La epopeya Kamikaze, Bernard Millot

Todo comenzó el 25 de Octubre de 1944,….,el mundo entero conoció aquel día que aviones japoneses se habían lanzado deliberadamente sobre buques americanos.

El libro explica la filosofía y el estilo de vida japonés, desvinculándose del punto de vista occidental que siempre ha denigrado esta forma de actuar, pensando que los japoneses estaban locamente imbuidos de un fanatismo exarcerbado que los hacía actuar de esa forma deshonrosa. Todo lo contrario, los japoneses defendían su casta militar, su código de actuación desde tiempos inmemoriables de esta forma, para ellos la más honrosa posible pasando de la improvisación a la premeditación. Sigue leyendo

Los lobos y el almirante, Wolfgang Frank

“Nos comunican que el hijo de un tal Cornelius
ha construido para los holandeses una anguila invisible,
para entrar con ella a Dunkerque
y hundir a todos los buques en el puerto”.

Ben Johnson, 1624

Este libro consta de sus buenas setecientas páginas de historia y aventura, sí, aventura, porque aunque atroz en su dureza y mayormente fatal en su desenlace, eso es lo que al final fue la acción de los submarinos alemanes. Lucharon de Groenlandia a Freetown por el Atlántico, el Mediterráneo y el Mar Negro vieron sus estelas, navegaron por el Océano Índico y se las arreglaron para llegar al Japón, en una hazaña increible llevada a cabo en mares por completo en manos del enemigo. Sigue leyendo

Vientos de Guerra, Steven Pressfield

“La línea lo es todo. Si se mantiene ,seguimos vivos; si se rompe morimos”. (Polémides)

Corren vientos de guerra en todo el territorio griego. Después del renacer ateniense de manos de Pericles, Maratón, Termópilas y Platea queda ya muy lejos, y ahora el enemigo esta en casa, no viene de tierras lejanas y habla idiomas incomprensibles. El enemigo es el vecino, el hermano, el compatriota. Esparta y Atenas viven su particular guerra civil, su Guerra del Peloponeso.

Dos generales de leyenda están al frente: Lisandro y Alcibíades. Sigue leyendo

¡Asedio!, Patrick MacTaggart

Los libros que tratan la Historia de la guerra en el Frente del Este durante la Segunda Guerra Mundial en castellano se caracterizan por tratar y contar los hechos de forma global y generalizada. Grandes libros y estudios que nos hablan de los tres grupos de ejércitos invadiendo la URSS, asedios como el de Leningrado y batallas como la ofensiva de invierno rusa, Stalingrado, Kursk, Bagration (esta no muy tratada) y finalmente Berlín. Para recurrir a estudios más exhaustivos y concretos de localizaciones y batallas específicas lo normal a día de hoy es recurrir a bibliografía publicada en otros idiomas. Ahora estamos ante un libro en castellano que trata algunos episodios del Frente del Este a nivel de detalle de batallas particulares, en concreto seis asedios a localidades que tanto por un bando como por el otro que fueron terribles y en algunos casos determinantes. Sigue leyendo

Sin novedad en el frente, Erich Mª Remarque

En la portada del libro figura una ilustración y esa ilustración me apena, porque contiene el rostro de un joven, un muchacho, vestido con uniforme militar y me pregunto ¿por qué?. Porque a ese muchacho , al igual que a otros más que él le han partido la vida, le han partido sus ilusiones, le han partido su porvenir. Y cuando lo leo,  por momentos me llena de angustia, de ansiedad, de tensión, hasta de preocupación y tristeza porque no es justo que los acontecimientos que en él se narran tenga que vivirlos y sufrirlos este muchacho, y todos los que con él están,  en una trinchera donde viven el día a día y lo viven con la incertidumbre de si verán un nuevo amanecer. Sigue leyendo

Pedro el Grande, Robert K. Massie

“El ejemplo más terminado de rey guerrero fué sin duda fue Carlos XII de Suecia”

El placer de leer no es algo abstracto. Es algo concreto. Y solo se puede materializar con un buen libro en las manos. Quienes hablan de la lectura como un placer automático, que se logra con cualquier libro, no saben de lo que hablan. Satisfacemos nuestro apetito con libros de relleno, y esperamos, esperamos con demasiada paciencia las raras ocasiones en que se nos regala la oportunidad de renovar nuestros votos con nuestra gran afición. El momento mágico en que volvemos a ser lectores inocentes, y en que descubrimos con la pasión de la primera vez el placer increíble de enfrascarnos en una lectura apasionante. Un libro que leer como si fuese el primero. Sigue leyendo

Los primeros y los últimos, Adolf Galland

Adolf Galland está considerado como uno de los más grandes ases de la aviación militar durante la Segunda Guerra Mundial, su figura va asociada al derribo de más de cien aviones enemigos alcanzando a los treinta años el grado de general, estamos pues ante uno de los mejores pilotos de la Luftwaffe alemana. Su trayectoria fue desde luego impresionante, su dominio del pilotaje y su pasión por el arma aérea condujeron inalienablemente hacia una carrera de éxitos, como así sucedió, independientemente de que al final la guerra la perdiese la Alemania de Hitler.

Las memorias que yo he podido leer son las publicadas allá por los primeros años 50 por la mítica editorial AHR, una de esas editoriales que contienen verdaderos tesoros escritos sobre la Segunda Guerra Mundial y sus personajes. Así pues, nos encontramos ante un trabajo memorístico que abarca desde los comienzos de Adolf Galland en aquellos vuelos sin motor, hasta el final de la Segunda Guerra Mundial en 1945 con la derrota final de Alemania. Sigue leyendo

Black Hawk Derribado, Mark Bowden

-”¡Super Seis Uno cayendo!”.-

Black Hawk: helicóptero UH-60 fabricado por la firma Sikorsky que se usa principalmente para el transporte de tropas.Cuenta con un piloto y un copiloto,así como dos oficiales de vuelo que manejan cada uno ametralladoras muy rápidas que disparan 4.000 ráfagas por minuto.

3 de octubre de 1993.Mogasdicio, capital de Somalia. Helicópteros MH-6 Little Birds transportan a un equipo de los Delta Force al Hotel Olimpia, cerca del mercado de Bakara, a la captura de varios lugartenientes de Mohamed Farrah Aidid, general somalí perteneciente a la Alianza Nacional Somalí.Mientras, una fuerza de los Rangers a bordo de varios UH-60 Black Hawk deben de formar una perímetro en las cuatro esquinas del Hotel, y a su vez los Black Hawk una vez depositado el equipo Ranger en el objetivo deben permanecer en el aire proporcionando cobertura aérea. Por tierra un convoy formado por 12 Humvee deben evacuar a los rehenes y soldados americanos hasta la base americana. Sigue leyendo

WATERLOO, Peter Hofschröer

1815. La campaña de Waterloo. Una victoria alemana.

El ejército de Wellington en la campaña de 1815 se componía, prácticamente en tres tercios exactos, de tropas alemanas ( Sobre todo de Hannover y Brunswick ) de tropas británicas ( Nativas de Gran Bretaña e Irlanda ) y de tropas del nuevo reino de Holanda ( Holandesas y Belgas ) Pero de estos tres grupos, el alemán era el más numeroso.

En Waterloo, quién vence a Napoleón no es Wellington en solitario. Napoleón es derrotado por una coalición Británica y Prusiana, donde las tropas prusianas, dirigidas por Blucher, son 100% alemanas. Así pués, lo correcto es decir que una fuerza mayoritariamente alemana al mando de Wellington y Blucher derrota a una fuerza francesa al mando de Napoleón. Sigue leyendo

La Escuadra del almirante Cervera, Alberto Risco

Obra profusamente comentada, es una síntesis excelente de los hechos que marcaron el devenir de la España del s. XX, tras una despedida sangrienta a la centuria anterior y al Imperio
El Desastre del ’98 supuso un quebranto en la sociedad e Historia de España. Un hito que se restringe práctica y erróneamente a una única fecha: el 3 de julio de 1898, cuando seis buques de guerra de la Escuadra del almirante Pascual Cervera son cazados como ratones a la salida de su madriguera por alrededor de ciento veinte gatos salvajes y hambrientos, de garras afiladísimas. Un hecho heroico y suicida. Una acción militar que recibió calificativos de todo tipo, más o menos elogiosos y otros tantos peyorativos. Entre estos últimos destacarían aquellos nacidos del magín de los que vieron la contienda desde el otro lado de la barrera de un periódico que transmitiera las noticias recibidas por telegrama y escuchadas por entre los sillones del Congreso; y es que la salida del puerto de Santiago de Cuba, a pleno sol, pasadas las 0930 horas de aquella mañana de julio, obedeció a la necesidad de acallar las constantes críticas de una opinión pública exacerbada que puso al buen almirante y a todos sus hombres a caer de un guindo. También estaba el hecho de la predecible y pronta capitulación de la plaza (que dataría del 17 del mismo mes, cuando las guarniciones contaban con munición suficiente para aguantar un solo día más de combate; guarniciones que, como el Ejército español de Oriente en pleno, mostraron su disconformidad ante semejante «bajada de pantalones»), lo que podría conllevar la deshonrosa captura por el enemigo de la escuadra completa e intacta.

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