Bohemundo de Antioquía, Jean Flori

Bohemundo de Antioquía es el nombre artístico de Marco de Hauteville, hijo del duque de Apulia Roberto Guiscardo. Segundón del duque luchó junto a él en la guerra que su padre mantuvo contra el imperio bizantino a lo largo de la segunda mitad del siglo XI. Al no poder consolidar un dominio propio y morir su padre Bohemundo organizó un ejército en el sur de Italia con normandos (descendientes de vikingos) que dominaban militarmente el sur de Italia para luchar en la 1ª Cruzada. En esta legendaria gesta medieval luchó junto con su sobrino Tancredo, Roberto de Normandía, Raimundo de Poitiers, Godofredo de Bouillón y otros héroes. En esta cruzada Bohemundo fué el líder militar y se apoderó de Antioquía donde se quedó como príncipe soberano sin llegar a tomar parte en la toma de Jerusalem. Mas tarde fue tomado prisionero por los musulmanes y quedó prisionero durante tres largos años tras los cuales volvió a Europa a pedir refuerzos militares para tierra santa y denigrar al emperador bizantino Alejo Commeno como  villano y antagonista de los cristianos latinos que tenían que cruzar su imperio para peregrinar a Jerusalem. En Francia se casó con la hija del rey de Francia, Alicia, y fue el modelo prototípico de los caballeros cruzados gracias a sus hazañas y su cautiverio del que fue milagrosamente liberado por San Leonardo. La última batalla de Bohemundo fue su lucha postrera contra Alejo Commeno contra el que perdió y en la cual tuvo que pactar la devolución del principado de Antioquía, que Bohemundo había dejado a su sobrino Tancredo, a la soberanía bizantina.
               Hay que decir que esta biografía no es un relato militar ni psicológico del personaje; como dice el autor “la campaña militar llevada a cabo por Bohemundo contra Alejo no tiene, para nuestro propósito, un gran interés. Concierne más al historiador militar que al de las mentalidades e ideologías, campo que yo exploro”. Lo que le interesa al autor es incardinar al héroe en su contexto ideológico y social; contexto que marca la mentalidad social de un momento capaz de organizar una cruzada contra el infiel y capaz de elevar y construir como héroe “sin tacha y sin reproche” a un líder militar extremadamente cruel y ambicioso.
              Para los estudiosos de la historia se abre el libro con un texto metahistórico que explica el balance entre la tradición histórica del héroe que mantiene a sus coetáneos como  espectadores pasivos de sus gesta y la tradición historiógrafica de “los Annales” que ve la historia como un proceso colectivo a largo plazo en el cual determinados sujetos son catalizadores de estados y mentalidades.
              Así el libro estudia el fenómeno de la dominación normanda del sur de Italia y Sicilia, las luchas entre estos normandos latinos y los griegos que son caracterizados por los textos de la época como “afeminados, cobardes, herejes y amigos de los musulmanes”. Bohemundo será el gran inspirador de esta ideología imperialista que nos ha dado una visión negativa del imperio bizantino durante la 1ª Cruzada, una visión que con el tiempo provocó la ideología que dió pie al saqueo de Constantinopla en la IVª Cruzada. Otro de los puntos fuertes del libro es la construcción de la mentalidad que dio lugar al advenimiento de la Cruzada como fenómeno colectivo y en la que Francia se mantuvo al margen al principio, marginalidad que provocó el éxito de la predicación de Bohemundo tras la toma de Jerusalem en el reino de una Francia que se creía el líder moral y militar del mundo cristiano de origen latino ( hay que pensar que la Francia del siglo XI no corresponde a la actual ya que el Conde de Poitiers era un soberano independiente del rey de Francia y que algo mas  de un siglo después de la 1ª Cruzada los francos angevinos montaron la cruzada albigense contra los occitanos del sur).
              El último momento que repasa el autor es la construcción ideológica del héroe caballeresco en la figura real de Bohemundo que tenía tachas y se le podían hacer reproches como a cualquier líder militar de su época. Es la dialéctica, que llega hasta Liberty Valance, entre la historia y la leyenda y en la que suele ganar la leyenda a no ser que se la deconstruya como hace Jean Flori.

Lengua: CASTELLANO
Encuadernación: Tapa dura
ISBN: 9788435026932
Colección: Biografía
Nº Edición:1ª, Edhasa 
Año de edición:2009
Plaza edición: BARCELONA

7 pensamientos en “Bohemundo de Antioquía, Jean Flori

  1. Bohemundo fue uno de los líderes militares más destacados de la primera cruzada, como ha indicado Vicent. En la obra de Runciman queda recogido la aportación de Bohemundo a la expedición, sobre todo comandando todo el ejército cruzado a través de Asia Menor, territorio que nunca más sería atravesado por ninguna de las posteriores cruzadas.
    Excelente reseña Vicent!!.

  2. Este libro es muy interesante también porque está basado en las fuentes medievales coetáneas de Bohemundo y el autor las maneja perfectamente para apoyar sus afirmaciones o para poner estas crónicas en su sitio ideológico justo. En la parte final del libro hay una extensa bibliografía con la enumeración de todas estas fuentes en sus ediciones mas modernas en latín o en francés.

  3. Vaya reseñita vicent, asi a uno le coje complejos cuando tiene que hacer las suyas.Si te ha gustado esta te recomiendo la de Federico II Hohenstaufen de Maria Bordihn que se titula El Halcon de Palermo, a mi me encantó porque ademas es novelada y no se hace para nada pesada (sobretodo por las notas a pie de pagina).Por cierto una curiosidad vicent, de donde viene el nombre Bohemundo????

    Pedazo reseña!!!

  4. “En verdad, Marcos de Hauteville era su nombre de bautismo. Pero su padre, que había oído contar, durante un festín, la epopeya de un tal “gigante Bohemundo”, atribuyó como broma el sobrenombre al niño. A continuación, su nombre se hizo célebre en el mundo entero y numerosos fueron quienes lo aclamaron en los tres continentes de la tierra”. Esto es lo que dice la crónica de Orderico Vital y este nombre se hizo dinástico en el Principado de Antioquía y se hizo famoso en el orbe cristiano de la época. Está enterrado en un mausoleo que todavía subsiste en la ciudad italiana de Canosa y en su tumba pone su nombre en latín: Boamundus.

  5. Así lo describe Ana Commeno en un libro que dejó escrito y donde deja constancia de las impresionantes dimensiones de Bohemundo, entre maravillada y aterrada por la imponente presencia de Bohemundo aprecia en él unas dimensiones fuera de lo normal, más grande y alto que cualquiera de los hombres que haya visto aunque eso si, totalmente compensado y hasta atractivo, atribuyéndole distinción entre lo que los bizantinos conocían como bárbaros como el cuidado de su pelo.

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