Desperta Ferro Contemporánea Nº40, Varsovia 1920 – la guerra polaco soviética

La Guerra Polaco-Soviética fue un conflicto inevitable y poco conocido que se produjo como consecuencia de las maniobras políticas y militares durante la Primera Guerra Mundial. El escenario es caótico y en un momento determinado confluyen en él los elementos para una tormenta perfecta. Los territorios objeto de esta guerra no han tenido la suerte de tener una identidad sólida y definida a lo largo de la historia. En las llanuras que se extienden hacia el este desde los montes metálicos viven una serie de pueblos o etnias que durante buena parte de su existencia han estado sometidos a los dictados de otras potencias.

Es el caso de Polonia, siempre encajada entre reinos más poderosos que ella en los cuatro puntos cardinales y sin barreras geográficas de importancia que le garanticen una defensa ni unas fronteras bien delimitadas. En sus tiempos de mayor esplendor formó parte de la Comunidad Polaco Lituana, que extendía sus fronteras desde el mar Báltico al mar Negro. Es el caso también de las repúblicas bálticas y de regiones como Chequia y Eslovaquia al oeste o de Bielorrusia al este. Además tenemos multitud de etnias que conviven entre sí, eslavos, judíos, gitanos, alemanes étnicos, etc… Y para cerrar el círculo, estos territorios y pueblos han estado sometidos en gran medida a los imperios ruso, alemán y austrohúngaro, dándose peculiaridades como las de distintos militares polacos que sirvieron en los distintos ejércitos de estos tres imperios según fuese natural de una u otra zona.

Con la llegada de la Primera Guerra Mundial se produjo un choque fenomenal entre Alemania y Austria-Hungría con su enemigo del este Rusia que tuvo lugar a lo largo de estos territorios. Entonces los alemanes envían a Lenin a Rusia a desestabilizarla políticamente y con su golpe maestro consiguen que se desencadene una revolución que destrona al zar y saca a pueblo ruso de la guerra con el tratado de Brest Litovsk accediendo a una enorme pérdida territorial.

Entonces se produce un fenómeno curioso, las tropas del Eje encargadas de vigilar las fronteras van a pasar en poco tiempo a ser fuerzas militares de unos países derrotados en la guerra. Se produce rápidamente un vacío de poder en una extensión territorial enorme que llega casi hasta el río Dniéper. Los bolcheviques están enfrascados por el momento en su guerra civil contra los rusos blancos y son precisamente las potencias occidentales vencedoras las que instan a la Alemania derrotada a que mantenga sus fuerzas en los territorios para evitar desórdenes.

Polonia, pero también otras regiones, ven su oportunidad para conseguir la independencia, lo que genera a su vez múltiples conflictos territoriales tanto con sus vecinos alemanes como otras regiones. Polonia consigue su independencia y debe acometer rápidamente la organización de un ejército, integrado por militares veteranos del los ejércitos ruso, alemán y austrohúngaro, y se fijan unas metas políticas y territoriales para la consolidación del país.

En ese momento, Europa oriental es un inmenso vacío de poder y los polacos ven con buenos ojos la nueva creación de la antigua comunidad polaco-lituana y ponen sus ojos en Ucrania que no quiere ser soviética. Los bolcheviques, una vez terminada su guerra con los rusos blancos con una victoria se disponen a asegurarse Ucrania y a hacerse con Polonia, una suculenta presa. El drama está servido. Aprovechando las operaciones polacas en Ucrania, el Ejército Rojo se lanza a por Varsovia, lo que provoca una precipitada retirada polaca para defender su territorio. Debido a la extensión de los territorios y a la imposibilidad de establecer frentes fijos como el del frente occidental de la Primera Guerra Mundial, asistiremos a una guerra móvil y de maniobra, como la del milagro del Vístula, que persigue las incursiones en retaguardia, dislocación del enemigo y maniobras de cerco, algo muy diferente a las tácticas desarrolladas en ese momento por los ejércitos aliados vencedores, pero que guardan una íntima relación con los principios de la guerra móvil que se desarrollarán tanto en la Unión Soviética como en Alemania en las dos décadas siguientes.

Contenido del número:

Un enorme vacío. La frontera polaco-rusa de Brest-Litovsk a la Operación Kiev por Jochen Böhler (Friedrich-Schiller-Universität Jena)

El nacimiento del Ejército de la república polaca por Janusz Odziemkowski (Instytut Nauk Historycznych)

Del Berézina a Varsovia. El avance soviético por Jan Stanisław Ciechanowski (Uniwersytet Warszawski)

Caballería Roja por Richard W. Harrison​

La batalla del Vístula por Janusz Odziemkowski (Instytut Nauk Historycznych)

La guerra que no quiere acabar. El drama de la población civil por Frank M. Schuster (Universität Giessen)

Fronteras a sablazos. Batallas finales y cierre diplomático de la Guerra Polaco Soviética por Francisco Veiga – Universitat Autònoma de Barcelona

Y además, introduciendo el n.º 41: Marcando la diferencia. Inteligencia y contrainteligencia ante el Día D por Mary Kathryn Barbier (Mississippi State University)

  • SBN: 101054120
  • Editorial: Desperta Ferro Ediciones
  • Fecha de la edición: 2020
  • Lugar de la edición: Madrid. España
  • Encuadernación: Rústica
  • Medidas: 30 cm
  • Nº Pág.: 66
  • Idiomas: Español

 

3 pensamientos en “Desperta Ferro Contemporánea Nº40, Varsovia 1920 – la guerra polaco soviética

  1. Recomiendo la lectura de «Varsovia 1920: El intento fallido de Lenin de conquistar Europa» de Adam Zamoyski. Muy buen libro sobre el tema.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *