pero nuestro protagonista hace hincapié sobre todo en la excelente preparación a la que fueron sometidos los marines antes de entrar en combate, para él resultó fundamental para superar esa dura prueba que fue Peleliu y Okinawa.

    En definitiva, estas memorias son a mi discreto parecer una de las mejores que he leído con diferencia, su realismo descarnado activa todas las sensaciones que uno puede sentir como ser humano, la desesperanza, el odio, el compañerismo, la solidaridad, la pena y así podría continuar hasta el infinito. Es más que un relato de guerra, es poder entrar hasta las mismas entrañas de la misma a través de las experiencias vividas por el marine Eugene B. Sledge. Un libro de esos que dejan huella.

    Saludos.

    • Hace mucho tiempo que escribí la reseña y lógicamente no tengo actualizados los recuerdos ni los detalles pero si se me quedó para siempre en el recuerdo que el libro me impactó muchísimo y me resultó bastante duro. Despúes de leerlo creo que la serie The Paficif basada en parte en sus memorias está bastante bien hecha.

  16. No puedo estar más de acuerdo con la valoración, que haces en tu reseña David L. Es de los mejores relatos autobiográficos que he leído, su realismo y crudeza me impactaron enormemente, porque la destrucción y deshumanización que transitan por sus páginas alcanzan cotas inimaginables. No hubo heroísmo ni oropeles en Peleliu y Tarawa, sólo una violencia tan extrema que áquellos que regresaron para contarlo quedaron estigmatizados para siempre. Un libro que efectivamente, deja huella.

    Saludos

  17. Así es Glunt, tengo también las de Robert Leckie “MI CASCO POR ALMOHADA: MEMORIAS DE UN MARINE EN LA GUERRA DEL PACÍFICO” , este infante también estuvo destinado en la 1ª División de marines al igual que Eugene Sledge y ambas memorias sirvieron de base para realizar la serie The Pacific de Spilberg. Todavía no las he leído, pero me da la espina que no me van a defraudar.

    Saludos.

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